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El Villarreal entierra en Bilbao los fantasmas de la Copa

  • El equipo castellonense se lleva un contundente 1-4 de San Mamés
  • Durante la primera mitad, el Athletic de Bilbao fue muy superior
  • Esta victoria mantiene al Villarreal en puestos de Liga de Campeones

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Santi Cazorla celebra la consecución del tercer gol de su equipo frente al Athletic de Bilbao.
Santi Cazorla celebra la consecución del tercer gol de su equipo frente al Athletic de Bilbao.

El Villarreal ha recuperado su habitual impronta de los últimos tiempos con una clara victoria en San Mamés (1-4) que le mantiene en la zona de Liga de Campeones y deja al Athletic hundido en la tabla y con el riesgo acabar la jornada colista en la tabla. Este triunfo permite al conjunto amarillo olvidar el sonrojante 5-0 de la Copa ante el Poli Ejido del pasado miércoles y romper con la negativa dinámica defensiva de los tres últimos partidos, en los que había recibido doce goles.

Para ello, no obstante, tuvo que salir vivo de una primera mitad en la que por momentos fue arrollado por un Athletic encomiable en el esfuerzo, pero muy alejado en la pegada de un rival que no necesitó llegar muchas veces al área rival para resolver el choque.

El Athletic suma así su cuarta derrota consecutiva en liga, todas durante el durísimo tramo liguero que exige medirse a Sevilla, Barcelona, Real Madrid y Villarreal de manera consecutiva, y suma solo 5 puntos con nueve jornadas disputadas.

De inicio, Joaquín Caparrós recuperó el once que tanto había gustado a la afición rojiblanca en el Bernabéu, es decir, con Orbaiz-Yeste de doble pivote, Balenziaga-Garmendia en la banda izquierda y Etxeberria junto a Llorente en ataque. Manujel Pellegrini, por su parte, volvió a tirar de los titulares de la liga y apenas si repitió tres jugadores -Ángel, Bruno y Rossi- de los que cayeron estrepitosamente el miércoles en Copa ante el Polideportivo Ejido.

Un primer disparo lejano de Ángel sin que se hubiese cumplido el primer minuto avanzó lo que iba a ser una primera parte vibrante, de ida vuelta en algunas fases, aunque con el Athletic como claro dominador. Hasta nueve córneres puso en juego el conjunto rojiblanco, que le dio la tarde en ese tipo de jugadas a Diego López. Tras el séptimo de ellos marcó su gol. Lo hizo Joseba Etxeberria, superado ya el segundo palo, escorado, adelantándose en la acción a Bruno y colocando el balón por donde parecía que no cabía.

Ese tanto, en el minuto 28, igualó la ventaja que había conseguido cuatro minutos antes el Villarreal, que abrió el marcador aprovechando un grave error de Balenziaga. El joven lateral quiso alcanzar el espacio que se abría a la espalda de Ángel para salir a la contra, pero no superó al jugador visitante y éste cedió a Rossi, ya dentro del área, para que batiese a Iraizoz de tiro cruzado.

No fue en el gol de Etxeberria en la única ocasión en la que cantó gol la afición bilbaína en la primera parte, ya que dos minutos después lo hizo tras otro balón que entró entre los tres palos de la meta de Diego López, si bien en un lanzamiento indirecto desde la derecha que no tocó nadie ante la potencia del disparo. Y ocho más tarde volvió la grada de San Mamés a sentir el alborozo del gol en un remate de cabeza ajustado al palo de Fernando Llorente, a centro de Iraola.

Siguió insistiendo el Athletic hasta el descanso, pero el Villarreal se fue vivo en el primer viaje a vestuarios.

Cambio radical en el descanso

Comenzó de manera totalmente diferente la segunda mitad, con el conjunto de Manuel Pellegrini dispuesto a llevar la iniciativa y a decantar el choque de su lado. Y lo hizo rápido con dos tiros desde la frontal no demasiado fuertes, pero que entraron dejando en evidencia a Gorka Iraizoz, lento en ambos disparos.

El primero de Pires tras una buena jugada por la línea de fondo de Rossi y el segundo de Cazorla finalizando una acción personal al borde del área grande local.

Aunque esos dos goles y el juego combinativo del Villarrel casi adormecieron el partido, Mati Fernández pudo lograr el 1-4 en una contra tan bien llevada como mal definida y Javi Martínez el 2-3 al recoger un balón rechazado al borde del área. Con todo ya decidido, Altidore puso el resultado definitivo apenas ingresado en el terreno de juego y aprovechando un buen pase en profundidad recibido.