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Desde el inicio de la guerra en Irán, Donald Trump y Benjamín Netanyahu han insistido en pedir ayuda a los líderes de otros países occidentales para que respaldasen sus operaciones militares contra Teherán. Una postura que ha llevado a Trump a criticar a la OTAN -por no apoyar su plan para desbloquear el estrecho de Ormuz- y al primer ministro israelí a reclamar que el mundo entero se una a su ofensiva contra Irán, señalando que el régimen de los ayatolás supone un peligro para todos los países. Involucrar a los demás es una manera, su estrategia, para legitimar esta guerra innecesaria e ilegal.

El pasado 21 de marzo, Irán atacó con misiles de gran alcance la base militar -que utilizan conjuntamente Estados Unidos y el Reino Unido- Diego García, en el océano Índico. El intento fue lanzado a 4.000 km de distancia, lo cual muestra la capacidad de alcance del armamento iraní. ¿Son los misiles iraníes una amenaza real para Europa? Lo analizamos con Francisco José Girao, director de Defensa en Atrevia, y Joaquín Rivera Chamorro, militar y experto en defensa y seguridad internacional. Puedes escucharlo al completo en RNE Audio.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha entregado un plan de 15 puntos para tratar de acabar la guerra contra Irán. No se conocen los detalles exactos de esta propuesta, aunque sí ha trascendido que Washington quiere acabar con las centrales nucleares iraníes y limitar la producción de misiles balísticos.

El régimen iraní ha rechazado por ahora cualquier mínimo acercamiento a Estados Unidos, teniendo en cuenta además que el nuevo plan coincide con el anuncio del Pentágono de enviar unos 3.000 militares a Oriente Medio.

Foto: ZUMA / EUROPA PRESS

Hace casi un año, cuando el presidente de EE.UU., Donald Trump, lanzó su guerra comercial, un periodista económico acuñó el término TACO. Es un acrónimo de Trump Always Chickens Out: Trump siempre se raja. En primavera anunció aranceles masivos. Los mercados temblaron, reculó y las bolsas subieron. En invierno amenazó con tomar Groenlandia, pero luego también se echó atrás. En la guerra de Irán los periodistas han señalado varios momentos TACO: cuando el precio del petróleo se disparó, Trump dijo que muy pronto acabaría el conflicto y los mercados lo celebraron. Días después, las bolsas volvieron a temblar cuando Trump publicó un mensaje amenazando con bombardear centrales eléctricas. En solo 36 horas dio marcha atrás, con otro mensaje: ahora se da una semana para negociar y los mercados vuelven a calmarse.

A Trump no le gusta el término TACO. Ahora, en medio de una guerra impopular, con la economía en vilo, muchos creen que es el momento perfecto para marcarse un TACO: cantar victoria y recular. Pero esto no es como sus amenazas de imponer aranceles o invadir Groenlandia. Ahora el conflicto ya es real y buscar una salida es más complicado.

Foto:  Jim WATSON / AFP

Este lunes sucedió algo inusual. Poco antes de las 6:50 horas en Nueva York, la actividad financiera se disparó en el mercado del petróleo. En las apuestas sobre qué precio tendría el barril se movieron 650 millones de dólares. Quince minutos después, Trump anunciaba conversaciones con Irán, haciendo caer el precio del petróleo. Quienes apostaron a que el precio bajaría se hicieron de oro. ¿Alguien tenía información privilegiada? Foto: EFE/EPA/SARAH YENESEL

Pese a los anuncios sobre supuestas negociaciones entre EE.UU. e Irán, la guerra avanza y lo vuelve a hacer con intensidad. Israel sigue golpeando objetivos en el país persa, y el régimen de los ayatolás responde con oleadas de misiles sobre el Estado judío. Las lanzaderas iraníes vuelven a golpear, de nuevo, a las monarquías petroleras del golfo.

Foto: AP/Matin Hashemi

Irán desmiente las conversaciones de paz anunciadas por el presidente de los Estados Unidos Donald Trump para poner fin a la guerra.

En el marco de estas supuestas conversaciones de paz, Israel ha bombardeado con dureza Teherán. Por su parte, Irán ha atacado Tel Aviv, cuyas defensas antiaéreas no han logrado detener los misiles lanzados por el régimen. Estados Unidos e Israel han matado a más de 1300 iraníes en 25 días, mientras que las víctimas israelíes alcanzan los 18 fallecidos. Caen menos proyectiles, pero impactan más veces que al inicio de la guerra.