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Por el momento han sido localizadas con vida diez personas bajo el hotel sepultado hace dos días por un alud en el centro de Italia, de las que ya han sido rescatadas cuatro niños y una mujer. De acuerdo con las cifras aportadas por las autoridades, en el momento de la avalancha se encontraban en el hotel alrededor de treinta personas, por lo que el número de aquellos de los que no se tienen noticias asciende a una veintena.

Seis personas han sido localizadas vivas bajo la nieve que sepultó este jueves el Hotel Rigopiano dejando al menos cuatro muertos y decenas de desaparecidos. Entre los seis supervivientes parece que hay una niña, informa el corresponsal de TVE Lorenzo Milá, que matiza que podría ser la hija del cocinero, una de las dos personas que se salvaron al encontrarse fuera del establecimiento en el momento de la tragedia. Esta noticia llena de esperanza a los familiares, ya que entre 24 o 25 personas permanecen desaparecidas desde que se produjo el alud.

Una avalancha de nieve ha engullido durante la noche del miércoles al jueves el Hotel Rigopiano, un centro termal ubicado en la localidad italiana de Farindola, en la región de Abruzzo, sepultando en su interior a las personas que se encontraban hospedadas en él. De momento se han rescatado tres cuerpos y se ha localizado el cadáver de una cuarta víctima mientras los equipos de rescate continúan la búsqueda de una treintena de desaparecidos.

Mucho frío, hielo y nieve. El temporal está golpeando con fuerza varios países europeos. En Hungría, aunque no hay poblaciones aisladas resulta muy complicado conducir. Las máquinas quitanieves no paran, pasan una y otra vez porque el viento, que supera los 80 kilómetros por hora, vuelve a cubrir con un manto blanco las carreteras ya despejadas. Incluso alguna de estas máquinas se ha quedado atrapada. Varios tramos del Danubio siguen cerrados. El agua congelada impide la navegación. Aunque los rompehielos llevan tres días trabajando solo han avanzado tres kilómetros de los 30 previstos. Hungría ha tenido que enviar dos rompehielos más a Serbia, incluyendo el barco más grande de su flota. En Japón, imposible aterrizar en este aeropuerto sin que el avión patine. Las fuertes nevadas han dejado la pista convertida en hielo.