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Las eléctricas critican que la reforma les obligará a reducir el empleo y las inversiones

  • La patronal Unesa se queja de un recorte total de 4.500 millones este año
  • Les parece insuficiente que el Estado asuma 900 millones del déficit tarifario
  • Los ecologistas dicen que no afronta el cambio de modelo energético

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Ni a los consumidores ni al sector le gusta le reforma eléctrica del Gobierno

Las eléctricas asociadas en Unesa (Endesa, Iberdrola, Gas Natural, E.ON y EDP) han avanzado que las medidas planteadas por el Gobierno, y que conllevan un recorte de 1.000 millones de euros en sus actividades, les obligan a una "drástica reducción de empleo y a replantearse sus inversiones en España".

En un comunicado, la patronal de las grandes eléctricas señala que el mayor esfuerzo vuelve a recaer en el sector eléctrico tradicional, que asume un recorte total de 4.500 millones en 2013. Las medidas, subrayan, "vuelven a perjudicar de manera injusta y desproporcionada a las empresas de Unesa". De momento, las eléctricas han sufirdo el varapalo de los mercados, con caídas superiores al 8% en el caso de Acciona o Gas Natural-Fenosa.

La patronal también critica la "insuficiente" aportación de los presupuestos a la resolución del déficit de tarifa, desfase generado entre los ingresos y los costes del sistema. Para acabar con este problema, el Gobierno ha aprobado una serie de medidas urgentes que incluyen cambios en la retribución que reciben por distribución (que se ceñirá al 6,5%); así como diferentes recortes en otras partidas, como los pagos por tener disponibles algunas centrales.

Las eléctricas asumen el mayor recorte

En total, el Ejecutivo prevé ahorrar 2.700 millones al año con los recortes a las actividades reguladas, a los que se sumarán 900 millones de ingresos adicionales por una subida de la luz del 2,3% y 900 millones que vendrán de los presupuestos: 4.500 millones para acabar de "forma definitiva" con este déficit.

Desde Unesa rechazan las medidas y el reparto de esfuerzos asignado que, según sus cifras, supone que 1.000 millones recaigan sobre estas empresas lo que representa casi el 65% del total.

El conjunto de medidas para gestionar el déficit de tarifa aprobado por los diferentes gobiernos supone un recorte de ingresos para el sector eléctrico en el entorno de los 5.700 millones en el presente ejercicio, según Unesa. De esta suma, 3.600 millones corresponden a sus actividades tradicionales: generación en régimen ordinario, generación en sistemas insulares y extrapeninsulares, transporte y distribución.

La patronal critica que ningún gobierno ha estado dispuesto a admitir que la parte más importante de los sobrecostes del sector "procede de decisiones de políticas energéticas y sociales totalmente ajenas al coste del suministro eléctrico". Las medidas, concluyen, agravan aún más la situación económico-financiera de estas eléctricas y hacen inviable el negocio de distribución.

"Estos recortes y la inseguridad regulatoria que generan obligarán a una drástica reducción del empleo y a replantearse sus inversiones en España", advierten. Junto a esto señalan que la reducción de los pagos por capacidad de las centrales de ciclo combinado "hace posiblemente inviable su continuidad".

Los ecologistas creen que va en contra del interés general

Las organizaciones ecologistas ha criticado la reforma eléctrica, al considerar que "va en contra del interés general" y porque será ineficaz para conseguir un sistema eléctrico beneficioso en el futuro, además de por favorecer a las eléctricas.

Ecologistas en Acción considera que el nuevo sistema eléctrico debería estar basado en el ahorro, la eficiencia, la soberanía energética y las energías renovables. En este sentido, reclama una "necesaria" y profunda reforma del sector eléctrico y energético distinta a la aprobada por el Gobierno que, en su opinión "no es más que un parche para un problema que no se solucionará sino con otro tipo de enfoque".

La reforma está mal planteada y es una huida hacia delante

Por su parte, Greenpeace critica la subida del 3,2% de la parte regulada del recibo de la luz porque es una "huida hacia adelante" del Gobierno que no afronta el abandono de todas las energías sucias y su sustitución por energías renovables ni elimina las subvenciones (directas e indirectas) a los combustibles fósiles y a la energía nuclear, al tiempo que carga contra las energías renovables y "solo beneficia a las grandes empresas eléctricas".

Amigos de la Tierra opina que la reforma está "mal planteada" y no ahonda en un cambio de modelo energético. Ha anunciado que seguirá trabajando para conseguir poner la energía en las manos de la ciudadanía con campañas de educación e incidencia política para demostrar que un cambio de modelo energético es posible.

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