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Alemania alberga la mitad de las tropas estadounidenses desplegadas en toda Europa. Es clave para las operaciones de Washington en el mundo. Pero nada de esto ha impedido que Trump cumpla su amenaza. Retirará 5.000 soldados y asegura que lo hará con muchos más.

Este movimiento dejará el contingente estadounidense en Europa al mismo nivel que antes de la invasión rusa de Ucrania. Pero evidencia la dependencia que tiene el continente europeo de EE.UU. en armamento y tecnología.

La OTAN ve imperante invertir más en defensa. Pero la coordinación entre los aliados también es esencial, según algunos expertos. Es importante no perder de vista a Rusia. Altos cargos republicanos de EE.UU. temen que la decisión de Trump mande un mensaje equivocado a Putin.

Foto: RONALD WITTEK/EFE — Base aérea estadounidense en Ramstein, Alemania

Alemania es el segundo país del mundo con más tropas estadounidenses, después de Japón. La mayoría se concentra en la base aérea de Ramstein, la más importante de Europa. Los vecinos temen las consecuencias. "Es malo para la región. Muchos estadounidenses gastan dinero aquí", dice un residente.

Aunque solo se reducirá una octava parte de todo el contingente. Para algunos expertos, es más simbólico que significativo. "Lo que puede generar son dos escenarios posibles. Uno, un efecto dominó. El otro escenario, que los otros aliados refuercen el despliegue".

Tanto la OTAN como Berlín insisten en invertir más en defensa. Esta semana, el Gobierno alemán ha anunciado un aumento en gasto militar a costa de un drástico recorte social. Su ministro de Defensa asegura que el golpe de Trump era previsible. Es el segundo que sufre el país en cuestión de horas. Se suma al nuevo arancel del 25% a los vehículos europeos, que impacta de lleno en Alemania y su potente industria automovilística.

Al canciller Merz le han pasado factura los comentarios de hace unos días, cuando dijo que "Estados Unidos está siendo humillado por Irán". Trump le acusa de hacer un terrible trabajo al frente del Ejecutivo y le recrimina no haberle apoyado en la guerra contra Irán, como a Italia y España. A ellos también les ha amenazado con reducir su presencia militar.

Foto: Arnd Wiegmann/REUTERS — Base aérea estadounidense en Ramstein

Carlos III y su esposa Camila aterrizaban en Washington con dos objetivos: formar parte de la conmemoración del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos y reconducir la opinión de Trump sobre el gobierno del Reino Unido.

La relación entre ambos países se encuentra en su peor momento de los últimos 70 años por la negativa de Starmer a sumarse a la ofensiva contra Irán.

Ante el Congreso, el monarca arrancó aplausos con un discurso en defensa de la OTAN, de apoyo a Ucrania y de alerta sobre la necesidad de cuidar el planeta.

En la Casa Blanca se metió a Trump en el bolsillo con sus chistes. Pocas veces se ha visto a Trump tan cómodo, tan relajado e incluso tan sonriente. "Cuando te gusta tanto el rey de un país, eso probablemente ayuda a tu relación con el primer ministro", dijo el mandatario estadounidense.

Sin embargo, muchos británicos no ven con buenos ojos el encuentro. "Enviar al rey a Washington da a entender que estamos de acuerdo con Trump", denuncia el portavoz de la organización Stop Trump (Paremos a Trump).

¿Reimpulsará este encuentro la relación entre los Gobiernos de Londres y Washington? Es demasiado pronto para decirlo. Sí hay unanimidad entre la prensa en afirmar que el rey ha salido bien parado de su arriesgada reunión con Donald Trump, de quien más del 80% de la población británica tiene una opinión negativa.

Foto: EFE/@WhiteHouse — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto al rey Carlos III del Reino Unido durante su visita a Washington

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusa a la Unión Europea de no cumplir con el acuerdo comercial y amenaza con subir los aranceles hasta el 25% a los coches y camiones europeos.

El republicano asegura que ha tomado esta decisión porque los 27 no están cumpliendo el acuerdo alcanzado con Estados Unidos el año pasado.

El mandatario ha añadido que si la Unión Europea produce coches y camiones en plantas de Estados Unidos, suprimirá los aranceles.

Bruselas ya ha advertido a Trump que "mantendremos abiertas nuestras opciones para proteger los intereses de la Unión Europea".

FIRMA IMAGEN: REUTERS / Nathan Howard