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La rebaja de la calificación a Francia añade más presión a los países en dificultades

  • El fondo de rescates queda amenazado y Alemania sigue como refugio
  • Los préstamos serán más caros para toda la economía de estos países

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La rebaja de la calificación de S&P a Francia, segunda economía de la moneda común, y otros ocho países de la eurozona, ha recrudecido la tensión de los mercados sobre los países con dificultades financieras y pone en cuestión la capacidad del actual fondo de rescate.

Cuando la degradación este viernes era solo un rumor, la rentabilidad exigida por los inversores por los bonos de esos Estados se ha disparado, mientras que la de Alemania, que conserva la máxima calificación, ha bajado haciendo gala de valor refugio.

Por tanto, el diferencial o prima de riesgo con ese bono de referencia (a diez años) ha subido sobremanera, un 9% en esta jornada en el caso de Francia (11 puntos básicos, hasta 131), o casi un 5% en España (16 puntos básicos), cuya deuda también se ha rebajado. Eso implica que estos países tendrán que pagar más por sus emisiones de deuda.

Se debilita el fondo de rescate

La particularidad en esta ocasión es que afecta a países que también eran considerados como superseguros: Francia y Alemania (aunque el diferencial que exigían los mercados marcaba ya una distancia de ambos respecto a Alemania). Pero además es que Francia, como segunda potencia de la eurozona, es también el segundo contribuyente del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF).

Este fondo para rescatar a los países muy endeudados (a cambio de durísimos ajustes) cuenta con 440.000 millones y tenía la máxima nota gracias a que Alemania, Holanda, Luxemburgo, Finlandia, Francia y Austria tenían la triple A (los dos últimos ya no según S&P). Ello le permitía captar fondos a bajo precio para luego prestarlos a Irlanda, Portugal y Grecia.

La rebaja amenaza sobremanera con degradar también la nota del FEEF, lo que encarecería sus costes de financiación y cuestionaría los rescates en marcha.

Con todo, la UE ha aprobado un nuevo fondo de rescates permamente que debe estar operativo a partir del 1 de julio (el denominado Mecanismo Europeo de Estabilidad) con una capacidad de al menos 500.000 millones pero que varios países, con la oposición de Alemania, quieren multiplicar.

El dinero, más caro

Además, otra consecuencia casi automática será la rebaja en cadena de las calificaciones de la banca de estos países que conservaran la máxima nota, lo que dificultará también su financiación.

Además, en el mercado de divisas el euro también ha continuado depreciándose, lo que desncetiva de nuevo la inversión en la región. En fin, un aumento de costes de financiación que perjudica al conjunto de la economía.

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