Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Los ataques contra centros sanitarios, ambulancias y personal médico en zonas de conflicto se están multiplicando en los últimos años. Sudán, Palestina y Ucrania concentran las agresiones contra quienes tratan de aliviar el sufrimiento de la población civil.

Médicos sin Fronteras (MSF) ha recopilado datos de organizaciones internacionales y considera que el momento es muy grave, con Estados dirigiendo ataques sistemáticos contra infraestructuras sanitarias con absoluta impunidad.

Las conclusiones del informe desvelan que el año pasado fueron asesinadas un total de 1.981 personas en 1.348 ofensivas contra instalaciones médicas. Una cifra que se duplicó con respecto a las 944 registradas en 2024. Sudán fue el país más afectado, con 1.620 trabajadores sanitarios, humanitarios y pacientes asesinados, seguido por Myanmar, con 148; Palestina, con 125; Siria, con 41; y Ucrania, con 19 personas asesinadas.

Foto: Omar AL-QATTAA/AFP — Un palestino pasa corriendo junto a la clínica de Médicos Sin Fronteras (MSF), en el barrio de al-Rimal, Ciudad de Gaza

Cerca de dos mil personas fueron asesinadas en 2025, entre personal sanitario y pacientes, por ataques a instalaciones sanitarias en países como Sudán, Myanmar, Palestina, Siria o Ucrania.

Los Estados -según el informe "Los sanitarios en el punto de mira" de Médicos sin Fronteras- cada vez respetan menos las normas que el derecho internacional humanitario establece para la atención a la población civil en zonas de conflicto. Y lo hacen con total impunidad porque no hay investigaciones neutrales sobre los ataques ni organismos con capacidad de castigarlos.

Esta violencia obliga a que el personal sanitario se retire de las zonas en conflicto y se cierren servicios médicos esenciales "lo que impide el acceso a la atención sanitaria a comunidades que a menudo no tienen alternativas".

Foto: Omar AL-QATTAA / AFP

Israel ha decidido retirar la licencia una trentena de ONG en Gaza, entre ellas Médicos Sin Fronteras. Una decisión que según el coordinador de la delegación española, David Noguera, tendría un impacto incalculable: "El 20% de las camas de hospital están gestionadas por Médicos sin Fronteras, es un sistema de una fragilidad extrema". Pese a todo, cree que hay margen de maniobra y espera que el gobierno de Benjamín Netanyahu de marcha atrás para evitar "consecuencias devastadoras".

Noguera lleva 3 semanas en Gaza y describe la situación como crítica: "Es como un campo de refugiados con 1 millón y medio de personas". Denuncia que no se garantizan unas condiciones mínimas para una vida digna desde el punto de vista sanitario, educativo o de seguridad. Habla también de una población en la que "no hay nadie que no haya perdido un familiar". Pese a esto, destaca el compromiso de los trabajadores palestinos y también de los ciudadanos: "Jamás se van a ir de aquí, es su tierra y no se la va a quitar nadie".

Reconoce que las fiestas navideñas son una época de "contradicción" y que no están para "festejos" pero sí que pasaran la entrada del nuevo año todos juntos. La prioridad es poder gestionar el futuro de la ONG en Gaza: "Nosotros podremos salir y volver a casa, pero la preocupación es para los compañeros que se quedan aquí". Con la entrada de año, el deseo de Noguera es sobre los conflictos activos que hay en el mundo, más allá de Gaza: "Los seres humanos lo único a lo que aspiran es a tener una vida digna para su familia. Es verdad que un 1% es malvado, pero al resto le deseo dignidad y tranquilidad para ellos y su familia".

El presidente norteamericano, Donald Trump, ha recibido al primer ministro israelí, Binyamín Netanyahu, en su residencia de Florida como a un "héroe de guerra", le ha felicitado por cumplir el plan de paz para Gaza y ha lanzado una advertencia a Irán: apoyará un nuevo ataque de Israel si Teherán continúa fabricando misiles balísticos. La reunión con Netanyahu llama a la puerta de su aliado en horas tensas. Los ataques de Israel en Gaza, Líbano o Siria amenazan con hacer descarrilar la promesa de Trump de conseguir la paz en Oriente Medio, pero ante las cámaras, ni rastro de esa fricción. Trump le ha brindado a su homólogo israelí el apoyo que necesita a las puertas de unas elecciones en Israel y le promete que atacará a Irán si siguen con su programa nuclear. En junio, Estados Unidos ya se unió a Israel para bombardear instalaciones nucleares iraníes.

Trump también amenaza a Hamás: o se desarman ya o lo pagarán caro. Los culpa a ellos de que su plan de paz para Gaza esté estancado. Trump quiere pasar a la fase 2 cuanto antes: desmilitarizar la franja, reconstruirla, anunciar un gobierno de transición y la llegada de tropas internacionales. En las últimas semanas, Netanyahu ha llevado la contraria a los negociadores estadounidenses, pero ahora Trump dice que Israel está cumpliendo con el plan. Poco sabemos sobre qué le ha dicho a Netanyahu en más de dos horas de reunión salvo esto: Trump admite que han hablado de lo que está haciendo Israel en Cisjordania y que no están de acuerdo. Allí, la violencia de los colonos contra los palestinos es un polvorín. Además, en Gaza, la tregua es tan frágil que desde que entró en vigor el pasado 10 de octubre han muerto más de 400 palestinos.

Foto: AFP

Arrancamos nuestro repaso a la información internacional, después de esa jornada de domingo en la que los presidentes de Estados Unidos y Ucrania han mantenido conversaciones, dicen que positivas, pero aún no consiguen cerrar un acuerdo para acabar con la guerra. Trump, además, va a recibir a Benjamin Netanyahu en los últimos días de un año que ha sido devastador para la Franja de Gaza, el más letal de su historia tras una operación que ha desencadenado además procedimientos judiciales en la Corte Penal Internacional que han conllevado sanciones por parte de Estados Unidos contra sus miembros. Mientras, China ha lanzado potentes maniobras militares en el estrecho de Taiwán.