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Hablamos con Javier Solana, ex-Alto Representante de la UE y ex-secretario general de la OTAN

Solana: "Estados Unidos se ha sometido a Netanyahu"

Javier Solana ha advertido de la extrema gravedad del contexto geopolítico actual, marcado por la guerra en Oriente Próximo y el debilitamiento del multilateralismo. El ex-Alto Representante de la UE y ex-secretario general de la OTAN ha reconocido que "ha sentido una gran frustración" ante un escenario en el que "se han roto todos los lazos que había construidos desde hace muchos años", y ha señalado directamente a la relación entre Donald Trump y Benjamin Netanyahu, que a su juicio "están haciendo unos grandes disparates". En este sentido, ha insistido en que la situación "ha sido muy grave políticamente y económicamente" y ha reclamado recuperar "la paz del diálogo".

Sobre el papel de Estados Unidos, Solana ha afirmado con claridad que "Estados Unidos se ha sometido a Netanyahu" y ha calificado su alianza como "muy buena para ellos, pero muy mala para el mundo". Ha criticado además la falta de coherencia estratégica de Trump, subrayando que "no se sabe muy bien lo que quiere" ni tampoco "cuál es el objetivo de la guerra", lo que ha contribuido a un escenario internacional "dramático". En clave económica, ha alertado de las consecuencias globales del conflicto, asegurando que "nadie se beneficia positivamente de esta catástrofe" y anticipando una etapa de "precios de petróleo muy altos" con impacto directo en la inflación.

En el ámbito europeo, Solana ha defendido la permanencia de España en la OTAN, calificando de "completamente descarriada" la idea de abandonarla, aunque ha apostado por reforzar la autonomía estratégica de la UE. Así, ha planteado que Europa "ha tenido que pensar seriamente también en su propia estrategia de seguridad" para no depender exclusivamente de Estados Unidos. Finalmente, ha alertado del momento histórico actual, asegurando que "ha sido el más delicado" que ha vivido en política internacional, aunque ha reivindicado el optimismo como motor: "Hay que tener ese sentido de optimismo y poner en servicio las cosas que hacen el mundo mejor".

El exjefe de la diplomacia europea y exministro de Exteriores español, Josep Borrell, cree que la escalada bélica en Oriente Medio responde en gran medida a la falta de estrategia de Donald Trump y advierte de que el único freno real para el presidente estadounidense podría venir de la presión económica. "Lo único que puede parar a Trump son los mercados financieros", ha afirmado en una entrevista concedida al programa de TVE La noche en 24 horas.

"Lo único que puede parar a Trump son los mercados financieros, que el tipo de interés del dólar americano suba, que la inflación suba y que tenga problemas internos, y eso es precisamente lo que está buscando Irán con su respuesta", ha valorado.

Según Borrell, el presidente de Estados Unidos ha entrado en la guerra con Irán sin un plan claro, arrastrado por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que ya tenía decidido atacar al régimen iraní. "Trump no tenía más plan que bombardear y luego ya veremos", ha señalado. Una estrategia que considera muy peligrosa por las consecuencias regionales y globales que puede desencadenar.

FOTOGRAFÍA: UNANUE / EP

Tras la interceptación por segunda vez en menos de una semana de un misil iraní en espacio aéreo turco por parte de la OTAN, el investigador del CIDOB Samuele Carlo Abrami ha analizado la situación en una entrevista para el Canal 24 Horas.

Abrami ha subrayado que este hecho supone un "punto de inflexión" clave, ya que implica que el espacio europeo está más afectado por este conflicto de manera directa: "El Mediterráneo oriental ha dejado de ser un escenario secundario en este conflicto". Además, ha destacado que la tensión ha provocado un "salto cualitativo" en la exposición de Turquía, que ya considera un despliegue militar, mientras que en Grecia ya ha movilizado un caza en el sur de la isla. También ha señalado la pérdida de credibilidad de la Unión Europea debido a su "ambigüedad".

FOTO: AFP / DHA / HANDOUT

Hace cuatro décadas, el 12 de marzo de 1986, el pueblo español ratificó en referéndum la permanencia en la Organización del Tratado del Atlántico Norte, donde nuestro país había ingresado apenas cuatro años antes. El debate generó gran polémica, despertó una implicación social masiva y, al mismo tiempo, algunos cambios políticos tan drásticos como inesperados.

Cuando Leopoldo Calvo-Sotelo se comprometió durante su investidura a que España entrara en la Alianza Atlántica, encontró en la izquierda una oposición tajante y unánime. Las movilizaciones contra la organización y las bases estadounidenses en suelo español partieron de formaciones extraparlamentarias, pero fue la implicación del PSOE con su famosa campaña "OTAN, de entrada no" la que condujo a la opinión pública a percibir la incorporación como algo negativo.

Una vez en el Gobierno, bien por una reevaluación de la realidad, bien por presiones externas, bien por ambas cosas, el presidente Felipe González varió su posición y apostó por quedarse en la Alianza. Pero mantuvo su compromiso electoral de someterlo a votación popular. Ese giro de postura radical dividió a los españoles, enfrentó a las izquierdas y decepcionó profundamente a muchos militantes y votantes socialistas. En la convocatoria de la consulta, la permanencia quedaba condicionada por tres cláusulas: la no pertenencia a la estructura militar integrada, la reducción de bases estadounidenses y la prohibición de armas nucleares en nuestro país. El PSOE fue el único que defendió el "sí", pues los partidos de la derecha que en 1981 habían votado a favor del ingreso de España en la OTAN optaron por inhibirse con distintos matices.

En este documental sonoro, escrito por Luis Zaragoza y realizado por Mayca Aguilera, participan los historiadores Giulia Quaggio, coordinadora del libro 'Imaginando la Guerra Fría desde los márgenes: la sociedad española y la OTAN', y Javier Muñoz Soro, especialista en historia intelectual y cultural del franquismo y la Transición. También aportan su testimonio personas que vivieron las distintas etapas del referéndum: Javier Rupérez, primer embajador de España ante la OTAN, miembro primero de UCD y luego de uno de los partidos integrados en Coalición Popular; Jaime Pastor, politólogo y dirigente de la Liga Comunista Revolucionaria; Ignacio Varela, consultor político que participó en el diseño de campañas socialistas; y Antonio García Santesmases, dirigente de la corriente Izquierda Socialista. Los sonidos de la época, procedentes del Archivo RTVE, completan el caleidoscopio de la evolución social y política en torno a esta cuestión.

Como aliado "firmemente comprometido en los marcos en los que estamos: Naciones Unidas, OTAN o la UE", el Gobierno se ha mostrado dispuesto a sumarse a una misión de la Unión Europea para proteger a Chipre. Así lo ha confirmado la ministra de Defensa, Margarita Robles, que diferencia entre misiones de ataque y de defensa.

Robles ha señalado, además, que "en Turquía tenemos una batería patriot que evidentemente monitoriza la situación, que fue consciente e informó del ataque con el misil pero la destrucción en concreto no la realizaron tropas, insisto tropas de la alianza atlántica".

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, también se ha referido a este asunto en una entrevista en Radio Nacional. Albares señala que esto "es algo que se puede valorar cada cosa tiene un espacio distinto. Nosotros somos solidarios con nuestros socios de la Unión Europea en todo lo que sea garantizar la seguridad de nuestro espacio".

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha criticado a España una y otra vez por el bajo gasto en defensa. En junio, rumbo a la cumbre de la OTAN, llegó a decir que España era un "problema". Quería que todos los aliados se comprometiesen a gastar un 5% de su producto interior bruto en seguridad y España era el único que se negaba.

También los separan la política migratoria, la guerra de Gaza y, ahora, la de Irán. La negativa de Sánchez a que EE.UU. use las bases de Morón y Rota ha colmado el vaso.

Foto: Getty

Putin creyó que sería una operación relámpago, pero se ha convertido en una guerra de desgaste que cumple ya 4 años. Y el Kremlin dice que seguirá adelante hasta conseguir sus objetivos. Ni Moscú, ni Kiev, dan cifras oficiales de bajas militares, aunque se calcula que son cientos de miles en ambos bandos. Lo que sí se conocen son los datos de víctimas civiles. Según la ONU, 15.000 ucranianos han muerto y casi 6 millones han huido del país.

La población está exhausta. Personas como Nadia, que camina sobre las calles heladas de Kiev con la poca compra que puede llevar a sus 79 años. Sin ascensor por los cortes de electricidad que causan los bombardeos rusos, sube a pie las escaleras y para en cada descansillo a recuperar el aliento. Dice que lo peor son los cortes de luz que les dejan sin calefacción, sin agua y a oscuras durante las largas noches de invierno.

Con hasta menos 20 grados bajo cero, los trabajadores no dan a basto para reparar las tuberías reventadas por el hielo o los bombardeos. Las casas destruidas o las ventanas rotas por las explosiones agravan la situación. Por eso, el Ayuntamiento de Kiev ha puesto tiendas en las que la gente puede ir a calentarse, dormir o comer algo caliente. En los hospitales la situación también es precaria. Funcionan gracias a grandes generadores donados por la comunidad internacional.

Según el Ministerio de Salud, más de 2.000 personas han ingresado en los hospitales y más de cien han muerto congeladas por el intenso frío.

Foto: ZUMA via Europa Press

RTVE asiste a un segundo día de maniobras de la OTAN en Bremen (Alemania). Más de un millar de militares españoles participan en el Steadfast Dart 26, uno de los ejercicios más importantes de la organización atlántica. En este simulacro estarán 10.000 soldados de 11 países y el objetivo es demostrar que los aliados son capaces de coordinarse ante un ataque enemigo.

El papel del Ejército de Tierra español será clave, ya que aporta 750 militares y 203 vehículos que se integrarán en este entrenamiento multinacional bajo el mando de la Fuerza de Reacción de la OTAN (ARF, por sus siglas en inglés).

El ejercicio Steadfast Dart 26 pretende reforzar la disuasión en el flanco este y asegurar estar preparados ante cualquier amenaza.

IMAGEN: EUROPA PRESS / ARQUIMEA