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Día de la Niña

Dos millones de niñas menores de 15 años son obligadas a casarse cada año

  • La ONU centra su campaña del Día de la Niña 2026 en el matrimonio infantil
  • La pobreza y costumbres machistas están detrás de la mayoría de estas uniones
  • Cada tres segundos hay una niña obligada a casarse en el mundo
Doce millones de niñas menores de 18 años son obligadas a casarse cada año
Carolina Pecharroman

La ONU creó el Día de la Niña hace 15 años, aunque no se celebró hasta 2012. El objetivo, visibilizar todas las discriminaciones que sufren especialmente las niñas en el mundo, por ser niñas y por ser menores. Este año, se enfoca en poner fin al matrimonio infantil, una lacra que cada año afecta a 12 millones de chicas menores de 18 años, dos millones sin haber cumplido los 15 años.

ONU calcula que cada tres segundos una niña es obligada a casarse o unirse con un hombre. Y eso le supondrá salir de la escuela, sufrir violencia sexual y embarazos tempranos en los que arriesgará su vida, ya que su cuerpo a menudo no está todavía preparado para la gestación y el parto y habitualmente no tendrá acceso a servicios médicos adecuados.

Diferentes continentes, similares procedimientos

Save the Children calcula que una de cada cinco niñas en el mundo está en riesgo de que la entreguen en matrimonio siendo todavía menor. Asia meridional concentra un gran número de casos: Casi el 45 % de todas las niñas y mujeres que se casaron antes de los 18 años viven allí, y un tercio del total mundial se concentra en la India o Bangladesh. El 31% de los matrimonios o uniones infantiles se realizan en el África Subsahariana, con Níger, Chad y República Centroafricana a la cabeza. Sigue América Latina, con tasas cercanas al 30%.

“La pobreza es un factor determinante. Las familias ven el matrimonio infantil como una forma de reducir una boca que alimentar“

Este año, los matrimonios infantiles se han reducido cerca de un 4%, un dato esperanzador, según PLAN Internacional, organizacion que llama en todo caso a seguir trabajando, porque sigue en pie el sistema social patriarcal que sustenta estas uniones desiguales al convertir a las niñas en objeto. "La pobreza es un factor determinante. Niñas que están expuestas a situaciones económicas más vulnerables, pues las familias ven el matrimonio infantil como una forma de reducir una boca que alimentar", destaca Virginia Sáez, directora general de PLAN Internacional en España.

Esta organización denuncia que el cambio climático, las catástrofes naturales y los conflictos contribuyen a agravar la situación, con el cierre de escuelas, el desmantelamiento de servicios y la mayor vulnerabilidad de familias y menores, que ven en el matrimonio forzoso una salida para la supervivencia de las niñas.

Sin escuela, sin futuro, sin papeles

La ONU denuncia que 133 millones de niñas en el mundo no pueden asistir a la escuela. El matrimonio temprano y la maternidad forzosa son uno de los factores fundamentales que las arrojan fuera del sistema educativo. "Se han casado siendo niñas, no han podido desarrollar sus estudios, no han terminado sus estudios. Al casarse tienen un nivel cultural muy bajo y el nivel económico también", explica la directora de la Asociación Karibu, Nicole Ndongala, que subraya que todo ello convierte a las jóvenes en dependientes de los hombres con los que las han unido.

Muchos países prohíben los matrimonios infantiles en su ordenamiento, pero las costumbres machistas están ampliamente radicadas, sobre todo en las comunidades rurales y permiten que de facto se produzcan. "No es una venta explícita pero es una normalización. Y por otro lado, que la sociedad en su conjunto no lo ve grave. Es normal que una niña de doce o catorce años tenga relaciones afectivosexuales con un hombre de cincuenta o cincuenta y seis años", cuenta la defensora salvadoreña de los derechos humanos Morena Herrera.

El machismo como tradición

Herrera explica que en Centroamérica y parte de Latinoamérica se producen con normalidad estas uniones, que no llegan a plasmarse en ceremonias oficiales de matrimonio, pero sí son uniones donde las niñas sufren agresiones sexuales y quedan embarazadas. Cuando los hombres son denunciados, se ofrecen a casarse con las jóvenes para evitar el castigo. A esta situación, denuncia Herrera, se une la legislación de muchos países como el mismo El Salvador o Nicaragua donde el aborto está prohibido en cualquier supuesto, aunque sea una niña la embarazada, fruto de una violación o corra riesgo su vida.

“Cualquier cultura que daña a una persona es una cultura que se debe de abolir“

En muchos lugares se esgrime la cultura o la tradición para justificar estas uniones tempranas de niñas. Nicole Ndongala es tajante, las tradiciones no pueden ir contra los derechos humanos: "Cualquier cultura que daña a una persona es una cultura que se debe de abolir".

Para luchar contra el matrimonio infantil, asegura Virginia Sáez, directora general de PLAN Internacional en España, es importante la labor de activistas y organizaciones, pero sobre todo, la creación de políticas públicas que expliquen en la escuela, en las familias, en las comunidades, los derechos de las niñas y los efectos nocivos del matrimonio infantil.