arriba Ir arriba

El acuerdo nuclear con Irán pende de un hilo: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado este viernes con cancelar el pacto multilateral firmado en 2015 si los aliados y el Congreso estadounidense no acceden a corregir los "defectos graves" que, a su juicio, contiene el acuerdo, un giro estratégico de la Casa Blanca que incluye la adopción de nuevas medidas de presión, como la petición al Congreso de que fije una serie de condiciones unilaterales que implicarían la imposición inmediata de sanciones si el Gobierno iraní no las cumple o la adopción de sanciones contra los Guardianes de la Revolución.

  • El presidente de EE.UU. denuncia que "no está cumpliendo el espíritu del acuerdo"
  • Insta al Congreso y a los aliados a corregir los "defectos graves" del pacto nuclear
  • Por ahora, pedirá marcar líneas rojas cuya violación implique imponer sanciones
  • "En caso de que no podamos llegar a una solución, el acuerdo se cancelará", avisa
  • Además, se imponen sanciones a los Guardianes de la revolución por "terrorismo"

En Estados Unidos, el Congreso ya tiene en sus manos los principios de la reforma migratoria que Donald Trump prometió en campaña y que, entre otras cosas, plantea profundos cambios legales. La Casa Blanca reclama a la cámara que elimine los que llama "vacíos legales" que permiten que menores de edad que llegan solos al país de forma clandestina -en su mayoría procedentes de El Salvador, Honduras y Guatemala- se puedan quedar. En 2014 fueron 60.000 los niños que llegaron así. La Administración Trump quiere, además, que se facilite y acelere su detención, custodia y posterior deportación. Una medida que amenaza con frustar un posible acuerdo final entre el Gobierno y los demócratas para garantizar la protección de unos 800.000 de esos antes menores, hoy ya adultos -conocidos como dreamers- que han crecido en EE.UU. sin regularizar completamente su situación. Si no hay acuerdo, en marzo muchos de ellos podrían empezar a perder sus permisos de trabajo. Los demócratas dicen que este plan "va más allá de lo razonable" y en contra de "cualquier intento" de acordar una nueva protección para los dreamers, que Trump liquidó el pasado mes. Además, la Casa Blanca quiere recortar las ayudas federales para las denominadas "ciudades santuario", aquellas que se niegan a entregar -en algunos casos- a inmigrantes indocumentados a las autoridades para su expulsión del país. También pide contratar a 10.000 agentes fronterizos más, completar la construcción del muro con México -estimada en unos 21.000 millones de euros- y reformar el sistema de concesión de visados.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado este sábado que "solo una cosa funcionará" para hacer frente a las amenazas de Corea del Norte, al insistir en que, a su juicio, años de diálogo con el régimen de Pyongyang no han servido de nada. Sin embargo Trump no ha especificado qué ha querido decir con esta expresión. "Presidentes y sus administraciones han estado hablando con Corea del Norte durante 25 años, los acuerdos realizados y las cantidades masivas de dinero pagado no han funcionado", ha comentado Trump en su cuenta de Twitter.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha despreciado este lunes la situación de emergencia que vive Puerto Rico tras el paso del huracán María. Durante su visita a la isla, Trump ha opinado que "no es una catástrofe real" como la que se vivió con el Katrina y se ha quejado del coste que supone para Washington la ayuda de emergencia. (04/10/17)

El catedrático de Estudios Norteamericanos del Instituto Franklin de la Universidad de Alcalá de Henares en Madrid, José Antonio Gurpegui, ha afirmado en Las mañanas de RNE que las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre Cataluña han sido "muy poco políticas". "La lectura que hago de ello es que el asunto de Cataluña a Donald Trump no le interesa [...] Parecía que estaba improvisando la respuesta ante un tema que ni le va ni le viene", ha subrayado.

Mariano Rajoy acaba de regresar de una visita relámpago en Washington, donde le ha recibido Donald Trump. El presidente de EE.UU. le ha dado un trato preferencial, pero no solo eso. También le ha mostrado su apoyo a la estrategia del Estado para evitar la celebración del 1-O. En concreto, Trump ha tachado de "tontería" las aspiraciones de los independentistas catalanes y ha expresado que cree que podría haber respuestas en la calle si finalmente el domingo no hay plebiscito. 

El presidente de EEUU, Donald Trump, ha dicho que "España es un gran país y debería permanecer unido", en referencia al referéndum por la independencia que pretende celebrar el Gobierno de Cataluña el próximo domingo. Trump habló en una conferencia de prensa junto al jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, desde la Rosaleda de la Casa Blanca tras el almuerzo de trabajo que ambos mantuvieron.

Rajoy ha añadido que el referéndum convocado por la Generalitat para el 1 de octubre "un disparate" y no se puede celebrar. "Lo que puede haber es alboroto, ruido, pero no puede haber un referéndum válido, democrático y con un mínimo de garantías". Para el presidente del Gobierno, "lo sensato es volver al sentido común y terminar ya con toda esta historia, que lo único que hace es generar división y tensiones".