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Son imágenes de 1953. Un golpe de Estado orquestado por la CIA y el MI6 británico acabó con el Gobierno —elegido democráticamente— de Mohammed Mosadeq, tras nacionalizar la industria petrolera iraní. Fue la llamada Operación Ajax, que fortaleció al sha de Persia y estableció una política más favorable a Occidente.

EE.UU. e Irán habían sido aliados durante la Guerra Fría, hasta 1979, el año de la revolución islámica. Los iraníes expulsaron al régimen del sah, y al poder llegó el ayatolá Jomeini. Ahí las relaciones se rompieron.

Entre las primeras muestras: la crisis de los rehenes en la embajada estadounidense. 66 estadounidenses retenidos 444 días. O el derribo, por parte de Estados Unidos, de un avión comercial que dejó 290 muertos, lo confundieron, dijeron, con uno militar.

En 1989, con la llegada de Alí Jamenei como sucesor del líder supremo no mejoraron las cosas. Irán formaba parte del "eje del mal". Lo dijo Bush en 2002, tras los atentados del 11-S. La Casa Blanca acusaba a Teherán de fabricar armas nucleares. Algo que ha mantenido estos años.

En 2015, Teherán firmó un acuerdo con el fin de limitar su programa nuclear. A cambio, se levantaron sanciones económicas, pero fue en 2018, en el primer mandato de Donald Trump, cuando Washington rompió con el pacto y declaró a la Guardia Revolucionaria iraní como organización terrorista.

Trump amenazó con destruir Irán tras culparle de atacar dos petroleros en el golfo de Omán. En 2020, autorizó matar a Qasem Soleimaní, comandante de la Guardia Revolucionaria.

Estos años, y tras las reiteradas acusaciones de Israel -de que Irán está fabricando una bomba atómica-, se han tensado aún más las relaciones. Sobre todo, después de la llamada 'guerra de los 12 días', en junio del 25, donde Tel Aviv y Washington atacaron instalaciones clave para el programa nuclear iraní.

Las protestas de principios de año no han hecho más que ahondar la brecha. La Casa Blanca, si cae el régimen, apoyará un futuro gobierno de transición con él a la cabeza: el heredero del sha de Persia.

Fede Cardelús y la historiadora María José Rubio presentan ‘La marquesa y Bonaparte’. La novela, inspirada en hechos reales, relata la historia de amor entre Luciano Bonaparte y Mariana de Waldstein, marquesa de Santa Cruz. Al mismo tiempo, recrea la corte española, las tensiones diplomáticas, las rivalidades europeas y el papel de la mujer en la época.

En Israel también siguen muy pendientes de Irán, su enemigo en la región, y la amenaza de un ataque estadounidense. Teherán insiste en que si Trump da la orden de ataque, habrá una guerra regional. Y en esa tensa espera, la población iraní resiste como puede la grave crisis económica que azota al país, y que se nota incluso en los barrios más pudientes del norte de la capital. El equipo de RTVE se desplaza hacia las montañas de las afueras de Teherán, donde las telecabinas de transporte, importadas de Francia en los años 70 del pasado siglo, siguen funcionando a pesar de las sanciones. Allí, algunos residentes afirman sentirse como prisioneros en su propio país. "Estar aquí es una forma de sentirnos libres", dicen los visitantes. En las afueras de Teherán esperan que todo pase desde un punto privilegiado donde es más fácil olvidar.

Foto: Getty Images

Sobre Irán sigue pesando la amenaza de un ataque de EE.UU., que mantiene un gran despliegue militar en la región. Aunque Donald Trump dice que Teherán quiere un acuerdo con Washington sobre su programa nuclear, desde el régimen de los ayatolás responden que están abiertos al diálogo, pero también preparados para la guerra.

Foto: Majid Asgaripour/WANA

Es una expedición china en el Ártico, según Pekín, de carácter científico, pero Occidente desconfía. Cree que los sensores submarinos que está instalando podrían llegar a utilizarse con fines de vigilancia y militares.

China reclama que los recursos del Ártico y las nuevas rutas comerciales sean accesibles para todos, no solo para los Estados colindantes con este océano, cada vez menos helado por el cambio climático.

De los ocho países que rodean al Ártico, Rusia es el que tiene mayor superficie de costa. Buena parte de los recursos inexplorados (gas, petróleo y minerales raros) están en la plataforma continental rusa. Vladímir Putin defiende su soberanía y es el principal impulsor de la militarización de la región.

Frente al dominio de Rusia y China en la zona, Trump reclama más parte del pastel. Apoderarse de Groenlandia es, dice, vital para la seguridad de Estados Unidos. Tradicionalmente partidarios de cooperar y proteger esta zona, medioambientalmente sensible, el resto de Estados árticos, como Noruega, Islandia o Canadá, todos parte de la OTAN, se ven arrastrados a la creciente militarización.

El Ártico ha pasado de ser una zona remota e inaccesible, a centro de la geopolítica mundial.

Foto: EFE / Julio César Rivas

La insistencia de Donald Trump para hacerse con Groenlandia tensa al máximo las relaciones transatlánticas y amenaza con reanudar la temida guerra comercial. Los principales líderes europeos coinciden en que es un error, algo "inaceptable", que Trump imponga aranceles a sus socios de la OTAN por apoyar a la isla ártica.

En Bruselas, los Veintisiete han convocado una reunión de urgencia para coordinar una respuesta y los países afectados acaban de emitir un comunicado conjunto en el que aseguran que defenderán la soberanía de Groenlandia, y que los ejercicios militares allí no suponen una amenaza para nadie. De forma paralela, se comprometen a seguir fortaleciendo la seguridad en el ártico.

Foto: REUTERS/Dado Ruvic/Illustration

Jan Kohler, nacido en Dinamarca, jugador aficionado de balonmano y 25 años viviendo en Groenlandia, en donde se ha casado y ha criado a sus dos hijas y un hijo.

Este vendedor de cocinas es uno de los organizadores de la probablemente mayor manifestación celebrada jamás en la isla.

"Teníamos que mandar un mensaje claro a Trump: se está volviendo cada vez más loco. Vivimos en 2026 y no se puede comprar a los pueblos", asegura. Miles de personas (en una ciudad de apenas 20.000) se lanzaron este sábado a la calle para insistir en que Groenlandia no está en venta.

Jan no se cree que Trump necesite la isla por razones de seguridad nacional. "Es completamente ridículo. Hay una base militar en el norte de Groenlandia y sabe que puede desplegar tantos soldados como quiera. Yo creo que se deja llevar por su ego".

Jan reconoce que en Nuuk hay gente que vive con miedo, porque teme que Trump incluso pueda intentar tomar la isla por la fuerza. Y lo que pide es que trate a los groenlandeses con "respeto y con humanidad".

Una de las consecuencias inmediatas que tiene la tensión que crean los planes expansionistas de Estados Unidos en Groenlandia es la división en el seno de la OTAN. Es lo que opina el almirante retirado Juan Rodríguez Garat. "La guerra de Ucrania depende mucho de la solidaridad entre los aliados. Y esto erosiona la ya difícil situación que vive Europa con Trump en la guerra de Ucrania, donde Trump no tiene perfectamente claro todavía en qué lado debe de estar".

Hasta dónde puede llegar esa división, y los efectos en una OTAN que es clave para sostener a Ucrania frente a Rusia, es una incógnita.

Para Domènec Ruiz, investigador del CIDOB en Bruselas, la crisis generada por los planes de Trump tienen dos efectos inmediatos sobre Ucrania. El primero es que "quita la atención que estamos prestando a Ucrania y nos obliga a analizar, a estudiar y a seguir de cerca dos escenarios muy peligrosos a la vez".

El segundo, y con consecuencias de aún más impacto, es que "puede verse como un factor de presión a Europa respecto a su posición de defensa de Groenlandia, en la medida en que imaginamos que Trump podría retirar su apoyo a Ucrania si mantenemos una posición de mayor firmeza en la cuestión de Groenlandia".

Imagen: TUE SKALS / EJÉRCITO DE DINAMARCA

En Mediodía RNE Ángel Losada, embajador de España en Irán hasta 2024, nos cuenta lo que opina sobre la situación en el país. Cree que estas manifestaciones están muy vinculadas a las que ya se vivieron en 2021 tras la muerte de Masha Amini. Una de las claves, cuenta, es la ruptura generacional "entre los jóvenes y los líderes". "El 60% de los jóvenes van a la universidad, altamente educados, y eso hace que el régimen no tenga una viabilidad a largo plazo, por lo menos desde mi punto de vista", afirma.

La situación en la zona es tensa porque Irán ha avisado de que atacará a cualquier Estado que le ataque y además, Israel presiona para tratar de acabar con el programa nuclear del país. Por eso, dice, la diplomacia "está por encima de todo".

Escuchamos también la conversación de nuestra compañera en Cantabria, Irene Ormaeche, con uno de los ciudadanos iraníes que viven en nuestro país. Él huyó hace ya unos años de Irán, perseguido por sus ideas políticas.