La Guardia Civil libera en Castellón a 80 migrantes explotados en un régimen de semiesclavitud
- Las víctimas eran alojadas en condiciones de hacinamiento extremo, en muchos casos sin agua ni luz
- Hay siete detenidos, integrantes de una organización dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación laboral
La Guardia Civil ha detenido a siete personas en la localidad de Nules (Castellón) acusadas de integrar una organización criminal dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación laboral, en una operación en la que han sido liberadas 80 personas, 77 hombres y tres mujeres, con edades comprendidas entre los 20 y 35 años.
Las víctimas eran alojadas en condiciones de hacinamiento extremo, en muchos casos sin agua ni luz, y obligadas a trabajar en el sector agrícola con jornadas de hasta 13 horas diarias sin apenas descanso y con una remuneración inexistente o meramente simbólica, según la Guardia Civil.
Según ha informado el instituto armado, a los arrestados se les atribuyen delitos de trata de seres humanos, contra los derechos de los trabajadores y favorecimiento de la inmigración irregular, al encargarse de todo el proceso de captación, traslado y explotación de las víctimas, a las que sometían a condiciones de semiesclavitud.
La organización captaba a personas en situación de vulnerabilidad en distintos países —Nepal, Pakistán y Senegal, entre otros— mediante falsas ofertas de empleo que prometían “buenas condiciones laborales, salarios dignos, alojamiento y manutención”. Una vez en España, les generaban una deuda que utilizaban como mecanismo de control y coacción.
Sometidos a "un clima de miedo constante”
Además, carecían de contrato laboral y documentación, lo que aumentaba su vulnerabilidad, mientras que el control sobre ellas se ejercía mediante amenazas, coacciones e incluso agresiones, generando “un clima de miedo constante”.
La investigación, desarrollada durante varios meses en coordinación con la Fiscalía Provincial de Castellón y con el apoyo de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, ha permitido desarticular este entramado, que operaba principalmente en el sector agrícola.
Durante la operación, denominada Balarama, se practicaron cinco registros domiciliarios y se identificó como principales responsables a un matrimonio de origen pakistaní. De los siete detenidos, dos han ingresado en prisión por orden judicial.
También se ha detectado la utilización de empresas y estructuras para dar apariencia de legalidad a parte de la actividad, así como para beneficiarse del impago de salarios y de la elusión de obligaciones con la Seguridad Social.
El grupo operaba principalmente en las comarcas de la Plana Baixa y L'alt Palancia de Castellón, además de las comarcas del Camp de Morvedre, Camp de Turia y l'Horta Nord en Valencia. El asentamiento principal estaba en la localidad de Nules, donde las víctimas eran alojadas hasta en cuatro viviendas distintas, propiedades del matrimonio detenido.