Anterior La ONU alerta de que Yemen sufre "la mayor crisis humanitaria del mundo" Siguiente Rajoy niega al juez el cobro de sobresueldos y dice que "jamás" conoció la existencia de una caja B Arriba Ir arriba
RUEDA DE PRENSA CÁNDIDO MÉNDEZ
El secretario general de UGT, Cándido Méndez, presenta los resultados del Comité Confederal. EFE EFE/Sergio Barrenechea

Cándido Méndez, un sindicalista de raza que lleva el timón de UGT desde hace 20 años

  • Comenzó con la PSV y acaba con ERE, tarjetas opacas y amnistía fiscal

  • Ingeniero químico y caminante milita en el PSOE y en UGT desde 1970

  • Elegido en 1994, revalidó su cargo en 1995, 1998, 2002, 2005, 2009 y 2013

|

Cándido Méndez Rodríguez lleva 20 años al frente de la Unión General de Trabajadores, una larga carrera sindical que está a punto de llegar a su fin, tras el anuncio de que no se volverá a presentar a la reelección como secretario general de UGT.

Caminante incansable, a sus 62 años Méndez recorre cada día los diez kilómetros que separan su domicilio en Vicálvaro de la sede de UGT. En verano tampoco se relaja y cambia el escenario de sus paseos. Abandona las calles de Madrid por las playas gaditanas.

El líder sindical nació en Badajoz el 28 de enero de 1952. Es hijo de Cándido Méndez Núñez, histórico dirigente del PSOE que se encargó junto con Alfonso Guerra y Guillermo Galeote de la reconstrucción del partido en la provincia de Jaén.

Cursó sus primeros estudios en los franciscanos y en el Instituto Virgen del Carmen, de Jaén. A continuación se trasladó a Madrid donde obtuvo el título de ingeniero técnico químico y más tarde desarrolló su actividad profesional en Barcelona, a finales de los sesenta.

Madridista sin corbata

Excelente negociador, afable y comprensivo. Méndez, aunque de pequeño no era muy futbolero, se sintió cautivado por el Real Madrid de Juanito y Santillana. En una ocasión el portero no le dejó pasar al palco del Bernabéu porque no llevaba corbata y tuvo que salir al quite el presidente del club blanco, Florentino Fernández.

Hace unos años su gusto por la buena mesa -uno de sus platos favoritos era el cocido- le hizo coger peso. Ahora mantiene la línea con su caminata diaria y también ha completado el Camino de Santiago realizando diferentes tramos.

Cándido Méndez está casado con Encarna Gálvez, administrativa en la Universidad de Alcalá de Henares, y tienen dos hijos: Cándido que es ingeniero en Alemania y Joaquín, arquitecto en Madrid.

Militante del PSOE y de UGT

Militante del PSOE y de UGT desde 1970, dentro de estas dos organizaciones desempeñó diversos cargos. En las elecciones generales del 1 de marzo de 1979 fue candidato por el grupo socialista de Jaén, no obtuvo el escaño, pero luego ocupó la vacante que había dejado en el Congreso Miguel Boyer y formó parte de la Comisión de Agricultura.

En los siguientes comicios, el 28 de octubre de 1982, se presentó en el tercer lugar en la lista del PSOE por Jaén y consiguió el acta de diputado. En esta II Legislatura fue vocal de la Comisión de Política Social y de Empleo. También fue parlamentario autonómico en Andalucía.

Antes de llegar a la cúpula del sindicato se curtió como secretario general de UGT en Andalucía. Junto con CC.OO. convocó el 17 de enero de 1992 una huelga en las 96 mayores empresas andaluzas (con 36.000 trabajadores) para pedir la reindustrialización de la región y criticar la escasa inversión industrial anunciada por la Junta (50.000 millones en cuatro años). Días después, el 14 de febrero se manifestó ante el Ministerio de Industria, en Madrid, con iguales reivindicaciones.

El escándalo de la PSV

Dos años después, en 1994, dio el salto a la dirección nacional de UGT, encabezó la candidatura oficialista y fue elegido como secretario general. Tras un pulso interno con el asturiano Manuel Fernández "Lito", fue reelegido en un congreso extraordinario en 1995. A partir de ese momento no tuvo ningún oponente, revalidó su cargo en 1998, 2002, 20052009 y comenzó su sexto y último mandato en 2013.

Al tomar posesión de su cargo, Cándido Méndez anunció que continuaría con la línea seguida por Nicolás Redondo, la defensa del Estado del bienestar, la oposición a la política "neoliberal" del Gobierno y la unidad de acción sindical con CC.OO. (rechazando a medio plazo la unidad orgánica).

Nada más llegar Méndez tuvo que enfrentarse a la grave crisis de la Promotora Social de Viviendas (PSV), ligada a UGT. Poco a poco la situación fue mejorando con los acuerdos de segregación de las promociones, la creación de una sociedad estatal para la promoción de Valdebernardo y la compra de la deuda de PSV con los constructores por parte del Instituto de Crédito Oficial.

Los convenios sectoriales sustituyen a las ordenanzas laborales

Crítico hacia la aprobación el 12 de mayo de 1994 de la reforma laboral, ese mismo mes solicitó, junto con Antonio Gutiérrez, a la patronal la reanudación del diálogo social, interrumpido desde hacía año y medio. Las reuniones CEOE y sindicatos fructificaron en los acuerdos para la derogación de las ordenanzas laborales y su sustitución por convenios sectoriales.

Cándido Méndez, y Antonio Gutiérrez se reunieron en la Moncloa el 15 de mayo de 1996 con el presidente del Gobierno, José María Aznar, tras las elecciones celebradas en marzo, para abrir formalmente el diálogo social.

En septiembre de ese año comenzaron las movilizaciones en la función pública contra la propuesta del Gobierno de congelar los salarios de los funcionarios, que desembocaron en una huelga general en el sector público el día 11 de diciembre de 1996.

Acuerdo sobre la negociación colectiva

El 28 de abril de 1997, las patronales CEOE y CEPYME y los sindicatos UGT y CC.OO. firmaron el Acuerdo para la Estabilidad del Empleo y la Negociación Colectiva, con una vigencia de cuatro años.

En marzo de 1998, el XXXVII Congreso de UGT aprobó la gestión de Cándido Méndez y aprobó una resolución en la que se pedía al Gobierno que regulara por ley la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales y que eliminara las horas extraordinarias.

Además se planteó el adelanto de la edad de jubilación a los 60 años para crear empleo, la "racionalización y vertebración" de la negociación colectiva, el fomento de la formación profesional y el control de los contratos hechos a través de las Empresas de Trabajo Temporal (ETT).

El 9 de abril de 2001, UGT se descolgó del resto de los agentes sociales y no suscribió el acuerdo para la mejora y el desarrollo del sistema de protección social, firmado en La Moncloa por el presidente del Gobierno, José María Aznar, y los presidentes de CEOE, José María Cuevas, y de CEPYME, Antonio Masa, y el secretario general de CC.OO., José María Fidalgo.

Paro contra el "decretazo" de Aznar

UGT junto con CCOO y UGT, convocaron una huelga general para el 20 de junio de 2002 contra el llamado "decretazo" y reclamaron al Gobierno la retirada de la reforma de la protección por desempleo. Ambas asociaciones sindicales, UGT y CC.OO., el 1 de mayo de 2003, reivindicaron de forma conjunta el empleo estable y la defensa de la paz y la democracia, en el Día Internacional del Trabajo.

En el décimo Congreso de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), que se celebró desde el 26 al 29 de mayo de 2003, fue elegido presidente de la confederación, cargo que mantuvo hasta mayo de 2007.

Desde julio de 2008 ha mostrado su preocupación por los efectos que la crisis financiera internacional y el pinchazo de la burbuja inmobiliaria en el sector inmobiliario español pudieran tener sobre el empleo.

Tres huelgas generales durante la crisis

El 29 de septiembre de 2010, los sindicatos convocaron una huelga general contra la reforma laboral de José Luis Rodríguez Zapatero. Ese día Méndez veía al Gobierno "entre la espada y la pared" y le instaba a "reconciliarse con la inmensa mayoría del pueblo español".

El 29 de marzo de 2012, las centrales sindicales celebraron una huelga general contra la reforma laboral de Mariano Rajoy justo después de acabado el periodo de gracia de cien días. Ese mismo año, el 14 de noviembre convocaron el segundo paro general contra el Ejecutivo del PP por la "actitud" del Gobierno y para derogar la reforma laboral.

Ante la prolongación de la crisis y el crecimiento del desempleo, Méndez ha insistido en la necesidad de tomar medidas para generar puestos de trabajo, mantener el poder adquisitivo de los salarios y reforzar el sector industrial. Junto con el líder de CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, ha criticado los presupuestos para 2015 porque no ayudan a la recuperación económica y ha amenazado con movilizaciones.

Caso ERE, tarjetas de Caja Madrid y José Ángel Fernández Villa

Si el escándalo de la PSV enturbió el inicio del mandato de Méndez, el caso de los ERE en Andalucía amarga el final de su carrera sindical. El camino de espinas se completa con el escándalo de las tarjetas opacas al fisco de Caja Madrid y la revelación de que el histórico dirigente de SOMA-UGT, José Ángel Fernández Villa se acogió a la amnistía fiscal para regularizar 1,4 millones de euros.

A este calvario se suma la pérdida de peso institucional que sufren los sindicatos con una sangría de afiliados, menores subvenciones públicas y la amenaza del nuevo sindicato emergente Somos, cercano al partido de Pablo Iglesias.

Precisamente preguntado este miércoles sobre el sindicato ligado a Podemos, Méndez ha asegurado que no le preocupa "absolutamente nada" porque "hay más de 2.400 organizaciones sindicales registradas, así que una más o una menos...".

Méndez ha reconocido que UGT necesita algo más que un "lavado de cara" y se juega su futuro si no acomete "cambios profundos" capaces de cambiar la percepción social que se tiene de la organización. Siente que sus días al frente del sindicato han llegado a su fin y ha decidido dar un paso atrás.

Más contenidos de Noticias

anterior siguiente