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  • Cinco años después de que la OMS declarase la pandemia, Europa todavía habla de lo que cambió y lo que no
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A partir del 2 de abril de 2025, los ciudadanos de los países miembros de la Unión Europea (UE) que viajen a Reino Unido sin un visado deberán presentar la Autorización Electrónica de Viaje (ETA, por sus siglas en inglés).

Se trata de un permiso para poder viajar al Reino Unido que el Gobierno demanda a todos los viajeros que no necesitan un visado y que se desplazan para estancias de corta duración (menos de seis meses). Este no es un visado al uso, se trata de una autorización previa que permite ingresar al país.

Hay que obtenerla antes de partir al Reino Unido, preferiblemente tres días previos al viaje o, incluso, con anterioridad a la adquisición de los billetes de avión. Solamente se puede solicitar a través de Internet en este sitio web del Gobierno británico.

El precio actual de la autorización es de 10 libras (unos 12 euros). El dinero no se reembolsará si la autorización es denegada. Aunque, el Gobierno británico ha emitido un comunicado informado del incremento de su precio a 16 libras (unos 19 euros) a partir del próximo 9 de abril de 2025.

Europa está en pleno proceso de rearme, pensando entre otras cosas en cómo defenderse de un posible ataque militar de Rusia. Sin embargo, hay otra guerra que Rusia libra contra Europa hace tiempo sin misiles ni tanques. ¿Qué es la guerra híbrida? ¿Cómo la utiliza Rusia para intentar desestabilizar a los países europeos? Lo analizamos con Belén López Garrido, responsable de la Red de Periodismo de Investigación de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) y coautora de la investigación "Jugando con fuego: la guerra híbrida de Rusia en Europa", en la que también participa RTVE.

La Asamblea Nacional francesa ha vivido una intensa sesión de control al Gobierno tras la inhabilitación de la líder del partido de extrema derecha Agrupación Nacional (RD), Marine Le Pen. El primer ministro, François Bayrou, ha defendido la independencia judicial frente a los ataques de RD, pero ha admitido "interrogantes" sobre la imposibilidad de recurrir la medida, algo que ha desatado las críticas de la izquierda.

Los jueces inhabilitaron a Marine Le Pen por riesgo de "reincidencia y alteración del orden democrático", tras su condena por malversación de fondos europeos de su formación entre 2004 y 2016. Le Pen tachó su sentencia de "bomba nuclear del sistema" para bloquear su ascenso político en las futuras elecciones presidenciales de 2027, y ha presentado un recurso que obtendrá una respuesta por el tribunal de apelaciones el próximo verano de 2026