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Belfast y Luibliana, ciudades que apuesta por la fauna silvestre

  • Los estorninos de Belfast se recuperan de la extinción gracias a pequeños cambios en las estructuras urbanas
  • En la capital de Eslovenia estudian a los murciélagos y crean espacios para que sus poblaciones no diezmen
Belfast y Luibliana, ciudades que apuesta por la fauna silvestre
Los estorninos de Belfast vuelven a mostrar sus coreografías aéreas en el cielo de Belfast, Irlanda.
Dunia Ramiro Muñoz

Para 2030, más del 60% de la población mundial vivirá en ciudades y áreas urbanas. Nuestra carrera por vivir en las ciudades tendrá un efecto catastrófico sobre la vida salvaje si no la incluimos en los planes. De hecho, el hábitat urbano ya es cada vez más importante para animales, aves e incluso peces. Por eso, es trascendental entender que las plantas y los animales pueden beneficiarse de vivir a nuestro lado y que algunos cambios sencillos pueden tener consecuencias enormes.

Los estorninos de Belfast

En Belfast, Irlanda, es frecuente observar estorninos que llegan del norte y el este de Europa, buscando temperaturas más suaves. El ecólogo Conor MacKinney hace años que estudia este patrón y asegura que “los estorninos son gestores de plagas realmente importantes. Pasan mucho tiempo buscando lo que nosotros llamamos larvas. Se trata de gusanos de especies como las típulas y de esas especies que destruyen las raíces del césped y el pasto… Así que, desde un punto de vista agrícola son, en realidad, muy importantes”.

Los estorninos son gestores de plagas realmente importantes

Pero el progreso ha tenido un gran impacto en la población de estorninos. La enorme reurbanización llevada a cabo en los últimos años a lo largo de las orillas del río Lagan ha convertido la zona en uno de los lugares más deseables de la ciudad para vivir. En 2021, a medida que cada vez más personas se mudaban allí, algunos empezaron a notar que los estorninos se iban. En pocos años, la murmuración de estorninos en el puente Albert de la ciudad prácticamente había desaparecido.

Las nuevas luces del puente Albert habían logrado ahuyentar a la mayoría de los estorninos que llevaban generaciones posándose allí. Estorninos que necesitaban la oscuridad para dormir. Por eso, se introdujeron algunas soluciones prácticas y sencillas para reducir la contaminación lumínica alrededor del puente. Y entonces, para alivio de todos, una vez que regresó la oscuridad, las aves y su murmuración también volvieron.

Gracias a cambios pequeños en la iluminación del puente Albert de Belfast, los estorninos han regresado a la infraestructura para anidar allí.

El puente Albert de Belfast, Irlanda, sin iluminación, rodeado de estorninos.

Refugios urbanos en Liubliana para murciélagos

Otro claro ejemplo de cómo las ciudades pueden erigirse como hábitats interesantes para algunas especies, es el caso de los murciélagos en la capital eslovena. Europa alberga murciélagos de pequeño tamaño, y Eslovenia cuenta nada menos que con 32 especies diferentes.

El proyecto titulado Murciélagos: los misteriosos habitantes de Liubliana empezó hace 10 años para dar a conocer los murciélagos a la gente, desmontar los mitos que existen sobre ellos, estudiar los murciélagos del área de Liubliana y mejorar sus condiciones. Por eso, el estudio de los murciélagos en la ciudad implica revisar refugios abandonados construidos bajo la ciudad durante la Guerra Fría. Así como la colocación de cajas refugio en la ciudad, que ya cuenta con 35.

En Liubjana, BatLife Slovenia trabaja para recuperar y protegr a los muricélagos de la ciudad.

Un murciélago protegido de la organización BatLife Slovenia, en Liubjana.

En el capítulo 1 de Al borde del abismo, que emite el 5 de abril El Escarabajo Verde, en La 2, Canal 24h y La 2Cat, tendremos la oportunidad de conocer otras historias de éxito de ciudades europeas que trabajan para que la vida salvaje también tenga un lugar en ellas. Y aprenderemos cómo convivir con la vida salvaje tiene enormes beneficios para nosotros.