La policía patriótica, entre chascarrillos y chascos
- Villarejo y otros tres policías se desmarcan de la investigación ilegal a los Pujol
- El quinto testigo de la jornada no ha comparecido porque no le han localizado
Un chascarrillo, dice la Real Academia Española, es una anécdota ligera y picante, un cuentecillo agudo o una frase de sentido equívoco y gracioso. Un chascarrillo, según el comisario jubilado José Manuel Villarejo, es la información que le llegaba sobre la investigación que se estaba haciendo a los Pujol (y otros). Porque, eso sí tiene que quedar claro, nadie ha negado este martes que estuvieran buscando información (comprometida) sobre la familia.
El tribunal aceptó las testificales, no previstas inicialmente, de los policías Villarejo, Eugenio Pino (ex-DAO, director adjunto operativo), Marcelino Martin-Blas (exjefe de Asuntos Internos), Bonifacio Diaz y Celestino Barroso, pero advirtió a las defensas que tenían que ir al grano en sus interrogatorios y que no lo convirtieran en un proceso dentro del proceso. Era el día.
A sus respuestas confiaban los letrados el afianzamiento de su teoría: la Operación Cataluña está en el origen de la causa contra la familia Pujol. Ergo, si consiguieron pruebas ilícitamente, la causa debería anularse. La sentencia dirá. Yo les explico lo que han dicho ellos. Que, al contrario de que los periodistas esperábamos, no es mucho. Contradicciones y alguna falacia. Casi el clásico "no lo sé, no recuerdo, no me consta" que compendió en un fantástico libro mi compañero de La Sexta Alfonso Pérez Medina.
El 'pendrive' de Pino
El primer interrogado, Pino. Fue condenado a un año por introducir en el caso Pujol un pendrive que tenía datos bancarios conseguidos ilícitamente. Y está inmerso en causas judiciales como la Kitchen. A él le rendían cuentas el resto.
Reconoce que Martín-Blas le "vino con unos datos de cuentas de los Pujol". Pero no recuerda si Martin-Blas le enseñó los datos que luego publicó El Mundo (el pantallazo). Afirma que muchos, "como Villarejo", se atribuyeron el mérito. Pero a la pregunta directa que le formula Cristóbal Martell, abogado de Jordi Pujol Ferrusola, sobre si tuvo alguna intervención en el caso Pujol, dice que no. Que no. Y que digo yo, solo por recordar: aunque el caso del pendrive fue expulsado de esta causa, la condena a Pino es firme.
Los "chascarrillos" de Villarejo
El segundo en declarar, Villarejo. Por la mañana llegaba bajo su inseparable boina saludando a la prensa. Sentado en la silla, frente al tribunal, ya estaba más comedido. De hecho, lo primero que ha dicho es que se iba a acoger a su derecho a no declarar por su condición de imputado en el juzgado de Andorra que investiga la Operación Cataluña. No, no está imputado, es testigo. Me ha venido a la cabeza el episodio de Joan Tardà en el juicio del procés cuando nada más sentarse soltó: "Jo parlaré en català". Y el magistrado Manuel Marchena le espetó: "Mire, no empezamos bien". Pues eso.
¿Villarejo no quiere hablar? El presidente del tribunal le ha informado de que está obligado a contestar y decir verdad si no quiere incurrir en delito. (Ya es un asiduo de los juzgados, pendiente de juicio por diferentes piezas del caso Tándem). Así que habla. Pero no como otras veces. Martell le pregunta si había una operación coordinada para conseguir datos de la familia Pujol. Y ojo, que dice Villarejo que "solo conocía chascarrillos" y que fue "Martin-Blas quien se ocupó de obtener datos". Otro que le apunta.
Insiste en que no quiere contestar nada relacionado con Andorra. El presidente del tribunal le recuerda contundente que lo haga. "Me siento coaccionado por el tribunal", espeta. Martell continúa: "¿Alguien se atribuyó el mérito de haber conseguido los datos de los Pujol que aparecían en el pantallazo de El Mundo?". Villarejo no recuerda.
Ni tampoco recuerda la conversación de La Camarga, ni a Alicia Sánchez Camacho. Ni siquiera recuerda a Vicky Álvarez, a la que acompañó a la Audiencia Nacional para que presentara la denuncia que dio origen a la investigación a Jordi Pujol Ferrusola. "¿Cómo que no?", le recuerda Francesc Sánchez, abogado de Oriol Pujol, que Pino lo ha confirmado antes. "Ese hombre no está en sus facultades mentales", reacciona Villarejo. "No haga esos comentarios", le reprende el presidente del tribunal.
Y para rematar, Villarejo afirma que no reconoce como suyas sus notas policiales informativas que constan en la causa del juzgado de Andorra (causa DP 2000771/16). Dice que si no se las enseñan no admite nada. En esas notas, entre otras cosas, escribió sobre el "comportamiento criminal y extraprocesal" de los policías. Y sobre las coacciones y chantaje a los directivos de BPA para que facilitaran datos bancarios de los Pujol a cambio de no cerrarles Banco Madrid.
20 minutos de declaración. ¡Vaya chasco!
Chasco: palabra de la que deriva chascarrillo pero que significa decepción, burla o engaño. Escojan ustedes.
Martin-Blas y Bonifacio Díaz también se desmarcan
Martin-Blas es el tercero. "He tenido conocimiento que se investigaba a los Pujol, pero sé que no había constancia de cuentas en el extranjero de Pujol o Artur Mas", explica. Reconoce que un directivo de BPA le dio una nota "vieja, como de los años 40 o 50" que tenía nombres y datos de los Pujol y "un millón". Que se la enseñó a Pino. Que convinieron que no valía para nada y se deshicieron de ella.
Pero entonces, ¿esos no son los datos de los Pujol que aparecían en el pantallazo publicado en El Mundo? Dice Martin-Blas que no. Que no sabe de dónde salieron ni quién los filtró.
Bonifacio Díaz también se desmarca. Lo que sabía serían chascarrillos. Lo de Martin-Blas. Cosas de la prensa.
Falta Celestino Barroso. Este lunes ya avanzábamos que no estaba bien citado. Llamaron a un hombre con el mismo nombre. No lo han citado. Y sigue sin localizar. Los abogados le comentan al tribunal que seguramente le puedan encontrar en la comisaría de Via Laietana de Barcelona. ¿Ustedes dan crédito? La Policía no ha podido localizar a un policía en activo.
"Qué horror, de verdad, está siendo terrible". Es una frase pronunciada en la sala respecto a las dificultades en las videoconferencias. La saco de contexto. Porque bien me vale aquí. Tras los chascarrillos y chascos de las declaraciones de la mal llamada policía patriótica.
¿Saben eso de consejos vendo que para mí no tengo? Siempre le digo a mi hijo que no vaya a los exámenes, las conferencias y las competiciones con expectativa alguna, que sea realista en sus aspiraciones, que así encajará mejor el resultado. Pues a ver si me lo aplico. ¡Chas!
Chas es la onomatopeya para el sonido de un látigo o una honda con el movimiento en el aire. Origen de chasco y chascarrillo.