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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha iniciado este lunes su estancia de dos días en Israel con una histórica visita al Muro de las Lamentaciones, un acto de gran significado político y religioso al ser el primer mandatario estadounidense en activo que visita el lugar más sagrado de la religión judía, que se encuentra enclavado en Jerusalén Este, la parte de la ciudad ocupada por Israel desde 1967, y que forma parte de la Explanada de las Mezquitas, sagrada para los musulmanes.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visita Israel en la segunda parada de su gira internacional, con el objetivo de relanzar las conversaciones de paz entre palestinos e israelíes

El presidente de Estados Unidos ha llegado este lunes a Israel en la segunda parada de su primera gira internacional. Al poco de aterrizar en Tel Aviv, se ha trasladado a Jerusalén, donde ha llevado a cabo una "visita privada" por la Ciudad Vieja que ha incluído el Muro de las lamentaciones, lo que le convierte en el primer mandatario estadounidense que, en el ejercicio de su cargo, visita el lugar sagrado para los judíos, enclavado en la parte coupada por Israel desde 1967.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aterrizó hoy en la capital de Arabia Saudí, Riad, para dar comienzo a su primera gira internacional, que le llevará a Israel, Palestina, el Vaticano, Bruselas (Bélgica) y Sicilia (Italia). Trump fue recibido por el rey Salman bin Abdulaziz a pie de pista, en el aeropuerto Rey Jaled de Riad, tras el aterrizaje del avión, que se produjo a las 9.50 hora local (7.50 GMT).

Apenas cuatro meses después de llegar a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump es incapaz de disimular su irritación por lo que considera una persecución, a saber, las pesquisas en torno a la supuesta injerencia de Rusia en las elecciones que le llevaron a la Casa Blanca y los posibles nexos del Kremlin con su campaña: este jueves, Trump ha denunciado que esas investigaciones constituyen la "mayor caza de brujas" contra un político "en la historia de Estados Unidos".

  • El presidente muestra su irritación tras el nombramiento de un fiscal especial
  • Afirma que "todos los actos ilegales" de Clinton y Obama no merecieron lo mismo
  • El exdirector del FBI Robert Mueller supervisrá las pesquisas sobre la trama rusa
  • Trump advierte de que "muestra que estamos divididos, no unidos como país"

Con el anuncio de este nombramiento, la Casa Blanca trata de acallar la polémica desatada en los últimos días por el cese del director del FBI, James Comey. El fiscal Mueller contará con amplios poderes y autonomía para llevar a cabo sus investigaciones. "Ningún político en la historia ha sido tratado peor o más injustamente", ha dicho Trump, sumido, para muchos, en la peor crisis de su mandato.

El Departamento de Justicia de EE.UU. ha nombrado este miércoles al ex director del FBI Robert Mueller como "investigador especial" para supervisar las pesquisas sobre la supuesta injerencia de Rusia en las elecciones de 2016. Mueller sustituye al frente de la investigación a James Comey, director del FBI hasta la semana pasada, cuando fue destituido por el presidente Trump.

El nuevo fiscal especial dirigió el FBI durante doce años (el segundo más duradero de la historia) bajo las presidencias del republicano George W. Bush y el demócrata Barack Obama, hasta su retirada en 2013. A Mueller le sucedió Comey.

Como fiscal especial, Mueller estará formalmente bajo el presidente y el Departamento de Justicia, pero podrá decidir si eleva o no consultas sobre sus hallazgos, podrá promover la presentación de cargos criminales y solicitar medios adicionales.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este miércoles, en pleno escándalo en torno a sus posibles presiones para frenar la investigación del FBI sobre los vínculos de su equipo con Rusia, que los medios de comunicación le están tratando peor que a "ningún político en la historia", aunque ha recalcado que está haciendo "lo correcto" y que seguirá trabajando a favor de "los hombres y mujeres olvidados" del país.

  • El presidente de EE.UU. lanza un mensaje de resistencia ante las acusaciones
  • Crece el revuelo por las supuestas presiones para frenar las pesquisas del FBI
  • El Comité de Inteligencia del Senado ha invitado a James Comey a comparecer
  • También pide los informes y posibles grabaciones de sus reuniones con Trump
  • El New York Times publica esta información basada en una convesación entre Trump y Comey en febrero
  • Le pidió "dejar pasar" las pesquisas sobre la conexión entre Flynn y el Kremlin
  • Trump cesó a James Comey como director del FBI la semana pasada
  • La Casa Blanca niega "algún esfuerzo para impedir la investigación" sobre Flynn
  • Los demócratas piden las cintas de la conversación entre Trump y Comey

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría revelado información altamente clasificada al ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, y al embajador de ese país cuando los recibió la semana pasada en la Casa Blanca, según ha informado este lunes el diario estadounidense The Washington Post.

Tras esta publicación, la Casa Blanca no ha tardado en tildar de "falsa" la filtración publicada este lunes."El artículo es falso", ha apuntado en una breve comparecencia el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, el teniente general H.R. McMaster, quien ha asegurado que Trump no reveló "fuentes, métodos u operaciones militares" a Lavrov.

"Yo estaba ahí, no sucedió", ha insistido McMaster, quien sin embargo ha admitido que Trump y Lavrov hablaron sobre un "abanico de amenazas comunes" incluyendo "amenazas a la aviación comercial".

Trump se habría salido, según el Post, del guión marcado para la reunión con el canciller Lavrov y el embajador ruso en Washington, Serguéi Kislyak, el pasado miércoles para discutir información altamente secreta sobre planes terroristas del Estado Islámico (EI).

Los detalles de esta información son tan secretos que ni siquiera aliados estadounidenses han recibido ese tipo de datos, según aseguran funcionarios estadounidenses en funciones y retirados consultados por el diario washingtoniano.

La información estaría relacionada con la posibilidad de que ordenadores portátiles puedan ser utilizados en vuelo para realizar algún tipo de ataque terrorista, algo que ya ha llevado a EE.UU. a prohibir portar computadoras portátiles en el equipaje de mano en vuelos procedentes de Oriente Medio.