En el cuarto día de ofensiva en Oriente Medio, Israel intensifica sus ataques en Beirut y el Sur del Líbano. Han sido alcanzados una cadena de televisión afiliada a Hezbolá y un edificio donde residía su jefe de armamento, al que dan por muerto. En cuanto a Irán, el portavoz del ejército israelí recalca que el objetivo a batir es el régimen de los ayatolás. Anoche atacaron en Teherán la oficina presidencial y el edificio del consejo supremo. Pero también ha resultado alcanzado el Palacio Golestán, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La media luna roja habla ya de alrededor de 800 muertes. Entre ellas, decenas de niñas que estaban en una escuela atacada el primer día. Hoy ha sido el funeral. La ONU pide una investigación por crímenes de guerra.
Mientras, el conflicto sigue extendiéndose por el Golfo: Estados Unidos ha cerrado sus embajadas en Arabia Saudí y Kuwait tras los ataques iraníes y ha pedido a sus ciudadanos que abandonen la región.
Foto: EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH