40 años del referéndum de la OTAN: el debate de la defensa se reaviva en España con la guerra en Oriente Medio
- En aquella jornada participaron en la votación más de 17 millones de personas y ganó el 'sí' con un 56,85%
- Expertos recuerdan el cambio de postura de González: "La vida se ve muy distinta cuando uno está en las instituciones"
"Ni OTAN, ni bases, ni gastos militares". Este lema todavía resuena en la cabeza de muchos. Este jueves, justamente, se cumplen 40 años del referéndum sobre la pertenencia de España a la Organización del Tratado Atlántico Norte, una votación que se produjo bajo la presidencia de Felipe González y que pretendía cerrar un debate político y social.
Cuatro décadas más tarde, sin embargo, la defensa vuelve a tener un papel muy relevante en la discusión pública con el conflicto desatado en Oriente Medio tras los ataques de Estados Unidos y de Israel en Irán. Se suman, además, las múltilples críticas del presidente norteamericano Donald Trump a nuestro país por no alcanzar el 5% del gasto en defensa, asegurando que España es "perdedora" y "hostil con la OTAN".
Semanas antes del referéndum, las calles estaban llenas de movilizaciones y de manifestaciones en contra de que España permaneciera en la Alianza Atlántica. Madrid y Barcelona acogieron las más multitudinarias, con pancartas en las que se podía leer 'OTAN no, bases fuera'.
A pesar de los movimientos pacifistas y de un gran rechazo popular, en el referéndum del 12 de marzo de 1982 ganó el 'sí' con un 56,85%, en cambio un 43,15% de la ciudadanía optó por el 'no'. La jornada contó con la participación de más de 17 millones de personas, algo menos de un 60% del total que podía hacerlo.
La pregunta del referéndum del 12 de marzo de 1986
El Gobierno considera conveniente, para los intereses nacionales, que España permanezca en la Alianza Atlántica, y acuerda que dicha permanencia se establezca en los siguientes términos.
1.º La participación de España en la Alianza Atlántica no incluirá su incorporación a la estructura militar integrada.
2.º Se mantendrá la prohibición de instalar, almacenar o introducir armas nucleares en territorio español.
3.º Se procederá a la reducción progresiva de la presencia militar de los Estados Unidos en España.
¿Considera conveniente para España permanecer en la Alianza Atlántica en los términos acordados por el Gobierno de la Nación?
El cambio de posición del PSOE de González
El entonces presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo, había anunciado en su discurso de investidura en 1981 su voluntad de integrar al país en la alianza. Rápidamente el PSOE puso en marcha una campaña con el recordado lema “OTAN, de entrada, no”.
En aquel momento los socialistas eran contrarios, pero tras ganar las elecciones de octubre de 1982, el nuevo Ejecutivo de Felipe González decidió congelar la integración y anunció la celebración del referéndum. "Su postura cambió entonces. La vida se ve muy distinta cuando uno está en las instituciones y no en la oposición", explica a RTVE Noticias Fernando Vallespín, catedrático de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid. Hace esta reflexión tras recordar que Felipe González y el núcleo del PSOE acabó hacienda campaña por el voto favorable a permanecer en la OTAN.
El presidente del Gobierno, Felipe González, durante el mitin de cierre de campaña del PSOE celebrado en Madrid para defender la permanencia de España en la OTAN. EFE/jgb
Además de los socialistas, también defendieron el 'sí' en esta consulta el Centro Democrático y Social de Adolfo Suárez y los partidos nacionalistas vascos y catalanes. En contra se mobilizaron el PCE y los nacionalistas de izquierda, mientras que la Coalición Popular de Manuel Fraga pidió la abstención.
"Fue algo verdaderamente sorprendente. El PSOE, quien había dicho siempre que 'no' acabó pidiendo el 'sí'; y Fraga, que siempre defendió la entrada de España en la OTAN, pidió abstención", remarca Vallespín. Este cambio en el seno de los socialistas no quedó ausente de polémicas: entre ellas la dimisión del entonces ministo de Asuntos Exteriores, Fernando Morán, que dejó el Gobierno por su desacuerdo con el cambio de rumbo de González.
La importancia de entrar en la OTAN y también en la UE
El catedrático en Ciencia Política también expone que varios países de nuestro entorno presionaron para no salir de la alianza y poder así entrar en el club comunitario. "En cierto modo, lo que se les debió comunicar a los políticos españoles que la integración en Europa presuponía cumplir también con los pactos de defensa y eso era a través de la OTAN. En este punto el PSOE se vio ante la disyuntiva de verse obligado a apoyar la permanencia de España en el organismo", cuenta a RTVE Noticias.
En los mismos términos se expresa en declaraciones al programa Documentos RNE Javier Rupérez, el primer embajador de España ante la OTAN, miembro primero de UCD y luego de uno de los partidos integrados en Coalición Popular.
"Recuerdo que en un momento determinado, cuando Felipe González ya es presidente del Gobierno, que una de las primeras conversaciones internacionales la tiene con el canciller alemán Helmut Kohl. Y Kohl le dice que si España se retira de la OTAN hubiera sido muy difícil que España hubiera acabado negociando su entrada en la Comunidad Económica Europea", relata ante los micrófonos de la radio pública.
Las grandes movilizaciones y la relación "de amor-odio" entre España y EEU.UU.
No hay que olvidar, en este punto, la gran tensión que se vivió en las calles y las grandes movilizaciones que se produjeron semanas antes del referéndum. "Fue muy importante en aquel momento el papel de los movimientos antiamericanos. Ahora vuelve el debate en un momento de tensiones multipolares", analiza para RTVE.es Giulia Quaggio, profesora titular de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid, especializada en el estudio de la Europa posterior a 1945.
Manifestación celebrada en Madrid para pedir la salida de España de la OTAN y a favor de un referéndum "claro y vinculante", convocada por la Coordinadora Estatal de Organizaciones Pacifistas (CEOP). EFE/rsa
"La disyuntiva en aquel momento era sobre la necesidad de crear un sistema defensivo de seguridad que fuera europeo. Hay algunas ideas que se pueden encontrar en la Fundación Pablo Iglesias del propio Javier Solana que tratan sobre eso", explica la historiadora. "Evidentemente hubo varios intentos a lo largo de la historia de la Comunidad Europea y después de la Unión Europea, pero no se ha logrado", explica.
Giulia también contextualiza que España siempre ha tenido una relación "de amor-odio" con Estados Unidos y que las relaciones bilaterales empiezan ya en 1953, con los primeros acuerdos entre el dictador Francisco Franco y el presidente norteamericano Dwight David Eisenhower. "España tenía ya una relación bilateral tras los acuerdos de 1953, ya entonces España tenía bases no de la OTAN pero sí de los EE.UU., también había armas nucleares instaladas", recuerda.
"Para Estados Unidos, más que España entrase en la OTAN, su intención era seguir manteniendo las bases que en algunos casos eran estratégicas justo para Oriente Medio por su posición estratégica en el Mediterráneo", analizando que esta cuestión sigue bien presente hoy en día tras la guerra inciada en Irán.