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'100 metros', la otra historia de superación de Dani Rovira

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Corazón - '100 metros', la otra historia de superación de Dani Rovira

El 2020 no ha sido el mejor año para Dani Rovira. En marzo el actor anunciaba que sufría cáncer: linfoma de Hodgkin. Meses después afrontaba la enfermedad con humor y optimismo. Sus ganas de superarlo le han hicieron empezar a recuperar la normalidad poco a poco. Y finalmente lo logró, le ganó la batalla. Una historia de superación que recuerda y mucho a la de Ramón Arroyo, el personaje basado en una historia real al que da vida en la película 100 metros y que puedes ver en la web de Somos cine.

No recomendado para menores de 12 años Somos cine - 100 metros - Ver ahora
Transcripción completa

"Esto va de llegar el primero a la meta.

Solo se trata de eso.

De ser el mejor.

Lo que vosotros hacéis está bien, está correcto, pero...

Michael Jordan, Nadia Comăneci,

Jesse Owens, Johan Cruyff...

no trataban de hacer lo correcto.

Hay que salir a disfrutar, a dejar la sangre congelada a los rivales,

como una llamada de madrugada.

Por eso nos necesitáis,

porque no queréis a un tío con capa.

Queréis a Iron Man".

¿Cuánto hace que no lo pasabais como anoche?

Si por la noche somos buenos,

durante el día somos muchísimo mejores.

Estamos perfilando una de las mejores campañas

que jamás hemos diseñado.

Va a ser para vosotros.

(Música)

Adiós.

(Móvil)

Inma, vaya moto que les he vendido. Al menos gano un poquito de tiempo.

Esta noche lo celebramos con sushi, ¿eh?

Oye, tenemos que ir a casa de mi padre. No sé qué ha hecho ahora.

"Y otra cosa, no he podido recoger el regalo del niño.

¿Lo puedes hacer tú? Pero que no se te olvide".

(Música)

Madre mía, papá.

Joder. No se puede ser más patosa.

Venga, a buscar trabajo.

Señora, su papá es un ogro. Sí.

Lo sé, lo siento.

Papá, solo tienes que hacer el nudo así.

¿Te duele? No, es un golpe.

¿Has traído a este? ¿Cómo estás, Manolo?

Como un perro con dos colas. Payaso...

Papá.

Dame eso. Dámelo.

Deja eso. Deja eso también.

No voy a dejar esto, no puedes vivir en este piso.

Deja tranquilo mi caos.

¿Qué ha pasado aquí?

¿Se puede saber qué hace el techo en el suelo?

Se cae.

Vístete, te vas a venir con nosotros.

No. Papá, te vas a venir con nosotros.

Inma, tampoco presiones a tu padre.

(Estruendo)

¿Qué es esto? Es pescado crudo.

¿Crudo? ¿Así es como educáis a vuestro hijo?

Hace lustros, milenios que el hombre inventó el fuego.

¿Qué somos, bichos? ¿Animales?

¿Esto es lo que te hemos enseñado tu madre y yo?

Está rico, papá. Pruébalo. No me jodas.

Y pruebe eso verde que hay. Se llama wasabi.

Está muy dulcecito y suavecito.

Ramón, ya.

Para con el móvil, que estamos en la mesa.

Estoy trabajando, Inma.

Si no se suda no es trabajo. Papá.

¿Es la hora de mi regalo?

¿Qué? Nada.

Nada.

(SUSPIRA) Joder.

(Música)

El primer cómic donde sale Iron Man. Esta es su primera armadura.

Cuídalo, esto es un tesoro.

Eso es un tebeo viejo.

Toma, criatura.

Toma cinco euritos y te compras uno nuevo.

¿Hay pan? En la cocina.

Inma, yo me voy al despacho.

No puedes ir al despacho

porque voy a instalar a mi padre en el despacho.

Está saliendo todo genial, ¿eh? Ajá.

Manolo.

Pero ¿qué haces cortando el pan encima de la tablet?

Cortar el pan en la tabla.

La de cosas inútiles que te has perdido, Pili.

Y tu Inmaculada se las ha quedado todas.

Todas.

Hace tiempo que sueño con ella,

y solo sé que se llama Noelia.

Oye, esto no es como en el pueblo. Aquí tenemos vecinos.

A lo mejor es un poco tarde para Noelia.

Y ya que estamos, te podías afeitar y asearte un poco

porque ahora estás en mi casa.

Mi casa, mis normas.

Mañana me voy a la mía.

No, te ves a quedar aquí hasta que arreglen el techo.

A lo mejor un poco más.

Que descanses.

¿Pollón?

¿Cómo eres tan cerda? Borra eso de mi mano.

Espera, espera. Lo voy a completar.

Venga, vale.

Venga, va, escribe. Estoy escribiendo.

Tengo un hormiguero superextraño.

¿Sabes de qué es? ¿De qué?

De no hacer ejercicio. Te pasas el día sentado.

Es como si tuviere piedrecitas dentro del calcetín.

¿Por qué no aprovechas que está aquí mi padre?

Tú estás zumbada con tu padre. Oye...

Ha sido profesor de gimnasia 40 años.

Sí, y ha sido un ogro 60 años. Así te quitarías el michelín.

Estoy muy liado.

Aparte, tengo que ir a la convención de Brasil.

Por cierto, pensaba que te gustaba mi michelín.

Me encanta. Pero también me gustan los abdominales.

Oye, en esta pareja hay una falta de comunicación enorme.

Yo pensaba que te gustaba.

Si yo no he hecho deporte en mi vida por ti.

Gracias.

Apaga la luz. Apágala tú.

No, apágala tú.

Como no la apagues, vas a ser testigo de un crimen, ¿eh?

¿En serio?

No me toques las palmas.

(RÍEN)

¿Todo bien, papá?

Hija, que ya estás embarazada.

¿Por qué estás siempre triste? ¿Te vas a morir?

Me moriré cuando me dé la gana.

Soy un hombre de verdad.

¿Qué es ser un hombre de verdad?

Tomar las decisiones que hay que tomar en el momento oportuno.

Entonces, yo de mayor quiero ser un hombre de verdad como mamá.

Ay, qué mala suerte has tenido, criatura.

Pásame a mí las cuentas del trimestre.

Sí.

Vale, espera un segundo.

Me voy a trabajar, papá te lleva al colegio, ¿de acuerdo?

Dime.

Ramón. No me cuelgues. Un segundo.

Ramón, podías haber hecho la cama.

Necesito que hagas un par de cosas antes de ir a trabajar, ¿te importa?

Por qué no... ¿No vas a ir a trabajar?

Trabajo...

¿Dónde...?

Inma, el...

Por...

¿Dónde...

(Música)

Muy bien, Ramón. Puedes quitarte las gafas, por favor.

Bueno, yo creo que ya está, doctora. ¿Y el hormigueo qué tal?

¿Sigue?

Bueno, sí, un poco el hormigueo en la pierna derecha.

Poca cosa más.

Eso tiene que ser del estrés.

No soy de esos que se ponen enfermos tan fácilmente.

Ya...

¿Eres de los que puede hacer así con la mano derecha?

Bueno, Ramón...

Voy a pincharte entre las vértebras. No te muevas.

Acompañadme, por favor.

Los resultados de la resonancia magnética y la punción lumbar

nos hacen pensar que estamos delante de una enfermedad

llamada esclerosis múltiple.

¿Qué?

Lo que has sufrido es lo que se suele llamar un brote de la esclerosis.

¿Cómo que un brote?

Nuestros nervios, tanto del cerebro como de la médula,

están protegidos como unos claves eléctricos,

por una sustancia que se llama mielina.

En la esclerosis,

las defensas de nuestro organismo, el sistema inmune se equivoca,

ataca y deshace esa protección.

Se puede producir un cortocircuito.

Un brote.

De algunos uno puede recuperarse más y otros pueden dejar secuelas.

¿Qué tipo de secuelas?

Hay que ir paso a paso. Ya, ¿qué tipo de secuelas?

Cada brote a cada paciente le afecta de una manera distinta,

por eso le llamamos la enfermedad de las mil caras.

Es...

¿Es una enfermedad degenerativa?

Sí.

Ramón, ¿quieres un poquito de agua? No.

A ver...

Inma, lo siento. Yo me tengo que ir a trabajar.

Ramón...

Ramón, el estrés no te va a ayudar nada.

Ahora tu prioridad tendría que ser el tratamiento.

Trabajar... Tu cerebro es un agujero negro...

Si quieres podemos empezar a hablar de algún tipo de...

Pero qué pasa, ¿que me voy a quedar en una silla de ruedas?

No sabemos ni qué ni cuándo va a pasar.

Puedes tener un brote cada diez años o diez brotes cada año.

Según el informe, Ramón, ahora mismo no podrías ni andar.

Venga, hombre. No poder ni caminar.

Inma, esto va a cambiar mucho las cosas.

Tendría que empezar a pincharse a diario

porque puede tener un brote.

No va a ser nada fácil, pero aquí estamos.

(Puerta)

¿Dónde estabas?

Llevo horas llamándote.

(EBRIO) Se me ha agotado la batería del móvil, ¿vale?

Estás borracho. Estoy como me sale de los cojones.

Estoy de puta madre. Sabré yo cómo funciona mi cuerpo.

¿Conoceré yo mi cuerpo?

Y lo que te han contado, que lo sepas,

son cuentos chinos para vender medicamentos,

Lo que pasa es que tú te lo crees todo.

Claro, yo soy imbécil. Siempre me fío de una resonancia.

Oye, ¡te estoy hablando!

A ver, Inmaculada. Son las 4:00 de la mañana.

¿Qué pasa? Si está borracho, a la cama y punto.

¿Todavía está el parásito de mierda aquí? ¿Todavía?

¿Cuándo va a arreglar el techo de su casa? ¿Cuándo?

¡Mierda ya! ¡Joder!

No. No. No le digas nada.

No quiero decirlo, pero lo voy a decir.

Por tu madre y por mí. No nos gusta este chico.

No nos gusta Ramón.

Papá,

tiene esclerosis múltiple.

¡Mamá!

(Música)

¿Te ayudo?

Como me siento ahora es como...

mejor me voy a sentir el resto de mi vida, ¿no?

¿Y qué pasa si mañana...

me da un brote y se me para el corazón?

O me quedo ciego

y no puedo ver la cara de mis hijos.

O la tuya.

Eso no va a pasar

porque nosotros somos de los que tienen suerte.

No te siento, Inma.

No siento tu piel.

Ven aquí.

Estoy aquí. ¿Sí?

Estoy aquí.

(Música suave)

Yo no conocí a mis abuelos

y no me importa. ¿Saben por qué?

Porque lo que importa es conocer a mis nietos.

Para los débiles, el futuro es lo inalcanzable.

Para los cobardes es lo desconocido.

(VOZ LEJANA) Para los valientes...

Su compañía necesita mostrar al mundo todo su potencial,

su fuerza.

Para hacerlo estaremos nosotros. Así será nuestra campaña.

La campaña que ha diseñado nuestro genio Ramón.

(Música lejana)

(VOZ LEJANA) ¿Estás bien?

Señores, la...

La compañía...

(Pitido)

Ramón, hoy hemos tenido mucha suerte.

Mira, son corticoides que te ayudarán,

te hincharán un poco, sentirás fatiga.

Luego probaremos con una medicación equivalente a las anfetaminas.

Oh, justo lo que me estaba pidiendo el cuerpo.

Eso está muy bien, hombre, sentido del humor.

¿Hay departamento de humor aquí? No...

Bueno, sí, el que hace las nóminas, sí.

Ramón, tu cuerpo ha rechazado el tratamiento.

Hay que empezar con otro ya.

Lo aplicaremos una vez al mes en el hospital.

¿Qué hago yo ahora con mi vida?

Buenos días. Hola.

Todavía no es hora de visitas, ¿eh? No soy una visita.

Ah, perdón.

¿Tienes la tarjeta? Perfecto.

Muy bien. Bienvenido, Ramón. Yo soy Claudia.

Mira, sígueme.

¿Vienes? Sí.

Mira, todo esto es el área de marcha.

Aquí tienes los bipedestadores, te ayudan a estar en pie.

Fidel, hola.

Los planos inclinados.

Aquí vas a estar muy bien, Ramón.

Ahora llegamos a la sala de tratamientos.

Esclerótico, siempre de mal humor.

¿Lo adivino?

Mario.

Este es tu sitio.

-Bienvenido, forastero.

-Mira, Ramón. Este será tu menú del mes.

No te va a sentar bien. Los primeros días estarás como...

Echo una puta mierda.

Gracias, Mario. Ahora vendré a ponerte la vía.

Y lo que te queda.

Vas a flipar con la fatiga.

Lo bueno es que las anfetas que nos pasan están ricas.

Has tenido suerte.

La mayoría de los casos se detectan antes de los 30.

¿Cuántos tienes? ¿50? 35.

Pues a ver si llegas a la edad que aparentas.

Pronto te sentirás como si tuvieras 90 como ese

o como este colgado.

A mí dejadme en paz.

Ah, y tráete un libro. Es difícil soportar a este.

Cállate. Si no ves una mierda.

Mira, lo mejor que puedes hacer es pillarte una silla como esta.

Total, vas a acabar en una. Róbala.

¿Qué van a hacer? ¿Perseguirte?

(CHISTA) Eh, a este...

No escucharle será tu mejor tratamiento, ¿de verdad?

Si te rindes, como ha hecho él,

o te enfrentas a la enfermedad...

te va a ganar.

¿Sabes?

Lo que tienes que hacer ahora, tienes que entender que es tu mejor enemiga.

Es como tener una mala compañera de baile.

Solo tienes que estar atento, que no es poco,

a que no te pise.

Ya verás que con el tiempo,

esta atención te va a enseñar a ver otra perspectiva

sobre las cosas,

otra forma de vivir.

Qué cansino, siempre con lo mismo.

Pero ¿qué coño te ha enseñado a ti la enfermedad?

¿A no poder follar?

Ya verás, en un año no podrás ni caminar 100 m.

Es lo único seguro en esta puta mierda de incertidumbre múltiple.

Compañeros, me voy.

No te preocupes. "Don't be afraid, my friend".

Hasta luego.

(Música)

Ramón.

Ramón.

Eh, Ramón, ¿qué pasa, tío?

Hola, Marcos, soy Inma. ¿Qué tal?

Hola, Inma.

Te llamaba porque había pensado que para animarle un poco,

a lo mejor los del trabajo podíais salir con Ramón una noche.

Lleva semanas encerrado.

A ver si salimos por ahí.

Pero, Inma, mira, respeto mucho a Ramón,

y no podría soportar volver a verle como la última vez.

Quizá necesite relax.

Dile que le llamaré. Esta semana no puedo.

¿Inma?

(Comunica)

(Tono)

Inma, se ha cortado. No, no se ha cortado.

Mira, te he colgado yo. Eres un hijo de la gran puta

y un mierda de tío.

No sé cómo hacer esto.

Lo harás.

Verás...

(RESPIRA)

Hija...

Vamos.

¿Segura? Sí.

Venga, vamos. Vamos.

(Música suave)

Yo creo que se parece a ti. Ojalá no se parezca en nada.

No sé cómo voy a poder coger a mi propio hijo.

Ni siquiera puedo coger un cepillo de dientes.

Coge a tu hijo.

No puedo, Inma.

Cógelo. Inma, no.

Inma, por favor. Quiero que cojas a tu hijo.

Está a punto de dormirse. Ramón, quiero que lo cojas.

Inma, que tú no puedes. Inma...

Oye, tú elegiste tener hijos.

Tus hijos no eligieron tener un padre amargado.

(Llanto)

Está...

triste y aburrido. Me preocupa.

Está triste y aburrido. Me preocupa.

Necesito que le saques por ahí y que le dé un poco el aire.

No quiero dejarlo solo.

Ya sé que no os lleváis muy bien, pero hazlo por mí.

Vale, vale.

Oye, te está dando un telele de esos.

Que no, que quiero coger la taza. Pues pide por esa boquita.

Que no la coja usted.

Lo quiero hacer yo.

Lo que pasa es que tengo que mandar a mi cerebro

que estire el brazo

y luego la mano,

al final los dedos

y si no me concentro, se va la taza a la mierda.

No sé para qué le estoy explicando nada.

Y no será más fácil decir al cerebro: "Coge la taza".

Coge la taza.

Dejo la taza.

(TV) "Vamos a iniciar nuestra rueda de adivinación.

Cojan sus Visas, su tarjetas en la mano y llamen.

Tendrán las mejores respuestas con los mejores profesionales.

Visa en la mano".

Manolo, ¿me da el mando? ¿Qué?

El mando. Estoy viendo esto, joder.

(TV) "Hola, Pepita. Me han hecho un 'yuyu'.

Quiero que me lo mires, por favor.

-Aquí hay un abandono de pareja. ¿Es cierto?".

¿Tú sabes que ese es mi asiento? Tienes cinco años.

¿Tienes cinco años?

(RONCA)

100 metros no es tanto. ¿Qué?

Que 100 m no es tanto. Claro, claro, claro.

(Puerta)

Hola. ¿Qué tal?

Bien, ¿y tú? Muy bien.

¿Ramón? No sé. ¿Ramón?

¿Dónde está? No sé, estaba aquí.

Ramón...

(Cláxones)

(Música)

¡Ramón!

¡Ramón!

¡Ramón! ¿Qué te pasa? ¿Qué te pasa?

Inma, no sé qué me pasa, no sé andar.

Haz lo mismo que yo. (SOLLOZA) No sé andar.

Haz lo mismo que yo. No sé andar.

Haz lo mismo que yo. La pierna derecha.

Solo quería hacer 100 metros.

¿Por qué?

Te dije que no dejaras solo a mi padre.

¿No te vas a curar nunca, no?

Eh...

¿Qué pasa, colega?

¿A mí me pasará como a ti? Siéntate aquí.

¿Tú sabes que los superhéroes todos tienen su punto débil?

Por ejemplo, el de Superman es la kriptonita.

El de Son Gokū es la cola.

¿Te acuerdas de cuál era el punto débil de Iron Man?

El corazón. Por eso lleva esa luz en la armadura.

Claro que sí. Choca.

No, ya soy mayor para esto.

Pero ¿qué haces, patán?

Vuelve a casa o me la cargaré...

Desde que está usted aquí, todo va mal.

¿Por qué no coge su chándal y se va a la cueva?

Pero mírate.

A ese ritmo, jamás te librarás de mí.

Hasta el crío te adelantaría a gatas.

Te vas a desmayar.

Cállese, joder.

Es peor usted que la puta esclerosis.

Enhorabuena.

¿Qué pasa, que se va a su pocilga?

Sí, yo ya he hecho mis 100 metros.

(Música)

Llame a un taxi, suegro.

Venga, no aflojes. Vamos, vamos, vamos.

No aflojes, vamos.

Vamos a hacer 100 m más. Más rápido. Más rápido.

Venga, no aflojes. Vamos, va.

¿Qué pasa? ¿No tiene partida de petanca o qué?

No, tengo que hacer de canguro de un hombre de 35 años.

Vamos. Rápido.

La semana que viene le quiero en su puta casa.

Bien, y la semana que viene quiero que estés allí.

Allí arriba.

Venga, dale.

Adiós, machote. A tomar por saco.

(Sirena)

¿Desde cuándo fuma? Desde los once.

¿Fumas marihuana en pipa?

Te ofrecería, pero es que es de la buena.

Los hombres de vuestra generación no sabéis fumar, ni beber,

ni vivir, ni bailar.

Los que la nuestra sí sabemos

porque eso es lo que hacemos los hombres.

¿Inma sabe que usted es un fumeta?

Tú calla y vámonos ya.

No soy de los que les gusta ver la puesta de sol junto a otro hombre.

¿Y tú qué? Mucho peor, ¿verdad?

Yo estoy muy jodido.

El otro día me dio un brote que me dejó sin gusto.

Se nota, se nota. Por tu jersey lo digo.

Me lo ha hecho mi madre, imbécil.

Y has perdido también el sentido del humor, veo.

Tengo 13 lesiones cerebrales, no tengo sentido del humor.

¿Tú lo has dicho ya en el trabajo?

Tranquilo.

Yo tardé casi dos años en decirlo.

Casi que prefería que pensasen que estaba deprimido,

que tenía un cáncer.

Pero hay que decirlo, hay que salir de este armario.

-Bon dia, senyors.

Os presento a Ariadna. Todos, todos, Ariadna.

-Mirad, un nuevo fichaje.

-A ver, un segundo, que ahora vendremos con la vía.

Ramón, ¿qué tal? Bien, Berta, gracias.

(Música clásica)

Ey, hola.

Nueva, ¿qué prefieres?

¿Que un brote te deje coja, ciega, sorda o muda?

Bueno, señores...

Que vaya bien. "Don't be afraid".

Hasta luego, Gandalf. Chao.

(Música disco)

Un, dos, tres cuatro.

Foto, foto.

Sexy, sexy.

Foto, foto.

Ese culito.

Ese culito.

Pero ¿adónde me has traído? Cállese, cromañón.

Es que no está acostumbrado a salir de la cueva.

Oiga...

Aquí no se puede fumar.

¿Ah, no? Voy a llamar a seguridad.

¿Sí?

Venga, aumentamos el ritmo. Venga, venga.

Muy bien. Poquito a poquito.

Pasito a pasito.

Uno, dos, uno, dos. Así me gusta.

Muy bien. Poquito a poquito.

Gracias.

Quita de aquí. Venga.

(Música)

3,8 kilómetros nadando,

180 en bici

y 42 kilómetros corriendo.

Pero ¿hay gente que hace eso?

Sí, yo. ¿Que qué?

Que voy a hacer un triatlón. Un Iron Man.

No, no entiendo. ¿No querías que hiciera deporte?

Sí, footing.

Bueno, seré un Iron Man. (RÍE)

Pero ¿tú te estás oyendo? ¿Te has vuelto loco?

Los mejores recuerdos vienen de las ideas más locas.

A mí no me tienes que vender un coche.

Tengo un año para prepararme.

Puede ser la mejor campaña para volver a creer en mí.

Yo creo en ti.

Pero tienes esclerosis múltiple.

¿En serio estamos hablando de esto?

Inma,

no puedes controlarlo todo.

Vamos a ver, ¿por qué alguien con esclerosis querría hacer algo así?

¿Y por qué alguien sin esclerosis querría hacer algo así?

Yo, por lo menos, tengo un objetivo.

¿Quieres un objetivo? Sí, quiero un objetivo.

No te pelees con mi padre.

Pero ¿tú estás de acuerdo?

No me lo puedo creer. Todo esto es culpa mía.

Inma, no te preocupes. Va a ser mi triatlón.

No, no es tu triatlón.

Si mientras yo voy a estar trabajando horas extra

para cubrir la poca pensión que nos queda,

tú vas a estar corriendo,

o si cuando yo voy a estar llevando a los niños al colegio,

tú vas a estar nadando,

o si cuando yo le esté dando el pecho a Martín

tú vas a estar con la bici, esto no es tu triatlón.

Es el nuestro.

(Puerta)

¿Qué pasa?

Nada, tu padre, que dice que va a hacer un Iron Man.

¡Hala!

Muy bien, tú harás el Iron Man,

pero solo si tú te encargas del entrenamiento.

Bueno...

Ya la hemos liado.

Sois unos inmaduros.

Madura de una vez. Madure usted.

Sois unos inmaduros.

¿Vienes a un duelo medieval?

Bueno, ¿qué?

¿Habrá un gimnasio por aquí cerca, no?

¿Aquí?

¿Qué te parece mejor gimnasio?

Tenemos campo, carretera, playa y el huerto.

¿El huerto?

Pero si en ese huerto puedo coger cosas peores que la esclerosis.

Venga, vamos a correr un poquito, ¿vale?

Que me estoy congelando.

Mañana correrás.

Ahora vas a coger la pala y el rastrillo.

¿Fumando ya? ¿Tan temprano?

¿Qué pasa, que no tiene café?

Me da diarrea. Muy bonito todo.

Buscar efectos de la marihuana en ancianos.

¿Me lo prestas un segundo? ¿Un segundo?

Pero, pero...

Mi casa, mis normas.

Venga, sí. Ritmo, ritmo.

¿Cuándo vamos a dejar de hacer esto y nos vamos a poner a correr?

No puedes empezar a correr así como así.

Empezaremos por el principio.

Pero si este es el Big Bang de un entrenamiento.

Venga, vamos.

Venga, esa hierba de ahí. Eso de ahí. Dale ahí.

Lo tienes idea.

Venga, avanza. No paramos, no paramos.

¿Qué tal? Muy bien.

¿Qué tal todo, bien?

¿Y ese tío quién es?

¿Qué? Ese, ¿que quién era?

El albañil, que viene a lo del techo.

Y tú métete en tus asuntos. Recoger patatas, cebollas,

recoger, dedos.

Eso es una acelga, hostia.

Bueno, es igual. Recógelo todo.

Sácalo todo. ¡Dedos!

Mire,

estoy harto de tener que estar recogiendo su huerto muerto.

A ver, a ver. Mírame a la cara.

¿Qué ves?

Soy un puto carnívoro, joder.

A mí no me gusta comer verduras.

Así que ahora metes tus manitas,

las metes en la tierra y agarras todo.

Dedos, dedos.

No necesito un entrenador.

Estoy hasta los cojones de mancharme las manos de mierda.

Que sepa que yo estoy aquí por Inma.

Ah, y yo que lo hacía por ti.

Me rompes el corazón.

¿Qué corazón?

¿A nadar, a correr, a pedalear?

Eso lo sabe hacer hasta un puto mono.

Te he oído. Lo he dicho en alto.

(Música animada)

Que Dios nos asista.

¿Arroz? No, harina.

Cambiamos el saco.

Ahí, mete la mano. Vamos.

Arroz. Harina.

Y cambiamos el saco.

Ahí.

Café. No, arroz.

Mire, puedo estar andando kilómetros,

pero esto me cuesta la puta vida.

Es porque estás ejercitando tu cerebro, chico.

¿Ha estado leyendo sobre la esclerosis?

Mete la puta mano.

Harina.

Muy bien.

¿Te das cuenta de cómo poco a poco...?

Venga.

Vamos a probar aquí a podar unas plantitas que tengo que revivir.

Bueno...

Pero, Manolo... Ahí están.

Voy a llamar a la policía y le voy a denunciar.

No jodas. Claro.

¿Usted cree que hay derecho a tener las plantas como las tiene?

Están heladas.

¿Vino?

No, de verdad. Beber y fumar es lo peor para un deportista.

A mí sí, claro.

¿Qué tal el entrenamiento?

Bueno, considerando que lo que he hecho ha sido pintar,

plantar cosas y fumigar nidos de topo,

bastante mal.

Creo que tu padre no tiene ni idea de lo que está haciendo.

Para hacer karate,

primero hay que aprender a cazar moscas con palillos.

Pásame la sal, gandul.

Es para hoy.

Perdón.

Me cago en la leche.

¿Quiere un poquito de mi lechuguita, Manolo?

No. ¿No?

No. Te cambio el plato.

No, no.

¡Joder, coño, Inma! Qué susto me ha dado.

¿Qué haces aquí, papá?

¿Tú, no querías correr? Pues vamos.

Ya podéis salir corriendo los dos.

Son las 5:00 de la mañana.

Y rodilla arriba. Esa mano, esa mano.

Técnica. Venga, arriba.

Rodilla, rodilla arriba. Va arrastras.

Toca rueda.

Venga, giro. Esa mano, esa mano.

Venga, Ramón. Eso es. Recto, recto.

Muy bien.

Esa mano. Técnica. Ahí, mano, mano.

Ahí, alegre. ¡Alegre!

Muy bien, Ramón, hostia, venga. Giro.

Recto, Ramón. Mala suerte.

¡Joder! ¡Mierda ya!

Manolo, esto no tiene sentido. Es que no puedo, coño.

A ver, Ramón, hostia.

Si tú acabes un triatlón,

yo... me puedes pedir lo que quieras.

¿Esto qué es? La típica técnica de motivación barata, ¿no?

Es una forma de decirte que das pena. Mucha pena.

Si lo piensas, por lo menos no lo digas.

Pena.

Mira, porque es usted mi suegro.

Si no lo mandaba ahora mismo a la puta mierda.

Totalmente de acuerdo.

Si no fueras mi yerno, te mandaba ahora mismo la puta mierda.

Si quieres mi respeto, gánatelo.

¡Viejo!

Esclerótico. Mira, mira.

Esclerótico.

Dame esa mano. Venga, arriba.

No se crea que es tan buen entrenador.

Venga, vamos, Ramón. Venga, Ramón.

Vamos, tocamos, giro, recto.

Venga...

Esas rodillas, arriba, Ramón.

Muy bien, joder.

Toca, giro. Correcto.

Hola, bonitas.

¿Qué hacéis?

Qué guapas estáis.

Bueno, bueno, bueno.

Qué bien os está cuidando Ramón, ¿eh?

(Música suave, lluvia)

(Silbato)

No es lo mismo saberse el camino que hacer el camino.

Si te sales de la raya, te doy palo.

Venga, Ramón. Recto y por la línea. Venga, va. Vamos.

Esto parece un ejercicio par una niño de dos años.

Ya lo iremos completando. Venga.

Pero ¿cómo quieres que vaya recto si las líneas no están rectas?

¿Ha bebido? No.

Venga, llegamos aquí y giramos.

(SILBA)

¡Ay! ¿Qué haces, Manolo?

Lo que es importante es que puedas estar a dos cosas a la vez.

Concentración.

No te salgas de la línea, pase lo que pase.

Vamos, Ramón, vamos.

Venga.

Esa pareja nos está mirando.

Qué coño nos están mirando. Me miran a mí.

No han visto nunca un culo como el mío.

Vamos, vamos, Ramón.

Bien.

Concentración, repetición, reiteración, ¿de acuerdo?

Derecha. Muy bien.

Venga, Ramón. Parecemos dos tarados.

Coño.

Yo no sé esta metodología que usa usted.

La metodología casera, pero efectiva.

¿Qué tenemos aquí?

Tengo clavos desde la cadera hasta el tobillo.

Y bueno...

Estamos aquí atados,

pero no somos ni novios ni mariquitas playeros.

Ah, muy bien.

Bravo, sal de ahí.

¿Se llama Bravo? Sí, por Nino Bravo.

Nos encanta. Siempre ladra cuando le canto.

Bueno, él es mi suegro. Yo soy Ramón.

Pero ahora eso no importa. ¿Qué tal?

Bueno, él es viudo.

Yo también.

Ahora mi marido está en el cielo y yo en la gloria.

Yo soy Noelia.

Me encanta tu nombre, Noelia.

Pues deberías escuchar mi número de teléfono.

¡Uh!

Pues nada. Voy a ver qué me regala el mar.

Chao chao.

Hasta luego.

Eh... ¿Qué te estás creyendo? No, nada, nada.

¿Cómo nada? Nada, nada.

¿Qué sabrás tú de seducir mujeres?

Bueno, le recuerdo que me llevé al huerto a su hija.

Perro guarro. Apestas. Suéltame.

Sepárate de mí.

Eh... Bienvenida, forastera.

No me apetece hablar.

Aunque no lo parezca, esto es una fiesta de la hostia.

Esto da subidón.

Sí, y podemos hacer cosas como esta.

Tiene los nervios fritos. No siente nada.

¿Quieres probar? No, gracias.

Venga, ríete un poco aunque sea. ¿Por qué voy a reír?

Me diagnostican esta mierda y me dejan plantada.

Iba a ser primera bailarina del nacional.

Toda la vida obligándome a andar de puntillas

y ahora resulta que me obligan a andar de talones.

Esta enfermedad es como una mala compañera de baile.

Tienes que estar atenta, que no te pise mucho.

Ya.

Por favor,

no empieces con esa mierda de la esperanza,

el espíritu de superación.

Ya tengo suficiente con este.

Los mundos de hippie y su puta madre en colores.

Mario, siempre igual.

Que no soy una pizarra.

Ey, te has reído. Un poco. Lo justo.

Todo ese rollo de ser positivo

y de la autosuperación está muy bien para una canción del verano,

pero ¿no echas de menos a nadie por aquí?

"Don't be afraid".

¿Sabes dónde está el tipo ahora?

Pero con alegría. Mario, vale ya.

¿Y qué hacemos con esta puta mierda?

¿Y ahora quién lo coge?

Un día parecerá que la enfermedad no está.

Estarás bien.

Querrás demostrarte a ti misma que eres mejor de lo que eras,

pero la enfermedad siempre está.

Siempre.

Esperando.

¿Crees que la silla de ruedas es lo peor?

Espérate a cagarte encima. ¿Has terminado ya?

No, no he terminado ya, atleta.

Haz el favor a la niña y no la metas esperanzas en la cabeza.

Tú no eres una ONG, no eres Escleróticos Unidos,

solo eres un tío que corre.

De momento...

(Música)

Venga, te quiero aquí a mi lado. Aquí, a mi lado. Aquí.

Eso está muy bien, Ramón. Muy bien.

Perfecto, armónico, redondo, cojonudo.

A este coche le pasa algo, no sé qué hostias le pasa.

Aminore la marcha, aminore la marcha.

Qué marcha ni qué gaitas. No he hecho nada.

Este coche es una puta mierda.

Está quemando el embrague.

Manolo, no tiene ni puta idea de conducir.

Cago en la puta, chico.

Es un coche de pijos de mierda. Ya se ha cargado el coche.

¿Qué me voy a cargar? Sí, que huele a quemado.

Huele un poco a quemado. Ya huele desde hace 10 minutos, coño.

Se ha cargado el embrague, Manolo. Joder.

No me he cargado nada, coño, qué me voy a cargar.

El embrague ni la embraga.

El coche es nuevo. Tiene meses.

Yo estoy quemado. Yo.

Primero el tablet, luego el móvil

y ahora me jode el coche.

Bueno, quizás vaya siendo hora de sacarse el carné de conducir.

Yo flipo con usted, Manolo. Chico, quédate con lo bueno.

Lo bueno, ¿qué? ¿Qué es lo bueno?

Estas vistas.

¿Cree que lograré hacer el triatlón?

Hacer previsiones siempre es jodido,

sobre todo si tienen que ver con el futuro.

¿Quieres saber cómo es mi vida?

Dime, cómo es tu vida. Gire.

¿Aquí? Estás loco. Que sí, yo la agarro.

¿Aquí? Sí, yo le sujeto.

Venga, gire.

Eso. Va.

Va, va, va.

Venga, venga, venga.

(Música)

Bienvenido a mi mundo.

Con un pie en la tierra y otro en el abismo.

Joder, chico.

Sí que lo tienes jodido.

En esta casa no hay cobertura. Ni falta que hace.

¿Y cómo llamo a Inma?

Coño, pues por el teléfono.

Lleva ahí 50 años y nunca me ha fallado.

Así ejercitas los deditos.

Parece que vivimos en Atapuerca, ¿eh?

(FARFULLA) Esto tiene más mierda.

(Música)

¿Pero corrió el Tour?

Sí.

Hasta gané una etapa.

Pero ganar una etapa del Tour es la hostia.

Nos dejábamos la vida encima de la bici.

Nos cagábamos encima subiendo cuestas.

No deja de sorprenderme, viejo.

Anda, déjalo donde lo has encontrado.

Pues mire, ya tenemos otra cosa en común.

¿Ah, sí? Yo también me meo y me cago encima.

(RÍE) Pues mira qué bien.

Prueba esto, verás.

Toma, medicinal. ¿Medicinal?

Sí. "Caramelais".

Rica en CBD.

¿En qué? CBD.

CBD. ¿Son unas siglas, no?

(RÍE)

¿Por qué dejó usted la bicicleta? Por favor...

La bicicleta...

Sabía que iba a pinchar en la montaña

y que me iba a quedar sin el maillot amarillo,

así que... No me dio la gana.

Y dije: "Pues mira, no me presento a la siguiente etapa".

Claro, me echaron del equipo. Normal, también.

Bueno, pues sí.

No volví a montar en bici, pero me quedé con el maillot.

Oye, tutéame. Que me conservo mejor que tú.

Bueno, lo que pasa es que yo, Manolo,

básicamente, yo a usted le hablaba de usted por joder.

Básicamente.

Pero bueno, si usted quiere que yo a partir de ahora le llamé de tú...

Lo que pasa es que cada vez que le doy a esto una chufladilla...

(RÍE)

Me parece que eres mucho más gracioso.

Porque usted, tú, tú, tú, tú...

Tú eres muy raro.

Raro, lo raro es que mi hija se casara con un pájaro como tú.

Eso sí que es raro.

¿Qué pasa, Ramón?

Hostia, Ramón, me cago en la leche puta.

¿Otro telele de estos? Llamo a la ambulancia, hostia.

Manolo, que me ha dado un brote... en el dedo.

En un dedo de la mano.

Mira, mira cómo se me ha quedado. Mira, mira.

Báilalo, báilalo. Hijo de puta.

Hijo de puta.

Y lo sacas cuatro veces al día.

Oh, cabrón.

No lo has visto venir ni de lejos.

Quieto...

Vaya por la sombra. Que te jodan.

Que te jodan a ti.

Lo tenía todo controlado y ahora no puedo hacer planes.

Cada vez que me pica un pie me da miedo que se me pare el corazón.

¿Y quién puede hacer planes?

Tú has tenido suerte, suegro.

Has podido conocer a tus nietos.

También he visto morir a mi mujer.

La suerte es lo que tiene.

La echas de menos, ¿eh?

Echar de menos no es nada.

Tú tienes una enfermedad jodida,

tu cojera, la mano, todo eso.

Pero creo que todos,

todo el mundo tenemos una enfermedad degenerativa e incurable

que es la vida.

Si yo supiera que teniendo tu enfermedad,

me quitaba todos los sentimientos de la cabeza,

no dudaría en cambiarme por ti.

Bueno, me voy a dormir.

¿Y qué pasa con esa mujer? ¿Qué mujer?

¿Cómo que qué mujer? La friki de la playa.

No te metas en mi vida.

No te metas en mi vida.

(Música)

Eres un hombre espectacular.

Tú eres una mujer espectacular. Tú más.

No, no. Tú más.

Lo sé. Qué hija de puta.

Lo que pasa es que siempre tienes que ganar tú.

Siempre.

(RÍEN)

Eres un cerdo.

¿Te acuerdas cuando nos pilló mi padre aquí?

Mira que me falla la memoria, pero es que eso no se olvida,

no se me va.

No fue buen momento para conoceros. No.

Pero mira qué bien ahora. Cómo cambian las cosas, ¿eh?

Además, desde que me diagnosticaron...

No te diagnosticaron, nos diagnosticaron.

Muchas gracias, Inma.

Gracias por todo.

Gracias por quererme así, defectuoso y mal hecho.

Oye, tampoco te emociones mucho, porque te quiero por interés.

Ah... Que te quede claro.

Para que te sientas obligado a quererme tú a mí

cuando yo no pueda hacer mis 100 metros.

Y sé que lo vas a estar, porque yo te voy a necesitar.

Vamos. ¿A dónde vas?

Al agua.

¿Te vas a meter en el agua con 2000 tíos

y no lo vas a hacer conmigo?

(Música)

Bueno, Manolo. Ya tienes Wi-Fi.

Bienvenido al siglo pasado. A ver, quita eso de mi casa.

Todo era mejor el siglo pasado.

(Llaman a la puerta)

Adelante. Hola, señores.

¡Noelia! ¿Qué tal?

Hola. ¿Cómo estás?

Polvorones.

Polvorones Noelia.

Sí, era la fábrica de mi padre.

¿Y le puso tu nombre a los polvorones?

No, no.

Me puso a mí el nombre de su fábrica. Es que la quería mucho.

Manolo... Muchas gracias por invitarme.

Me hace mucha ilusión. Claro, claro.

Vale, pues...

Bueno, pues... Yo voy a ir a dar una carrerita.

Tengo que entrenar.

Hasta ahora. Chao.

Chao.

(RÍE) Bueno...

(Música)

(Música suspense)

Bueno, ¿qué? ¿Sigue todavía aquí?

¿Qué has hecho?

¿Tú has organizado esto, no? Sí.

Le he pedido una cita por ti. Te hice un perfil de Facebook.

¿Qué has hecho qué? Te voy a arrancar la cabeza.

Pero si lo he hecho por ti.

¿Quién te ha pedido que hagas nada por mí?

Te dije que no te metieras en mi vida.

A ver, seguramente...

Pili querría que tú...

¿Qué coño sabrás tú lo que quieren los demás?

Lo que quiere Pili.

Preocúpate de ti, que bastantes problemas tienes.

Sí.

Cada uno tiene las cartas que tiene, pero la partida hay que jugarla.

¿Quieres jugar la partida?

¿Como te quedarías tú si de repente te vieras sin Inma?

Sin mi hija.

¿Seguirías corriendo tan alegre?

¿Tendrías tanta ilusión por hacer el Iron Man?

Correr no siempre significa escapar de los problemas, chico.

¿Cómo tú con el Tour?

O mejor aún, dime,

¿cómo se rompió el techo?

Ahí está la puerta, se acabaron los entrenamientos.

Siempre me has odiado, ¿eh, Manolo? Lárgate.

Y otra cosa, ¿eh?

La vida no te debe una puta mierda. Lárgate de mi casa.

Será un placer.

¿Y qué tal?

¿Cómo te sientes? ¿Algún aviso últimamente?

No, nada.

Eso está bien.

Quiere decir que la medicación funciona.

¿Y el entreno qué tal?

Creo que voy a volver al trabajo.

¿Sí?

¿Estás seguro?

Pues sí.

Se me acaba la baja y tenemos que pagar muchas facturas.

Ya.

Bueno. Bastante bien.

(Música clásica)

Hola.

Se te ve muy bien.

Sí, bueno.

Cada vez que me meten la infusión me tiro una semana hecha polvo.

El ojo derecho me va como fibra óptica,

pero el izquierdo como si tuviera cable de cobre.

Así que, por este ojo me llegan las imágenes más tarde

y acabo viendo cosas que ya han pasado.

Bueno, sería mejor ver el futuro. Por lo menos te forrarías.

Bueno. Prefiero el pasado.

Por aquí eres un mito. Todos hablan de tu prueba.

¿Ah, sí?

¿Y qué dicen? ¿El Forrest Gump con esclerosis?

Dicen que quieren ser como tú.

Chao.

Ramón.

¿Crees que podría ir algún día a entrenar contigo?

Claro.

Ariadna.

¿Tienes una propuesta ya para Frankfurt?

No.

Pero tengo una propuesta para mí.

Despídeme, por favor. ¿Qué?

No puedo trabajar.

Llevo meses entrenando, pensaba que sí, pero no.

No puedo trabajar. ¿Qué te pasa?

Tengo esclerosis múltiple.

Lo siento.

Pero no voy a pagarte una indemnización ni a darte la baja.

Si puedes correr, puedes trabajar. Déjalo tú, si quieres.

Muy bien.

Eso, muy bien.

(Música)

Bueno, bueno, bueno, Ariadna.

Volviendo a la barra de ballet. Venga, vamos a correr.

¿Qué pasa?

No puedo verte.

-Ha tenido un brote muy duro.

¿Dime qué puedo hacer?

Correr. Corre por mí, ¿sí?

(Música)

Bien.

¿Qué deseo has pedido? Comerme la tarta.

Deseo concedido.

¿Cómo estás, papá? Muy bien, fantásticamente.

Estoy entrenando de nuevo. ¿Ah, sí?

Qué bueno.

¿A quién? A un fenómeno. Un animalón.

Una locura, ya verás, ya verás.

La verdad es que...

soy un buen imán para los buenos atletas.

Ramón tiene un regalo para ti. ¿Ah, sí?

Sí.

Lo venderé.

Pero ¿qué es esto? Pero ¿qué hace aquí?

Si esta es mi bici. Vaya regalo de los huevos.

Súbete.

Hace 40 años que no me subo en esto, mujer.

¿Cómo me voy a subir? Calla y sube.

Esto lo sujeta, ¿no? Ajá.

No sé si puedo levantar la pata tanto.

Vamos a ver, sí, sí.

¿Y qué es esto?

¿Esto qué es, el Giro?

Ah, no, no. Es el Tour.

Coño, Paco Galdós.

Suso.

Joder, Mancebo. Están ahí todos.

Todo el Kas, todo el Fagor.

¿De dónde habéis sacado esto?

Joder, esta es mi etapa. Cayó la de Dios.

Nos empapamos.

Al final llegamos hechos mierda.

Me cago en...

Mira, ahí estoy entrando yo.

Ahí está mamá.

Mira, esa es la abuela Pilar.

(Música emotiva)

(Claxon)

Cambio de pierna.

(Claxon)

Oye...

He estado reflexionando.

Me he dicho: "¿Por qué no te compras el "feisbur" ese?

¿El Facebook? Claro.

¿Comprarte Facebook?

Vale.

Si tienes en el bolsillo así como 100 000 millones de euros sueltos...

yo creo que no es problema.

Te lo miro, vale. Hago un par de llamadas y...

Pero qué coño...

¿Y el Facebook para qué?

Para cosas personales mías.

Cosas.

(RÍE)

(Claxon)

A ver, te voy a hacer una foto de perfil.

No, pero mira para acá.

El cuerpo también, Manolo.

¿Quieres mirar para acá? ¿No me vas a hacer perfil?

Vale. Ya está. Esta es perfecta.

A ver... esa.

Ponle pelo rubio y ojos azules. ¿Para qué?

La gente cuando se disculpa miente siempre.

Mira, si yo soy capaz de hacer un Iron Man,

tú eres capaz de hablar con una mujer.

¿Y si no qué haría Nino Bravo en tu hogar?

Lárgate y déjame solo.

No, no, no.

La última que te dejé solo, echaste a la pobre mujer al bosque.

Venga, a nadar, a la playa. Te quedan solo dos meses.

Vamos, vamos. Voy.

Qué haría Nino Bravo, dice el capullo.

¿Tú qué harías, Nino?

(CANTA) "Hace tiempo que sueño con ella,

y solo sé que se llama Noelia.

Hace tiempo que vivo por ella

y solo sé que se llama Noelia.

Noelia, Noelia, Noelia, Noelia, Noelia.

Noelia, Noelia, Noelia, Noelia, Noelia".

Hace tiempo que sueño con ella,

y solo sé que se llama Noelia.

Hace tiempo que vivo por ella

y solo sé que se llama Noelia.

Noelia, Noelia, Noelia, Noelia, Noelia.

Noelia, Noelia, Noelia, Noelia, Noelia.

Yo quiero hablarle de mi amor,

pero ella da la espalda y se va.

Parece que me va a llamar

y luego huye sin hablar.

Hace tiempo que sueño con ella,

y solo sé que se llama Noelia.

Hace tiempo que vivo por ella

y solo sé que se llama Noelia.

Noelia, Noelia, Noelia, Noelia, Noelia.

Eh, sirenito. Mira, ya tenemos patrocinador.

Polvorones Noelia.

(Música)

¡No me puedo levantar! ¡Ramón!

No me puedo mover.

¡Ayuda!

¡Ayuda!

¿Qué tal estás?

¿Y las manos qué tal? ¿Puedes mover los dedos?

¿Y el pie?

Tengo la parte derecha de mi cuerpo paralizada.

Ahora vas a estar unos días sin medicación

antes de empezar el nuevo tratamiento.

Vas a estar muy expuesto a brotes.

Lo siento, Ramón.

Bueno, todo está bien, hijo. Tranquilo.

Todo está bien.

El año que viene volverás a estar preparado.

La gente dice que las cosas son o ahora o nunca.

La gente dice, la gente dice mierda y no tiene ni puta idea.

Vas a volver a correr. Mírame.

Vas a volver a correr. Volveremos a hacer esos 100 metros.

(Música)

Bueno. Ya estamos aquí.

Ya sabes lo que tienes que hacer. A por ellos.

Codos en alto. Dar cera, pulir cera.

Hasta el infinito y más allá.

Que la fuerza te acompañe.

Perdona.

Quería decirte algo memorable y me ha salido esta mierda.

Más te vale llegar a la meta.

A ver, está el día muy raro, muy cambiante.

Lo mismo te asas de calor, que te cagas de frío.

Recuerda, rendirse no es una opción. No es una opción.

Tienes 17 horas para acabar con esto.

Si no lo haces en 17 horas, estás fuera.

¿Vale? Venga, Ramón.

(Aplausos)

(Música tensión)

(Aplausos)

(Respiración)

(Latido)

(Petardo)

(Aplausos)

(Música suspense)

"Estamos delante de una enfermedad llamada esclerosis múltiple".

¡Vamos, campeón! Venga, Ramón.

(Música suspense)

(Respiración)

(Continúa la música)

(Respiración)

"Si tú acabas un triatlón, yo...

Me puedes pedir lo que quieras".

¡Ya lo tienes!

-¡Vamos!

(Aplausos)

Vega, Ramón, venga, Ramón.

¡Vega, Ramón! ¡Venga, Ramón!

¿Qué te preocupa? ¿Te preocupa algo?

¿A mí? No, nada. ¿No?

La maratón.

¿La maratón?

Tranquila, mujer. Solo queda eso. La maratón.

(Aplausos)

(Continúa la música)

"Es como tener una mala compañera de baile.

Solo tienes que estar atento a que no te pise.

No te preocupes. 'Don't be afraid, my friend'".

(Continúa la música)

"¿A mí me pasará como a ti?".

(Claxon)

(Piano)

(Respiración)

A ver, oye, ¿estáis recogiendo?

Sí, claro. ¿Ha visto la hora que es, señor?

Bueno, no. No he visto la hora que es.

Lo que estoy viendo es que todavía queda gente por entrar.

No hay nadie por entrar. Se habrán retirado.

Es lo dirás tú, coño. Soy un familiar.

Sabré yo si queda gente por entrar. Puto picatoste.

(Piano)

(Respiración)

Corre por mí, ¿sí?

(Silencio)

(RESPIRA AGITADO)

Venga, arriba.

Venga, vamos, Ramón. Venga, Ramón.

"A ver, Inma, no te preocupes. Es mi triatlón.

No, no es tu triatlón. Es el nuestro".

(RESPIRA AGITADO)

(Música)

"Ya verás, en un año no podrás ni caminar 100 metros".

(Música emotiva)

(Continúa la música)

Todo me da vueltas, necesito respirar.

No me esperaba por tu parte algo así sin avisar.

Somos cine - 100 metros - Ver ahora

100 metros, una historia de superación

Ramón (Dani Rovira) es un padre de familia que vive para el trabajo hasta que su cuerpo empieza a fallar. Es diagnosticado de esclerosis múltiple y todos los pronósticos indican que en un año podrá caminar ni cien metros. Es por eso que el protagonista de esta historia decide plantar cara a la vida preparándose para la prueba deportiva más dura: un triatlón Ironman. Con la ayuda de su mujer (Alexandra Jiménez) y su suegro (Karra Elejalde), inicia un entrenamiento en el que tiene que luchar contra sus limitaciones, pero con una frase en mente: rendirse nunca es una opción. 

Dani Rovira interpreta al protagonista de esta historia real

Para meterse en el papel de Ramón, Dani Rovira contactó con el hombre en el que está basada la historia, Ramón Arroyo para conocer de primera mano la enfermedad, ver cómo era con la enfermedad desde la manera de andar a la de pensar, por lo que el actor tuvo que implicarse mucho, algo que no fue nada fácil.

En una entrevista para RTVE Digital antes del estreno de la película, Rovira contaba estas sensaciones que tuvo durante el rodaje: "Hubo momentos muy mágicos, que no me habían pasado nunca como actor ni nada, donde llegué a empatizar tanto con Ramón que creo que simpaticé. Hay escenas, como en la que le pido ayuda a mi mujer para darme el primer pinchazo [de la medicación] que, estábamos tan dentro de la historia y de nuestros personajes, que yo llegué a sentir el miedo de si eso me pasara a mí y de si ese iba a ser el primer pinchazo de miles para el resto de mi vida de un medicamento que me va a salvar, pero a la vez me va a dejar hecho polvo… Ha habido momentos en la película en los que he sentido ese miedo, esa incertidumbre, esa impotencia… Me he implicado, mucho". 

La historia de superación de Dani Rovira

Incertidumbre e impotencia que ahora sufrió el actor con su propia enfermedad. En marzo de 2020 anunciaba que tenía cáncer con nombres y apellidos: linfoma de Hodgkin. Desde entonces, se enfrentó a él con el humor y optimismo que siempre ha tenido. 

Poco después, el actor anunció que ya había ganado la primera batalla: "Se acabó la quimio", puso en Instagram junto a las secuelas que le ha dejado el tratamiento: "pérdida de pelo, venas en los brazos duras como bridas y cabeza de hipopótamos".

¡Se acabó la QUIMIO! 8 sesiones y 4 meses entre pecho y espalda. Secuelas: pérdida de pelo, las venas de los brazos duras como bridas y cabeza de hipopótamo (de ésta última no me comentaron nada). Si a alguien más le ha pasado esto, que me escriba, con cuatro que seamos, organizamos un Tragabolas. Esta semana empiezo a afrontar 18 sesiones de RADIO, una cada día. Aunque los linfomas han desaparecido, los médicos lo han decidido así por cauterizar y precaución. A mediados de Agosto, este mal sueño habrá acabado y podré retomar de nuevo “la normalidad” si es que hay algo normal ya en este mundo. Me queda la última pantalla del videojuego... Ojalá cuando acabe se me ponga cabeza de koala. Me gustan mucho los koalas. “La vida me sonríe, pero siempre espero que me suelte carcajadas”. Sois tant@s los que me estáis curando...��❤️ Ánimo a l@s que estáis en la lucha. Tenemos unos médicos y un personal sanitario espectacular en este país. El resto es quererse y dejarse querer. #dodotis #vuelvoaserescorpio #porqueradioynopodcast?

Una publicación compartida de @ danirovira el 

Ya solo le quedaba la última pantalla del videojuego. Dieciocho sesiones de radioterapia a las que se enfrenta cada mañana. Él mismo ha mostrado en un vídeo cómo está haciendo frente a la enfermedad. "Ea, pues ya he tenido mi ratito distópico de cada mañana... #siemprefuerte", escribe el actor.

Pero como Ramón Arroyo, Dani no se rindió y quiso volver a la "normalidad" cuanto antes. Por eso, ha retomó uno de sus hobbies después de cinco meses parado: el running. Con humor, contaba su historia de superación en Instagram: "Empezar, no de cero, sino de -2 puede ser algo frustrante o por el contrario un reto y una motivación". ¿Qué mejor manera de decirle "vete" al cáncer? 

Dani Rovira lo tienía claro. No iba a dejar que la enfermedad acabara con él y como su personaje en 100 metros, conseguió superarse a sí mismo y al cáncer.