Las agresiones e intimidaciones a periodistas continúan en aumento, registrando un nuevo repunte violento durante las últimas manifestaciones por la crisis de Ceuta. A través de insultos, empujones y bloqueos directos para impedir su trabajo en la calle, los profesionales de la información sufren un clima hostil.
Detrás de estas acciones se sitúan habitualmente grupos ultras y de extrema derecha, con un acoso que se amplifica en las redes sociales. Expertos advierten de que este fenómeno es consecuencia directa de la creciente polarización política y social, y recuerdan que atacar a quienes informan constituye una amenaza directa contra la democracia y las libertades esenciales.
Fotografía: Getty Images/Olmo Blanco
Objetivo igualdad