Su amistad con el presidente ruso, Vladímir Putin, resulta muy incómoda para sus compañeros socialdemócratas. Schröder acaba de cumplir 80 años y un documental le ha puesto en el centro de atención por sus palabras generosas con el régimen ruso y las críticas a su propio partido. Dirigió Alemania durante siete años, hasta 2005. Fue entonces cuando fraguó su amistad con Putin, que tanto rédito le dio después, con sueldos millonarios como consejero de empresas energéticas controladas por el Kremlin. Con el estallido de la guerra en Ucrania, renunció a esos cargos, pero nunca ha dado la espalda a Putin, que es lo que le pide su partido.
Foto: El excanciller alemán Gerhard Schröder (EFE/Felipe Trueba)
Con las gafas de Anna Bosch