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Ione Belarra, secretaria general de Podemos y actual ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030 del Gobierno de España, ha reclamado en Las Mañanas de RNE que la justicia llegue hasta el final en la investigación de las presuntas comisiones cobradas por el hermano de Isabel Díaz Ayuso. "Mi análisis es que la señora Ayuso va por el mismo camino que han ido los últimos cuatro candidatos de la Comunidad de Madrid: acabar imputada o condenada por corrupción", expresa. Belarra ha subrayado que la marca de gobierno del PP es la corrupción y que, aunque Ayuso siempre se ha presentado a sí misma como algo distinto, “es exactamente lo mismo, digna heredera del Partido Popular”. Además, dice que, aunque todavía queda mucho por investigar, fue la propia Ayuso quien reconoció la relación comercial de su hermano con esa empresa a la que se le concedió un contrato en mitad de la pandemia.

La secretaria general de Podemos cree que Casado no está haciendo visible esta cuestión porque le preocupe la corrupción de su partido, sino porque “está intentando destruir a una adversaria política”, algo que cree que beneficiará al auge de la extrema derecha. Sobre los resultados de las elecciones de Castilla y León, Belarra no cree que la solución al bloque de ultraderecha sea que gobierne el PP: “Mañueco es el principal responsable de las políticas que han generado malestar en Castilla y León, que ha promovido el auge de la extrema derecha. Más gobierno de Mañueco no implica menos VOX, sino al contrario”. La única vía para frenar esto, reconoce, es que el gobierno de España "esté a la altura" del anhelo de cambio que tiene la gente en España, como la Ley de Protección Animal, que llega hoy en el Consejo de Ministros. Belarra destaca que es una ley ambiciosa pero que va a salir adelante con acuerdo, acabando con la impunidad de los maltratadores de animales: “Podemos dejar a nuestros hijos un país en el que se cuida y protege a los animales y seres vivos con los que convivimos”, expresa.

Un estudio de la Universidad de Washington en colaboración con agentes especiales del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, publicado en 'Nature' ha logrado clarificar potenciales vínculos entre distintas redes criminales internacionales de tráfico de marfil de elefantes.

La investigación, liderada por Samuel Wasser, profesor de biología de la Universidad de Washington, ha analizado el ADN de más de 4.000 colmillos de elefantes procedentes de incautaciones ilegales. Mediante el análisis del ADN, se han podido identificar colmillos de un mismo elefante o colmillos de elefantes que eran familiares cercanos, desvelando la existencia de grupos de redes de contrabando interconectadas, que se encargarían de distribuir ilegalmente el marfil capturado por los furtivos.

“Estos métodos muestran un puñado de redes que están detrás de la mayoría del tráfico de marfil y que las conexiones entre estas redes son más profundas de lo que han demostrado las investigaciones previas”, señala Wesser.

Este estudio permite además la profundización en las investigaciones por estos crímenes contra la naturaleza, permitiendo que se lleven a cabo juicios mucho más contundentes, dando lugar a penas más severas. Hallar ambos colmillos de un mismo ejemplar ha permitido en el pasado desmantelar redes de traficantes, más allá de la persecución de los cazadores furtivos.

Una granja a las afueras de Múnich, Alemania, cría cerdos pequeños modificados genéticamente con la esperanza de utilizar los órganos de sus descendientes para realizar trasplantes humanos.

La instalación es un laboratorio de investigación molecular y biotecnología, perteneciente a la Universidad de Múnich (LMU), que alberga cerdos de la isla de Auckland. Estos cerdos del sur de Nueva Zelanda han sido elegidos por su pequeño tamaño, porque presentan una anatomía similar a la nuestra y sus corazones son más compatibles con el cuerpo humano.

El científico y presidente de LMU, Eckhard Wolf, investiga trasplantes de animales a humanos, conocidos como xenotrasplantes, desde hace 20 años. “Lo que hacemos es modificar genéticamente a los cerdos donantes para que sus órganos no sean rechazados tras ser trasplantados a humanos. Desactivamos tres genes de cerdo y agregamos, al menos, dos genes humanos”, explica.

En enero de 2022 se llevó a cabo en Maryland (EE.UU.) el primer trasplante de corazón de un cerdo modificado genéticamente en un humano, era un paciente terminal. El hombre evoluciona sin rechazo y continúa en seguimiento médico, ya que, a pesar de la favorable evolución, existen riesgos como infección, rechazo de órganos o presión arterial, que pueden seguir estando presentes, según han indicado sus médicos.

Los xenotrasplantes son una nueva frontera que abre también dilemas éticos. La portavoz de la Asociación de Bienestar Animal de Múnich, Kristina Berchtold, explica que lo encuentran "éticamente muy cuestionable y no justificable porque los animales no deben servir como contenedor de repuestos para los humanos".

Los científicos alemanes de LMU planean criar una nueva especie de cerdo para comenzar con las pruebas de la investigación en el 2025.

La historia de Dico recorre estos días las redes sociales. Es un perro que se perdió hace 7 años. Su familia lo ha estado buscando desde entonces y ahora ha vuelto a su lado, gracias a una mujer, Pepa, que lo encontró en la calle. Dico se ha reencontrado con el hijo de su primer dueño, quien falleció en 2021, año hasta el que nunca dejó de buscarlo.

El 19 de noviembre de 1980, una cría de orca, fue capturada en aguas de Islandia. Lo bautizaron como Ulisses. Empezó su cautiverio en un parque acuático de Tarragona y pasó a ser una de las estrellas del Zoo de Barcelona durante más de 10 años. Finalmente, en 1994, Ulisses fue trasladado al Sea Word de San Diego (EUA), dónde sigue dando vueltas en una piscina. RTVE estrena el cortometraje documental que reflexiona sobre el sufrimiento de los animales en cautividad. Dirigido por Joan Bover, está nominado a mejor cortometraje documental en los Premios Goya.