El recluso, que ha pasado más de 20 años en prisión, cometió en los 90 tres asesinatos y varios atracos y acaba de cumplir la última condena que le impusieron. Fue en 2020, cuando salió de la cárcel por primera vez y a los cuatro meses asaltó un par de supermercados.
Ante la alarma social que ha generado su excarcelación, la Fiscalía ha pedido a los Mossos que le hagan un seguimiento no invasivo por su peligrosidad. Este tipo de medidas se suelen aplicar a los presos no rehabilitados y consiste en conocer datos básicos como dónde reside o cuál es su círculo más cercano.
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