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El fútbol en Nigeria, un mismo dios para todos

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Argentina's Messi fights for the ball with Nigeria's Etuhu during a 2010 World Cup Group B soccer match at Ellis Park stadium in Johannesburg
El argentino Leo Messi pelea por el balón ante el nigeriano Dickson Etuthu durante la Copa del Mundo de 2010,. en la fase primera del grupo B

Que el fútbol traspasa cualquier frontera es algo que vemos casi a diario. Gracias al deporte rey los aficionados se igualan, mostrando una pasión por un deporte en el que se superan las diferencias económicas, políticas y ahora parece ser, que también las religiosas.

Eso es lo que han pensado al menos en el Nigeria, donde van a utilizar el Mundial de Sudáfrica para evitar enfrentamientos entre musulmanes y crisitanos.

El Destacamento Especial establecido por el Ejército nigeriano en  el estado de Plateau ha abierto este lunes ocho centros en las localidades  de Jos y Bukuru para ver los partidos del Mundial 2010. Un gesto con el que pretenden aliviar las tensiones en  esta zona, en la que normalmente hay enfrentamientos entre seguidores de varias religiones.

El teniente coronel Kingsley Umoh ha señalado que que de esta forma se  pretende que los residentes se mantengan unidos y olviden la crisis  social, que a menudo deriva en enfrentamientos violentos.

"Como los deportes, especialmente el fútbol, unen a los  nigerianos, consideramos adecuado establecer estos centros para  ayudar al proceso de paz", ha precisado Umoh, quien concretó que "es una de  las medidas que está tomando el Destacamento Especial en lo que  concierne a las relaciones entre comunidades".

Con esta medida, los vecinos evitarán los apagones del suministro  eléctrico y no tendrán que pagar para entrar en los centros privados  en los que emiten los partidos.

Umoh ha valorado positivamente que musulmanes,  cristianos, hausas, berom y miembros de otras comunidades estén  viendo juntos los partidos. Y es que este deporte, se está conviertiendo en un elemento unificador en una región donde al menos 3.500 personas han muerto durante los últimos años. Los últimos en enero cuando medio millar de personas fallecieron en unos enfrentamientos entre cristianos  y musulmanes.