Seis meses y 38 sesiones después, el juicio contra el clan Pujol queda visto para sentencia en la Audiencia Nacional. Ninguno de los acusados, entre los que figuran los hijos del expresidente de la Generalitat Jordi Pujol, ha ejercido su derecho a la última palabra.
Diecisiete personas se enfrentan a penas de cárcel por las dudas sobre el origen de la fortuna familiar, supuestamente oculta en Andorra. El fiscal ha pedido la pena más alta, 29 años de prisión, para el primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, mientras que el expresident ha quedado exonerado del proceso por razones de salud, ya que tiene 95 años y un deterioro cognitivo.
Han sido cinco horas y media declarando en el Supremo. El exministro socialista y exsecretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha negado todas las acusaciones. Y pone el acento en el dinero de la presunta corrupción por la que lo juzgan. Dice que cuando la UCO habla de dinero sin justificar y de origen desconocido no tiene en cuenta sus otros ingresos o los de su entorno y que no han aparecido los millones que le atribuye Aldama.
El exministro José Luis Ábalos niega su participación en la supuesta adjudicación de contratos a cambio de comisiones. El exdirigente socialista es el último de los acusados que declara en el juicio de las mascarillas. Ábalos ha negado los cargos y se ha presentado como una víctima.
El exministro de Transportes José Luis Ábalos declara como imputado en el Tribunal Supremo por el caso de las mascarillas. Ha asegurado que su examante Jessica Rodríguez ha dado una declaración "coaccionada" por Víctor de Aldama y ha negado ninguna responsabilidad en el contrato de mascarillas con la empresa de la trama, Soluciones de Gestión.
El "caso Mascarillas" ha entrado en su recta final. El lunes, el jefe de la UCO, Antonio Balas, situaba al empresario Víctor de Aldama como "el que pagaba y exigía" dentro de la trama urdida en plena pandemia. El jefe del departamento de Delitos Económicos de la Policía también ha señalado a José Luis Ábalos, exministro de Transportes, como "el jefe instrumental que tenía capacidad de llevar a Aldama y a sus socios a sitios donde ellos no podían". Ya han declarado dos de los tres principales acusados: el comisionista, que ha tirado contra todos, y Koldo García, exasesor de Ábalos, que ha defendido su inocencia y la de su antiguo jefe, asegurando que el poder que él tuvo en el ministerio se debió a que quería "quitarle carga de trabajo o dolores de cabeza" a Ábalos. Para Ángela Martialay, de El Mundo, ha quedado demostrado que el también exsecretario de Organización del PSOE "es la pieza más influyente del triángulo de corrupción que formó con Aldama y Koldo, pero también a su vez la más vulnerable. Es un hecho que, al poco de ser nombrado ministro de Fomento, el ministerio con mayor capacidad presupuestaria, Víctor de Aldama ya forma parte de su círculo de confianza y que ya empieza a hacer negocios".
La atención se reparte entre el Supremo y la Audiencia Nacional, por donde han seguido pasando los principales testigos del "caso Kitchen", en el que está encausado el exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. El tribunal tratará de dilucidar si hubo una operación policial y de espionaje al margen de la ley en torno a Luis Bárcenas, extesorero del PP. El inspector jefe Manuel Morocho ha denunciado el supuesto boicot urdido por la cúpula de Interior de entonces contra la UDEF para "desmantelar" el grupo que investigaba la "caja B" del PP. Según él, fue así como varios informes relacionados con el "caso Gürtel" se quedaron sin hacer. Para Mateo Balín, de Colpisa, "este es un juicio que tiene una trascendencia indudable, porque estamos hablando de una trama policial que actuó bajo el paraguas del Estado utilizando dinero de fondos reservados para espiar a un particular, Bárcenas, condenado por el "caso Gürtel". Su entrada en prisión en 2013 provocó una operación para recuperar documentación sensible en su poder de las cuentas del PP y, supuestamente, de los sobresueldos en negro que habrían cobrado sus dirigentes".
El exasesor ministerial Koldo García se ha presentado como un simple asistente que ayudaba a José Luis Ábalos, a reducir su carga de trabajo en el ministerio y en el PSOE. Así se ha presentado ante el Tribunal, donde ha admitido que buscó piso a una expareja del exministro, pero ha negado haber recibido regalos y 10.000 euros al mes por parte del empresario Víctor de Aldama. En cambio, sí ha reconocido que trasladó a Transportes la oferta de la empresa de Aldama para comprar 8 millones de mascarillas pero no influyó, dice, en la adjudicación.
El empresario Víctor de Aldama ha asegurado este miércoles en el Tribunal Supremo que él llevaba personalmente al exministro José Luis Ábalos y a su exasesor Koldo García dinero en efectivo de "mordidas" de constructoras, un dinero que entregaba tanto en el Ministerio de Transportes, como en la vivienda del exdirigente socialista en El Viso. Así, ha afirmado que llevó hasta 250.000 euros en efectivo al Ministerio. Además, el que fuera comisionista del caso Koldo, ha tratado en todo momento de involucrar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la trama corrupta y en una supuesta financiación irregular del PSOE.
El exministro José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama, los tres acusados en el juicio por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas que se celebra en el Tribunal Supremo, prestarán declaración este miércoles por su presunta implicación en la trama.
La undécima jornada de la vista oral comenzará a las 10 de la mañana, tras la maratoniana sesión del lunes, que duró catorce horas.
Está previsto que Aldama, el presunto nexo corruptor, sea el primero en declarar, seguido de Koldo y, por último Ábalos. No se descarta que los interrogatorios se extiendan y no sea suficiente una jornada para concluirlos.
En esta recta final del juicio, el Supremo juzga si los tres acusados se concertaron para amañar contratos de mascarillas adjudicados por organismos dependientes del Ministerio de Transportes, que encabezaba Ábalos entre 2018 -primero como cartera de Fomento- hasta 2021, a cambio de comisiones.