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La nueva era dorada de las aplicaciones y libros para iPad

  • Los nuevos libros intentan aprovechar todas las posibilidades técnicas del iPad
  • Desarrollar nuevos contenidos supone un gasto, pero también pueden generar beneficios
  • Experimentos con formatos de revistas, cómics, libros ya están disponibles

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El iPad de Apple ya está aquí, pero tan importante como lo que ofrece por fuera es lo que lleva dentro. La experiencia de usuario de un dispositivo de este tipo viene condicionada por el mínimo común de estos tres factores:

  1. La interfaz de usuario del sistema
  2. La calidad de las aplicaciones/libros que funcionan en él
  3. La oferta disponible para instalar

De poco serviría la mejor de las máquinas sin las aplicaciones y libros que se ofrecen no aprovechan sus posibilidades, y poco representativos serían unos pocos megahits simbólicos si el resto de aplicaciones no llegan a su altura.

Este es el difícil reto al que se enfrente ahora el iPad: demostrar que la experiencia merece la pena por su precio, que las aplicaciones y libros digitales que hay para él están a la altura y que todo eso es diferente y mejor que en otras plataformas.

Una nueva forma de entender los libros

Las posibilidades del iPad lo convierten a priori en una plataforma de ensueño para las empresas que desarrollan y comercializan software: un dispositivo con un hardware adecuado, pocas variaciones a tener en cuenta (a diferencia de los teléfonos móviles de diversas marcas o los ordenadores con diferentes sistemas operativos) y la simplicidad como regla principal para conseguir un producto usable.

La posibilidades de mostrar vídeo, dejar que la gente interactúe a través de la pantalla táctil, los sensores de movimiento o las funciones de geolocalización son algo que hay que aprovechar para crear contenidos de éxito, pero nada de eso está en los libros de papel.

Crear aplicaciones, convertir libros y revistas, no es un camino de rosas

Pero al igual que en los 90 -la época dorada de la multimedia con los primeros títulos en CD-ROM, libros, enciclopedias y todo lo que se inventó entonces- convertir libros, revistas y crear aplicaciones y juegos para una nueva plataforma no es siempre un camino de rosas.

La diferencia entre un libro en papel y un libro para iPad es abismal, y la producción de uno y otro puede ser como la que hay entre una novela y una superproducción de Hollywood. De hecho, los libros adaptados para iPad, como en su día sucedió con los CD-ROM, ofrecen un sinfín de posibilidades que van mucho más allá de lo que algunos autores tienen en la cabeza cuando los escriben.

Aparte de explorar todas esas posibilidades, las empresas de desarrollo también se enfrentan a otros problemas en la App Store del iPad: es una plataforma cerrada y con las reglas del juego de Apple; las críticas dicen que la compañía a veces tiene una actitud "abusona" y que esas normas ni siquiera están demasiado claras.

Lo que por un lado es una ventaja, un sitio donde la gente compra fácilmente y por impulso, con millones de clientes de lo cuales ya se tienen sus datos y tarjetas de crédito, también puede ser una pesadilla si no se cumplen las caprichosas reglas de Apple sobre lo que se puede publicar y lo que no. Algunos desarrolladores han tenido problemas por cruzar los límites y han visto sus aplicaciones -y el dinero y tiempo que invirtieron- simplemente retiradas.

En general las aplicaciones que interfieren con el sistema operativo, que pueden confundirse con las oficiales de Apple y contenidos como la pornografía están rigurosamente prohibidos, por poner algunos ejemplos.

A todo esto, el sistema de desarrollo que requiere enviar las versiones y revisiones a Apple hasta que se publican oficialmente en la tienda hacen poco ágil el proceso.

El 70% de los ingresos es para los desarrolladores, el 30% para Apple

El reparto de los ingresos en los libros y aplicaciones un de un 70% para los desarrolladores y editores y un 30% de comisión para Apple por cada venta.

Un mercado en movimiento

La variedad y calidad de de las aplicaciones para iPad se ha dejado ver desde el mismo día de la presentación y nuevas aplicaciones aparecen cada día. Muchas provienen de editores de reconocido prestigio, otras son de nuevos jugadores en el escenario, que pueden ganarse la vida gracias a haber desarrollado algo ingenioso que no existía antes. Las empresas con libros, juegos y aplicaciones tradicionales sin duda tendrán que darle una nueva vuelta de tuerca a sus productos para competir con los adversarios. Estos son algunos ejemplos:

  • Periodic Table: A Visual Exploration, de Theodore Gray, es un libro didáctico sobre la tabla periódica de los elementos químicos. Su web causó sensación hace años, así como la presentación de la versión para iPad. En cierto modo, es el sueño del libro electrónico hecho realidad: páginas y páginas de contenido especialmente diseñado para el iPad, con imágenes en 3-D que pueden moverse con el dedo, cientos de enlaces de hipertexto que permiten al lector saltar de un lugar a otro y enlaces en tiempo real con Internet para ofrecer más datos en cada momento. Su precio: 11 euros. Así da gusto aprender.

  • Los cómics de Marvel son un intento de reinventar la lectura de cómics. Marvel ofrece de forma gratuita su aplicación, y los cómics se pueden comprar y añadir (los hay de pago y gratuitos) a gusto del lector. De momento están todavía en inglés. Es el clásico ejemplo de aplicación que no está muy claro si funcionará, pues parte de la gracia del universo de los cómics para muchos lectores es el factor social: coleccionar, prestar e intercambiar los cómics con los amigos, algo que con el iPad no se puede hacer.

  • Wired, edición para iPad es un intento meritorio de trasladar al mundo del iPad las revistas tradicionales, pero como una nueva experiencia. La revista sobre el mundo digital, que se publica en papel desde hace más de quince años se puede comprar ahora en versión digital para iPad. Tiene un diseño optimizado para el tamaño de la pantalla, tanto a nivel de texto como de imágenes; una interfaz especial de navegación, imágenes animadas, vídeos e incluso música que acompaña algunos de los artículos cuando es apropiado. Otro detalle es que los anunciantes de la revista ofrecen su publicidad a medida del iPad también: más esfuerzo de producción todavía para intentar que la experiencia sea mejor. Todavía se está analizando el resultado de experimentos previos como la edición de GQ para iPad, que habría vendido solo unos pocos cientos de ejemplares en su primer mes, lejos de cifras masivas, por no hablar de la efectividad de la publicidad. Wired se vende para iPad por 4 euros el ejemplar; la editorial ofrece también otras aplicaciones gratuitas con algunas secciones menores como las reseñas de gadgets.

  • Fieldrunners for iPad es el ejemplo arquetípico de aplicación tradicional llevada al iPad con éxito, un pequeño juego con el cual sus desarrolladores pueden hacer un buen negocio gracias a la nueva plataforma. Esta variante de los clásicos juegos de acción y estrategia "tower defense" es una clásica compra por impulso: 6 euros, aunque muchos otros juegos similares se venden por uno o dos euros, casi una propina. Muchos usuarios compran jueguecitos de este estilo para pasar el rato o para entretener a los niños. Entre los desarrolladores hay una competencia tremenda por aparecer en las listas de juegos recomendados de la App Store y en las webs de reseñas, dado que desde allí proceden gran parte de sus ventas.

  • Ocean Blue sería otro ejemplo de aplicación ingeniosa que no requiere sino una buena idea para sorprender. Visualmente atractiva, es una especie de medio salvapantallas, medio simulador: un acuario digital animado en el que se pueden programar las especies de animales que aparecen y cómo se comportan, todo en 3-D y con bonitos colores. La clásica aplicación que también se compra por impulso (8 euros) y que sirve principalmente para asombrar a los amigos o entretener a los niños. No está muy claro por qué alguien querría comprar esto para su iPad, pero también la gente compra tonos y politonos para los móviles... el caso es que la idea parece funcionar.

Con cifras multimillonarias, que incluyen más de 3.000 millones de euros en ventas el año pasado y el mercado de la venta de aplicaciones para móviles prácticamente acaparado al 99%, parece claro que las aplicaciones y libros para iPad pueden vivir una nueva época dorada y generar entretenimento a la par que negocio.

Es algo que se comprobará en los próximos meses cuando el dispositivo haya llegado masivamente a los consumidores de todo el mundo.

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