Crónica del juicio a la familia Pujol: entre cifras millonarias, negocios y la 'deixa'
- Hoy ha acabado la declaración del primogénito, Jordi Pujol Ferrusola
- También han declarado su hermano Josep y su exmujer, Mercè Gironès
Tras casi 8 horas de declaración de Jordi Pujol Ferrusola, entre el lunes y hoy, es imposible no marearse intentando recopilar el alud de cifras millonarias que ha desgranado. Como si nada. Ha hablado de mucho, muchísimo dinero, al menos para el común de los mortales. Negocios, inversiones, asesoramiento, láminas financieras (opacas)… Ni el consejero delegado de AndBank Andorra, Rafael Gascó, sabía de qué le hablaban cuando se las mencionaron en la comisión del Parlament, en 2015. El periodista Àlex Salmón las definió en un artículo como “pura poesía económica del que tiene mucha cara dura”.
Jordi Pujol Ferrusola ha contestado, exhaustivamente, a todo lo que le han preguntado. Con todo lujo de detalles. En el interrogatorio del fiscal Fernando Bermejo, especialmente. Tanta toma y daca que me venía a la cabeza el “quid pro quo” entre Hannibal Lecter y Clarice Starling en El silencio de los corderos. Jordi Júnior, como se le ha apodado durante años, solo ha dejado de responder a José Ignacio Ocio, abogado del Estado.
Me explicaba Nacho Orovio, periodista de La Vanguardia, que cuando el acusado ha dicho que no iba a responderle, Ocio (que defendió al ex fiscal general García Ortiz) ha hecho un gesto de desaprobación agitando los papeles. Y, en el receso, Jordi se le ha acercado para decirle: “Si yo quería contestarte. Mi abogado no me deja”. Su letrado, Cristóbal Martell, que me chivan los compañeros que le advertía en la puerta de entrada a la sala: “Hoy no quiero ni un chiste”.
Eso porque ayer el primogénito acabó espetando al fiscal que, si le tenía que preguntar por las cuentas andorranas, mejor lo dejaban para hoy. Porque, dijo, “me va a pegar una paliza”. Y paliza, en el sentido de enrevesada, sí que ha sido un poco seguir una declaración tan compleja y larga. Pero ha sido un combate contrastado. No en vano, Jordi Pujol Ferrusola ha sido el único acusado que ha asistido a la inmensa mayoría de sesiones. Y siempre le hemos visto muy conectado, tomando notas incansablemente. Por eso, quizás, ha sido capaz de recordar qué tenía en cada cuenta andorrana; qué movimientos bancarios hacía, dónde y cuándo; con quién negoció cada inversión; cómo se llamaban las personas con las que hizo tal o cual negocio… Si no me equivoco solo se ha olvidado un nombre. Quería hablar de los Cierco, propietarios de la BPA (Banca Privada de Andorra) pero no le venía a la cabeza el apellido. Mis compañeros que siguen el juicio desde la sala de prensa se han empezado a reír y yo no pillaba por qué. Oriol Soler, de Eldiario.es, me lo ha explicado. “No le salía el nombre, Martell se lo ha dicho desde el estrado, y Jordi Júnior le ha llamado "chivato””. Cariñosamente.
Su situación es muy seria. Fiscalía le pide 29 años de cárcel y la abogacía del estado, 25. Pero estos días se le ve confiado y sonriente. Que ayer exoneraran a su padre, el expresidente Jordi Pujol, debe ayudar.
Todo formaba parte de la 'deixa'
Por resumir su intervención. Él defiende que los fondos que tenían en las cuentas de Andorra procedían todos de la deixa del abuelo Florenci. A él le hicieron gestor y repartió el dinero que había entre todos los hermanos. Y éstos, ha asegurado, hicieron con el dinero lo que les convino. (Mañana se lo preguntarán a cada uno de ellos).
En todo momento ha desvinculado el dinero de Andorra de sus negocios particulares. Su patrimonio, ha argumentado, procede exclusivamente de su trabajo. Y jamás, insiste, hubo trasvase de dinero entre España y Andorra. Además, ha argumentado que él no ocultaba dinero. Que lo que hacía era moverlo, invertirlo, que no estuviera nunca parado. Es en esos viajes de capitales por varios países que empezamos a marearnos entre cifras millonarias.
Destaco ahora dos parajes que aparecen en el sumario, por los que le han preguntado. Llenaron páginas de diarios, boletines de radio y telediarios cuando trascendieron.
El primero. La “Sagrada Familia”. Después de que Jordi Pujol Ferrusola declarara en instrucción apareció una carta manuscrita por su madre, la ya fallecida Marta Ferrusola. Con este texto: “Reverendo. Soy la madre superiora de la congregación. Desearía que traspasara dos misales de mi biblioteca a la biblioteca del capellán de la parroquia. Él ya le dirá dónde se tiene que colocar. Muy agradecida”. Hoy, por primera vez, ha dicho que sí. Que es una carta de su madre. Que se la dio ella porque no se desplazaba a Andorra para que se la diera al banquero. Le pedía traspasar dos millones de una cuenta a otra. Cuentas andorranas. Sin mover el dinero de allí.
El segundo. La cuenta 63810 de la Banca Reig. En el sumario consta un documento en el que Jordi Júnior certifica que el verdadero titular de esa cuenta es su padre, el expresident Pujol, y que él solo era titular “con carácter estrictamente fiduciario”. Y también consta una carta manuscrita y firmada por Jordi Pujol, en mayo de 2001, donde reconoce la titularidad. Hecho que desmentiría la afirmación del expresident, en sede judicial (enero de 2015), en la que negó tajantemente tener dinero en el extranjero. Pues bien. La explicación que Júnior ha dado hoy es que tenía un problema personal que resolver (que no ha explicado) y le pidió a su padre que le ayudara firmando ese documento. Documento que luego se tenía que destruir. Pero no se hizo. Por lo tanto, ha afirmado con vehemencia, “mi padre nunca tuvo dinero ni ninguna cuenta fuera de España”.
La versión no oficial es que Júnior quería esconder el dinero a su esposa, Mercè Gironès, de la que estaba en proceso de separación. “Esa es la trampa”, sentencia Quico Sallès, del digital El món. De su exmujer, Mercè Gironès, ha dicho no querer contestar ninguna pregunta.
El turno de Josep Pujol
Su hermano Josep, al que Fiscalía pide 14 años de cárcel, le ha relevado en la silla de declaraciones a la una del mediodía. Avala que el dinero que tenían en Andorra es el que les legó su abuelo. Explica que en el reparto que hizo su hermano mayor a él le tocaron 125 millones de pesetas. Y afirma que nunca ha tenido contactos con administraciones públicas. No puedo contrastar su currículo, pero sí decir que cuando pronuncia en inglés parece autóctono. Y en alemán. Le hemos visto a él y a Júnior compartiendo risas cómplices en varios momentos. Vaya, como hermanos.
Que ese es otro tema. Me preguntan mucho si hay buen rollo entre los siete hermanos. Porque en las llegadas a la Audiencia siempre entran solos Júnior, Josep y Oriol. Y en grupo Marta, Mireia, Pere y Oleguer. Y porque en las imágenes del juicio se les ve sentados separados en dos bancadas. Pues miren, mi respuesta es que eso forma parte de su vida personal. Si no afecta al procedimiento judicial, no forma parte de una crónica de tribunales.
La última en declarar hoy ha sido la exmujer de Jordi Pujol Ferrusola, Mercè Gironès. La petición de Fiscalía es de 17 años. Ella explica que de las 6 cuentas que le atribuye el fiscal solo una es suya, que nunca cobró comisiones, que nunca ella ni su ex hicieron facturas falsas, que a veces firmó papeles en blanco, y que de los negocios se encargaba Júnior. La hemos visto emocionada cuando hablaba de la separación del matrimonio y de “esa mujer que se entendía con mi marido” (sic). Ya saben, Vicky Álvarez, la examante, la de los billetes en bolsas con destino a Andorra.
Mañana estaremos todo lo pendientes que podamos de las declaraciones de los hermanos. No prometemos no despistarnos con el móvil en momentos puntuales o echar una cabezadita. Que ya les digo yo que eso les ha pasado hasta a los magistrados. Que lo hemos visto. Que oyendo hablar de tanto dinero y tanta cifra, de verdad que marea.