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Pista Mundial

Argentina - Egipto, la sabiduría de Messi se pone a prueba contra la intensidad de Salah

  • Los argentinos, tras sufrir contra Cabo Verde, se cruzan en octavos con el equipo más laureado de África
  • Argentina - Egipto, en directo en La 1, Teledeporte Play, La 2 Cat, RNE y RTVE.es, a las 18:00 horas
Leo Messi y Mo Salah, lanzando penaltis
Leo Messi y Mo Salah lideran a Argentina y Egipto en el Mundial 2026 GETTY

La Argentina de Leo Messi se pone a prueba contra el Egipto de Mohammed Salah en los octavos de final del Mundial 2026, un duelo entre dos selecciones muy bien organizadas, que arrastran una larga tradición futbolística y que cuentan con un diez de referencia como líder indiscutible. Sufrientes ante Cabo Verde, los argentinos vuelven a cruzarse en su defensa del título con otra selección africana, la más laureada del continente, que seguro propondrá un choque de alta intensidad en su anhelo por pisar, por primera vez en su historia, los cuartos de final de una Copa del Mundo (RTVE, a las 18:00 horas).

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Aunque tiene futbolistas de buen pie, Egipto da prioridad en su juego a la organización defensiva. Y defiende con mucha intensidad: es el segundo equipo del mundial que más va al duelo y que más duelos gana por partido -hasta 60, por 45 de los argentinos-, solo por detrás de Paraguay, el epítome de la intensidad defensiva. El porcentaje de duelos ganados, sin embargo, es similar para ambos equipos, 50,2% para Egipto y 50,1% para Argentina, si bien unas décimas pueden ser significativas en un encuentro igualado.

La aplicación defensiva, en cualquier caso, ha permitido a los faraones, que en sus cuatro participaciones mundialistas anteriores habían perdido cinco de siete partidos disputados y no sabían lo que era ganar, avanzar en este torneo sin conocer la derrota y anotarse su primera victoria, contra Nueva Zelanda. No son precisamente herméticos, ya que han encajado un gol en todos sus enfrentamientos del torneo, aunque Australia, en los dieciseisavos, solo pudo rematar una vez entre palos y marcó gracias a que un egipcio, Mohamed Hany, cabeceó contra su propia portería. De entrada, Argentina se va a encontrar un cerrojo.

En el otro lado del campo, todo el juego de Egipto pasa por Mohamed Salah, el mejor futbolista de la historia del país africano. Estrella durante casi una década del Liverpool, donde ha ganado todos los títulos posibles, Mo quiere saldar en este torneo su cuenta pendiente con los faraones, con los que no ha tenido el mismo éxito: en Rusia 2018, su única presencia en un mundial, se fueron en la fase de grupos con tres derrotas y en la Copa de África se quedaron a las puertas de la gloria en 2017, al perder la final contra Camerún. Ganar la Copa del Mundo suena a palabras mayores, pero dejar en el camino a Argentina y llegar por primera vez a unos cuartos de final sería una forma de dejar huella.

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Aunque Salah es un acreditado goleador -sólo en clubes ha anotado 694 goles, de los que 442 han sido con el Liverpool, mientras que con Egipto suma 68 tantos-, con su selección se convierte en un generador de juego, un mediapunta volcado a la izquierda en lugar del extremo punzante que se conoce en Europa. Contra Australia, por ejemplo, fue el que más regates completó (tres) y el que más ocasiones creó (cinco) de su equipo, pero no el que más remató. Y es una labor que también hace estupendamente: según la empresa de estadística deportivas Opta, es el futbolista que más ocasiones de gol ha creado en el Mundial 2026 hasta los dieciseisavos de final, igualado con el belga Leandro Trossard, con 16. Como referencia, Kylian Mbappé ha creado diez y Leo Messi, nueve.

Si Salah es la referencia de Egipto, Messi es la de Argentina, quizás de forma aún más acusada: pocos jugadores tienen tanta influencia en su equipo, construido para que el mejor jugador de la historia del fútbol disponga de un ecosistema perfecto. Es una decisión inteligente del seleccionador argentino, Lionel Scaloni, porque casi nadie devuelve tanto como Messi. A sus 39 años recién cumplidos, es el máximo goleador del Mundial 2026, igualado a siete tanto con Mbappé y Haaland, a pesar de que el francés y el noruego ya han pasado los octavos de final. Incluso con ese partido menos, Messi es el futbolista que más goles esperados ha generado en el torneo y el cuarto más eficiente cuando se comparan los esperados con los anotados.

Y eso sin apenas correr, como avanzaba este análisis de Kiko Llaneras en El País y demuestran las estadísticas de FIFA: Messi no llega a siete kilómetros por partido, cuando Mbappé corre 8,5 kilómetros en promedio y Haaland roza los diez kilómetros. Sin embargo, el resto del equipo argentino se vacía, especialmente los centrocampistas: Rodrigo de Paul hace nueve kilómetros por partido, Alexis MacAllister se acerca a los diez y Enzo Fernández alcanza los 12,4 kilómetros. Todo al servicio de la sabiduría de Messi, que selecciona con mimo sus esfuerzos y recompensa ese sacrificio colectivo con goles.

Egipto será el tercer rival de África para Argentina, que ganó con solvencia a Argelia en el debut y sufrió mucho más de los previsto, con prórroga incluida, contra Cabo Verde. La albiceleste arrastra un recuerdo amargo de las selecciones africanas desde que Camerún la derrotó por sorpresa en el partido inaugural de Italia 1990, cuando, como ahora, defendía el título, pero lo cierto es que ha ganado sus últimos ocho enfrentamientos mundialistas contra países africanos. También es cierto que nunca se ha enfrentado a los faraones, el equipo más laureado del continente, con siete victorias en la Copa de África.

Sin embargo, ese dominio continental no se ha refrendado en la Copa del Mundo, donde otras cuatro selecciones africanas ya han conseguido alcanzar los cuartos de final: Camerún en 1990, Senegal en 2002, Ghana en 2010 y Marruecos en Catar 2022, cuando los marroquíes llegaron incluso a las semifinales. Ese es el tope africano hasta el momento y en esta edición, en la que contaban con el máximo histórico de nueve participantes, se aspiraba a superarlo, aunque los dieciseisavos han dejado por el camino a seis equipos del continente. Sobreviven Marruecos, que ya ha superado los octavos y espera a Francia, y Egipto, que, si consigue derrotar a Argentina, rompería su propio techo mundialista para pisar por primera vez la eliminatoria de cuartos.

Es época de tormentas en Norteamérica y, en un continente donde la naturaleza tiende a la desmesura, la amenaza de una interrupción, de un retraso e incluso de un aplazamiento ha sobrevolado numerosos partidos. El Argentina - Egipto se juega a las 12:00 hora local y en un estadio con una cubierta retráctil, por lo que, aunque la previsión es que haya tormentas eléctricas por la tarde, no se prevé que haya ningún riesgo en torno al partido. Otra cosa son los aficionados, que tienen que llegar a los estadios, pasan horas en las fan zones y luego vuelven a sus casas. Rubén Heras, enviado especial de RTVE.es al Mundial 2026, cuenta cómo se afrontan las constantes alertas y advertencias meteorológicas.

Hasta ahora, la meteorología adversa tan sólo ha afectado directamente a tres de los más de noventa partidos que se han disputado: el Francia - Irak de la primera fase en Filadelfia, que estuvo suspendido durante cerca de dos horas al descanso; el México - Ecuador de octavos en Ciudad de México, que se retrasó una hora por las tormentas eléctricas, y el México - Inglaterra de cuartos, que sufrió el mismo retraso y por el mismo motivo. Pero las alertas por lluvias y aparato eléctrico son frecuentes: "Lo más lógico es que el Argentina -Egipto se dispute con la cubierta cerrada, por lo que no habrá problemas", señala Rubén Heras, "pero veremos cómo afecta a los aficionados". Si es posible, mejor que sólo lluevan goles en Atlanta.