'La huella del papa León', en 'Informe Semanal'
- Además, en 'El mundial de Trump', el programa analiza las polémicas que rodean el arranque de la Copa del Mundo
- Sábado 13 de junio, a las 21:30 horas en La 1, Canal 24 horas y RTVE Play
‘Informe Semanal’ analiza la histórica visita del papa León XIV a España. Su cercanía y espontaneidad iba creciendo a medida que avanzaban los días. El pontífice ha congregado a millones de personas y ha dejado momentos relevantes y mensajes claros y directos contra la polarización, el abandono de los más vulnerables y la convivencia, sin obviar asuntos espinosos como la pederastia en el seno de la Iglesia. Además, el programa pondrá el foco en el Mundial de Fútbol que por primera vez, se celebra en tres países: México, Canadá y EE.UU, que acoge el mayor número de encuentros y despierta inquietud entre los aficionados por la restrictiva política migratoria de Trump, que ya ha provocado vetos para acudir a una de las mayores citas deportivas del mundo.
'La huella del papa León'
Siete días en Madrid, Barcelona y Canarias han dejado muchos testimonios y gestos del primer papa que visita España en 15 años, con ceremonias y eventos masivos y otros más cercanos. León XIV ha visto y hablado para todos: políticos, instituciones, jóvenes, personas vulnerables, migrantes... Ha lanzado, con firmeza, discursos contra la crispación política, en una histórica intervención en el Congreso ante diputados y senadores, recibiendo siete minutos de aplausos: "La pluralidad política no debería degenerar en descalificación permanente del adversario".
Durante todo su recorrido, se ha ido mostrando cada vez más cercano y expresivo y han sido continuos sus llamamientos al diálogo, la paz y la convivencia social. Ademas, de lanzar contundentes mensajes sobre los retos de la humanidad, desde el futuro de los jóvenes, las personas sin hogar, la salud mental, los feminicidios o el drama migratorio. ‘Informe Semanal ‘ ha acompañado a algunos de los miles de peregrinos que inundaron las parroquias de Madrid. Muchos han destacado que ha sido "una emoción muy grande de recibir al Santo Padre en nuestro país, en nuestra ciudad".
Uno de los momentos de mayor simbolismo ha sido en el puerto de Arguineguín. Cumpliendo el deseo del papa Francisco de visitar las Islas Canarias, León XIV ha llegado a ese muelle y ha lanzado flores al mar para recordar a los fallecidos en la ruta Atlántica. 635, solo este año, según Caminando Fronteras. "La dignidad humana no tiene pasaporte ni pierde valor al cruzar una frontera", ha dicho allí, en un duro discurso en el que ha llamado la atención a Europa para que haga "examen de conciencia" y no se acostumbre a "que el Mediterráneo y el Atlántico sean cementerios sin lápidas". Emotivas también han sido sus palabras y gestos muy cercanos con los migrantes en Tenerife.
Durante este viaje, León XIV ha tenido momentos espontáneos: "la Iglesia de Madrid ha marcado un golazo para siempre", gritó ante miles de fieles en el estadio Santiago Bernabéu y ha bendecido centenares de bebés durante sus recorridos en el papamóvil con calles abarrotadas para saludar al papa. No ha guardado silencio sobre los abusos sexuales en el seno de la Iglesia y ha mantenido un encuentro con seis víctimas. En la Conferencia Episcopal Española, el Pontífice ha exigido "verdad, justicia y reparación" y una respuesta firme de los obispos españoles. Arte y fe se han unido en un escenario emblemático de Barcelona: la basílica de la Sagrada Familia, coincidiendo con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí.
Una niña ciega, Valentina, ha cautivado al papa y a los reyes, al explicar a través de una maqueta táctil la estructura de la Torre de Jesucristo y la gran cruz que corona la obra de Gaudí. "Gracias, gracias, lo guardaré para siempre", se emocionó la pequeña al recibir, de manos del pontífice, un rosario bendecido.
En el templo, León XIV volvió a lanzar mensajes que recogen el legado de su visita: "no podemos creer en Jesús y promover la guerra. No podemos creer en Jesús y matar al inocente. No podemos creer en Jesús y abandonar a quien sufre, a quien llora, a quien huye de la miseria".
'El mundial de Trump'
Ha arrancado la gran fiesta mundial del fútbol, con 48 selecciones en juego -12 más que en la anterior- y un 60% más de partidos. España va a por todas. "Es una de las grandes favoritas", señala Marta Griñán, periodista deportiva del diario AS, "creo que está un peldaño por encima del resto junto a Francia y Argentina".
Por primera vez, se celebra en tres países que en los últimos tiempos han vivido su vecindad tensionada desde Washington. Estados Unidos, frente a México y Canadá, destaca como el principal anfitrión porque va a albergar el mayor número de sedes y de encuentros. El mundial ya ha arrancado con polémica porque, además de tener la entrada prohibida a los aficionados de 39 países (cuatro de ellos en competición: Irán, Haití, Costa de Marfil y Senegal), la sombra de los agentes antiinmigración del ICE se cierne sobre los aficionados extranjeros que residen allí y que desean ir a algún estadio, especialmente si pertenecen a la comunidad hispana.
Un árbitro somalí -el primero de su país que iba a arbitrar un partido a este nivel- ha tenido que regresar a Somalia tras prohibirle la entrada en Miami. También, hemos visto controles en pista a alguna selección como la senegalesa que, al menos, ha levantado sospechas.
Por su parte, el equipo iraní -cuya nación está ahora mismo en guerra con Washington- ha tenido que resituar su campo base en territorio mexicano y solo va a viajar a tierras estadounidenses cuando tenga que disputar algún partido. "Es una contradicción flagrante", asegura José Luis Pérez, profesor de la Universidad Pompeu Fabra y experto en ética deportiva: "una Copa del Mundo es un acontecimiento global, un acontecimiento inclusivo. Y sin embargo, el país anfitrión establece restricciones severas, injustificadas y arbitrarias". "Es un Mundial de los que pueden, no de los que quieren", añade Jean Michel Ruben, un futbolista haitiano que vive en nuestro país.
La actual política migratoria de los Estados Unidos de Trump ensombrece un evento mundial que, en un principio, estaba llamado únicamente a entretener a los seguidores y a animar la competitividad deportiva, pero -en todo este contexto- parece que este puede ser el campeonato más político de las últimas décadas... y eso que, después de Rusia y Catar, parecía difícil.