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Cuando decidió empezar la guerra en Irán, Donald Trump explicó que Irán suponía una "amenaza inminente" para Estados Unidos. Ahora, un alto cargo de sus servicios de inteligencia ha presentado su carta de dimisión, y en ella denuncia que esa "amenaza inminente" nunca ha existido.

El presidente estadounidense ha dado varias explicaciones para justificar la contienda, aunque sin mostrar pruebas.

Foto: Julia Demaree Nikhinson

Irán promete vengar la muerte de Alí Larijani, máximo responsable de seguridad y figura clave del régimen, al que han matado en un bombardeo israelí junto al jefe de las fuerzas armadas de la república islámica. Esa respuesta iraní ha llegado de madrugada, con misiles sobre Tel Aviv que -al menos- dejan dos muertos. Y varios ataques a países del golfo.

La muerte de Larijani es el mayor golpe de Israel desde la caída del ayatolá Jameneí. Evidencia la alta capacidad de los servicios de inteligencia israelíes y -al mismo tiempo- la resistencia de un régimen que -aunque parece descabezado- mantiene su ofensiva con múltiples frentes.

Donde se multiplican las vías de agua es en Estados Unidos. Trump sigue presionando sin éxito a la OTAN para que intervenga en Ormuz mientras hace frente a la dimisión de Joe Kent, alto cargo del equipo del presidente, director del Centro Nacional contra el Terrorismo. Se va afirmando que Irán no es una amenaza y que no existían motivos para empezar esta guerra.

Esta mañana, primer cara a cara en el Congreso entre Sánchez y Feijóo tras las elecciones en Castilla y León. Con las negociaciones PP-Vox abiertas y a dos días de que el gobierno anuncie sus medidas para amortiguar los efectos de la guerra. Una jornada seguro intensa, marcada además por la cuarta visita a España del presidente ucraniano Volodímir Zelenski.

En deportes, el Madrid ya está en los cuartos de final de la Champions. Con Vinícius como gran protagonista. El brasileño provocó un penalti que él mismo transformó y cerró el 1 a 2 frente al Manchester City en el tiempo añadido. El próximo rival saldrá del Bayern Atalanta.

Marruecos ha sido proclamado campeón de la Copa África dos meses después de perder la final contra Senegal. Así lo ha decidido la Confederación Africana de Fútbol, que retira el título a los senegaleses por el amago de abandonar el campo en protesta por las decisiones arbitrales.

Hoy se forma una nueva borrasca de alto impacto, de las que tiene nombre propio.

Foto: Haim Zach/Israel Gpo/ZUMA Press Wire/dpa

EE.UU. e Israel mataron a finales de febrero al líder supremo iraní, Alí Jamenei; y ahora al jefe de seguridad, Ali Larijani y al jefe de la fuerza paramilitar de los basiyíes, responsable de la represión en el país, Gholamreza Soleimani. Antes habían eliminado al jefe del consejo de seguridad, al de la guardia revolucionaria, al ministro de Defensa y al jefe de las fuerzas armadas. Todo en 18 días, y sin embargo, el régimen no se derrumba.

El sistema iraní tiene una estructura compleja con varios núcleos de poder interconectados. El líder supremo controla al poder judicial, al Ejército y a la mitad del Consejo de Guardianes. Y este organismo, a su vez, se asegura de que el Parlamento y el Presidente no se alejen de la ley islámica. Si desaparece el líder, otro organismo, la Asamblea de Expertos, elige a uno nuevo. Un sistema engrasado durante décadas que ahora se adapta, con centros de poder militar autónomos que puedan tomar decisiones pese a la desaparición del líder.

Foto: AP/Bilal Hussein

Además de la imagen de los bombardeos, el conflicto también se da, de otra manera, en el sur de Irán. El estrecho de Ormuz, por el que se transporta una quinta parte del petróleo mundial, es la baza de Irán para forzar a Estados Unidos e Israel a abandonar los ataques.

Poco a poco, la comunidad internacional se va descolgando de la propuesta de Trump de formar una alianza internacional que permita que sus barcos pasen por el estrecho sin ser atacados.

Foto: REUTERS/Benoit Tessier

La milicia chií Hizbulá, en coordinación directa con Teherán, ha lanzado una ofensiva de 200 proyectiles contra instalaciones militares y sistemas de defensa antiaérea israelíes, demostrando una capacidad operativa superior a la estimada por la inteligencia israelí.

Como respuesta, el gobierno de Benjamín Netanyahu ha emitido órdenes de evacuación que abarcan casi todo el sur del Líbano —hasta 40 kilómetros al norte de la frontera— y ha amenazado formalmente con una invasión terrestre.

Para esta incursión, el ejército israelí ya ha movilizado a la Brigada Golani, una unidad de élite que llega rodeada de polémica tras haber sido denunciada por presuntos crímenes de guerra durante su reciente despliegue en la Franja de Gaza.

[Foto: REUTERS/Miro Maman]

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no han declarado en público ninguna discrepancia, pero las evidencias muestran que sus intereses divergen. La periodista del área de internacional de RTVE Anna Bosch analiza en el Canal 24 Horas que la diferencia de fondo entre ambos países es estructural: "Para Netanyahu, acabar con el régimen ayatolá es una fijación. Ha conseguido convencer a un presidente de EE. UU. para que lo acompañe y lo ve como una situación única: ahora o nunca".

Por su parte, el redactor de Verifica RTVE Borja Díaz-Merry detalla que el presidente estadounidense ha ofrecido 11 versiones para justificar el conflicto, desde la protección del pueblo americano hasta la rendición total del régimen.

Socialmente, los contextos son opuestos: el 56% de los estadounidenses se declara en contra, mientras que en Israel el apoyo a la ofensiva supera el 80%.

FOTO: AFP / PATRICK T. FALLON