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Van Rompuy: "En Europa se habla demasiado, y eso genera incertidumbre"

  • El presidente del Consejo Europeo, satisfecho con su papel de "facilitador"
  • Dice que a Zapatero "no le molesta" el nuevo reparto de papeles en la UE

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El presidente del Consejo Europeo, en su despacho de la cumbre UE-América Latina.
El presidente del Consejo Europeo, en su despacho de la cumbre UE-América Latina. ARTURO CRIADO

Con el ritmo pausado y reflexivo que le caracteriza, el presidente del Consejo Herman Van Rompuy, se muestra convencido de que Europa está haciendo todo lo que debe para mantener a salvo la estabilidad de la moneda única. Por eso pide tiempo a la hora de juzgar la evolución del Euro en los mercados.

En una entrevista a RTVE.es durante la Cumbre Unión Europea - América Latina que se celebra en Madrid, ha dicho estar muy contento con el papel de la Presidencia rotatoria española, que está contribuyendo a afianzar las nuevas instituciones surgidas del Tratado de Lisboa. Es decir, su propio cargo y el de la Alta Representante de la Unión Europea.

Pregunta (P). - Se ha aprobado un plan de 750.000 millones de euros para dar confianza en la economía europea a los mercados. Sin embargo, la cotización de la moneda única se encuentra en niveles del año 2006 por las últimas caídas. ¿Existe riesgo de implosión del Euro?

Van Rompuy (V.R.). - No. Creo que las medidas adoptadas -y las que se tomarán- van a permitir mantener la estabilidad del Euro. La evolución de una moneda no debe juzgarse en función de un día o de unas horas, si no que hay que tener una visión más allá.

La UE ha tomado las decisiones correctas. Primero adoptando un mecanismo de estabilidad financiera -de carácter solidario- por valor de 750.000 millones de euros. Algo único en la historia monetaria mundial.

En segundo lugar, mediante la adopción por parte de todos los Estados miembros de medidas para reducir su déficit presupuestario. Siempre dentro del pacto de estabilidad y crecimiento. Cada estado miembro ha tenido que adoptar un plan de estabilidad que les permita volver a un déficit del 3% entre 2012 y 2014.

Para las economías más vulnerables se ha decidido que aceleren esas medidas de reducción. Esos países, entre ellos España, ya han tomado medidas importantísimas. Y, por cierto, debo reiterar que la situación de España no tiene nada que ver con la de Grecia.

Siempre he defendido que mi papel es del ser un mero facilitador

Con este trabajo de dar garantías financieras y de trabajar en la economía real trabajamos en los presupuestos, pero también en la competitividad económica. Algo que a la larga, creo, servirá para consolidar el Euro.

P. - Para avanzar en ese proceso de recuperación se quiere profundizar en la gobernanza económica. Usted preside el grupo de trabajo "Task Force" sobre este tema. ¿Por dónde debe ir ese gobierno económico? ¿Debemos plantear sanciones o expulsar a quienes no cumplan?

V.R. - Aún es pronto para evaluar las medidas o para comentarlas. El viernes se celebra la primera reunión, y ya hay propuestas de la Comisión. También habrá propuestas mías y también de los Estados. Después, a mediados de junio, lo más probable es que se celebre otra reunión de este "Task Force".
Yo presentaré un informe al Consejo Europeo que se celebra el 17 de junio. Pero el trabajo no estará finalizado hasta octubre.

Voy a ser un presidente del grupo de trabajo muy discreto, para así facilitar un acuerdo. De hecho, una de las lecciones que hemos aprendido en las últimas semanas, es que en Europa se habla demasiado, y eso genera incertidumbre.

P. - Por cierto, ¿existe el riesgo de que algún país abandone la zona Euro? Lo digo porque en las últimas semanas parece que Alemania se lo ha estado pensando.

V.R. - Esa idea se mencionó hace unas semanas, y personalmente no me parece una buena idea. Además, insisto en que soy el Presidente del Task Force y tengo que esperar a ver qué ideas se barajan en esas futuras reuniones. Y no estoy seguro de que eso se vaya a plantear en esos encuentros.

P. - Volviendo a España... Hace unos días se han presentado medidas de ajuste. ¿Van en la línea correcta, o hacen falta más? El comisario Andor pedía la semana pasada en una entrevista en RTVE.es una reforma del mercado de trabajo, y que la economía española fuera menos dependiente de un solo sector.

V.R. - El Presidente Zapatero acaba de pedir que se lleven a cabo esas reformas del mercado de trabajo. Él mismo dice que hacen falta.

También creo que para mantener la estabilidad de la zona euro debe haber más convergencia económica entre los Estados miembros. Tiene que haber más competitividad. Ésa es la única forma de salvaguardar el empleo y crear más puestos de trabajo.

Estoy convencido de que consolidaremos el Euro

Creo que el presidente del Gobierno está convencido de que esto es así. Si se toman medidas en el ámbito del mercado de trabajo, se podrá reforzar la capacidad de la economía para crear empleo. Pero yo no estoy en condiciones de juzgar el contenido de esas medidas.

P. - Llevamos cinco meses de Presidencia española de la Unión Europea. ¿Cómo se está desarrollando la coordinación con el presidente del Consejo? Y ya que estamos, cómo valora la actuación de España al frente de la UE.

V.R. - Está haciendo un trabajo realmente positivo. Hemos trabajado mucho juntos. Además el Gobierno español respeta el Tratado de Lisboa, que ha creado un nuevo reparto de papeles. Ahora hay un presidente del Consejo Europeo que preside las reuniones de los Jefes de Estado y de Gobierno, y que preside las cumbres con países terceros como la de hoy y mañana.

El presidente español siempre ha defendido Lisboa, y ahora asume las consecuencias. No le molesta la situación.

Ahora bien, la presidencia de turno desempeña un papel fundamental en los Consejos de Ministros especializados. Por ejemplo, Elena Salgado, preside el ECOFIN. Creo que presidió una reunión histórica hace unos días. Gracias a ese elemento, aunque sólo por eso, la presidencia española ha jugado un papel histórico.


P. - Poco a poco se van afianzando las nuevas instituciones del Tratado de Lisboa. Su cargo, el de Presidente del Consejo, pero también el de la Alta Representante. Hubo muchas críticas al principio sobre la gestión que venían realizando. ¿A qué se deben? ¿Quizá el miedo a lo inexistente?

V.R. - En política siempre hay críticas. Cuando se crearon estas nuevas funciones yo me esperaba estas reacciones. Ahora las cosas están cambiando, y seguirán cambiando. Me doy cuenta de que el trabajo de la baronesa Ashton ya se ve con mejores ojos. Ha logrado presentar una propuesta sobre el Servicio Europeo de Acción Exterior, su principal cometido estos meses.

En cuanto a mi papel, yo estoy satisfecho por lo que he podido hacer hasta el momento. Acabamos de vivir un período de turbulencias para el euro, y hemos conseguido mantener nuestra unidad durante todo ese período. He tenido éxito en esa misión, que he hecho con mi estilo propio y sin tratar de destacarme. Desde el principio dije que yo era un facilitador. Es lo que he sido, y seguiré siendo.

P. - Cómo está viviendola crisis Belga. Usted fue primer ministro antes de ser nombrado Presidente del Consejo. ¿Se arrepiente de haber dejado el cargo? A fin de cuentas, usted logró dar una gran estabilidad al Ejecutivo.

V.R. - Resulta difícil saber qué hubiera ocurrido cuando uno ya se ha marchado. Además sería pretencioso por mi parte decir que conmigo no hubiera existido una crisis política. Sin embargo, ahora observo que sí la hay. Lo lamento. Creo que con buena voluntad se hubiera podido evitar la crisis política.

Ahora habrá nuevas elecciones y el nuevo Gobierno deberá establecerse lo antes posible, pero para que sea estable tendrá que enfrentarse a ciertos problemas institucionales. Eso sí, en primer lugar tendremos que ver cuál es la decisión de los electores.

P. - Cómo cree que influirá la actual situación en la futura presidencia belga que arranca el 1 de julio. Hay voces que dicen que a usted le beneficiaria una presidencia rotatoria casi inexistente para acabar de dar forma a su cargo.

V.R. - Mi papel no tiene nada que ver con el de la Presidencia belga. El Tratado estipula que yo presido el Consejo Europeo, no el Primer Ministro belga. Ni tampoco el Ministro de Exteriores belga será quien presida el consejo de Asuntos Exteriores. Lisboa crea una nueva estructura, como ya he dicho.

La ausencia de un verdadero Gobierno belga podría notarse en los Consejos de Ministros, como en el caso del ECOFIN. Por eso debemos ser prácticos y pragmáticos. El ministro de Economía belga, que seguirá siéndolo hasta la formación del nuevo gobierno, presidirá el ECOFIN, y lo hará estupendamente porque tiene una gran experiencia.

P. - Cómo van a ser las relaciones con el nuevo Gobierno del Reino Unido. Cameron es un conocido antieuropeísta.

V.R. - Yo lo que veo es que en el pasado y con un Gobierno conservador, nos pusimos de acuerdo sobre el Tratado de Maastricht. También compruebo que Lisboa ha sido aceptado por el gobierno Laborista, y no es puesto en duda por el Ejecutivo conservador y liberal-demócrata.

Ese nuevo Gobierno debe juzgarse en función de sus actos y no por las intenciones de algunos. En el gabinete hay personas que consideramos euroescépticas, pero también ministros que son mucho más positivos de cara a la Unión Europea. Debemos juzgarlo por sus actos.

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