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Las tres Francias de León XIV

  • El papa recorrerá París, Lourdes y Metz en un viaje marcado por la defensa de la vida, los abusos del clero y la construcción europea
  • Es el primer viaje a un país de Europa después de su visita a España el pasado junio
Las tres Francias de León XIV
Pancarta con el mensaje "Bienvenidos a París" colgada en la fachada de la iglesia de Saint-Pierre-de-Chaillot, dos días antes de la visita a Francia del papa León XIV. LOU BENOIST / AFP
Jordi Barcia (Corresponsal de RNE en Roma)

Después del éxito del viaje de León XIV a España, el siguiente periplo del Papa es más breve, pero mucho más complejo. En sus cuatro días en Francia, León visitará tres Francias muy diferentes: la de París, la institucional, el corazón del Estado laico, con el Papa preparado para intervenir en defensa de la vida; la Francia de Lourdes, el alma católica del país, donde León afrontará los abusos sexuales por parte del clero; y la Francia de Metz, escenario de dos guerras mundiales y cuna de la construcción europea, en el mundo más bélico y dividido de las últimas décadas.

Es un viaje que Francisco siempre evitó, como tantos otros destinos que el papa argentino pasó por alto para marcharse a las periferias, a las fronteras del mundo católico. Es cierto que Bergoglio pasó tres veces por Francia, pero sus viajes a Estrasburgo, Marsella y Ajaccio fueron siempre un visto y no visto, visitas rápidas para eventos puntuales. En cambio, como hizo en España, León busca reavivar en Francia una llama católica debilitada por décadas de secularización y por los abusos sexuales sistémicos en la Iglesia. Eso no quiere decir que los franceses no vayan a salir a la calle: la Conferencia Episcopal Francesa habla de 80.000 jóvenes en la vigilia de oración en el Estadio de Francia de la jornada del viernes y de 600.000 asistentes a la misa de la plaza de la Concordia del sábado, lejos de las mareantes cifras de asistentes a los eventos del Papa en España, pero nada desdeñables en la Francia laica.

En ninguna de esas ceremonias estará presente Emmanuel Macron. Los presidentes de la República son los grandes garantes de la separación entre Iglesia y Estado, pero tradicionalmente han asistido a misas católicas, eso sí, sin comulgar, y el propio Macron estuvo en la misa del papa Francisco en Marsella o en la reinauguración de Notre-Dame. Sin Macron, representado por su esposa, Brigitte, y el primer ministro, Sébastien Lecornu, la prensa francesa ha especulado sobre un posible roce entre el gobierno francés y la Santa Sede. El Vaticano, según admiten fuentes del Elíseo, ha descartado, por motivos de agenda, un encuentro del Papa con los artesanos de la reconstrucción de Notre-Dame. Es la obra que el presidente ve como uno de sus grandes legados y, a siete meses de abandonar el cargo, Macron no habría encajado bien la negativa, según apuntan algunos medios franceses.

No sería este el único desencuentro entre Francia y la Santa Sede. En 2024, Francia se convirtió en el primer país del mundo en blindar el derecho al aborto dentro de su Constitución. Y el pasado mes de julio, el parlamento aprobó el derecho a la muerte asistida para algunos pacientes con enfermedades incurables. Son dos líneas rojas para la Iglesia Católica que el Papa muy probablemente abordará de un modo u otro, visto que el lema del viaje es "Para que el mundo tenga vida", una frase elegida por los obispos franceses que tiene que haber contado por fuerza con el beneplácito del pontífice.

El Papa León XIV saluda a los fieles durante la audiencia general semanal en la Plaza de San Pedro, Ciudad del Vaticano RICCARDO ANTIMIANI / EFE / EPA

León redondeará su paso por París con una visita a la sede de la UNESCO, la organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Con su presencia pretende apoyar explícitamente a un organismo que en diciembre perderá a los Estados Unidos. Vuelve a retirarse Donald Trump de la UNESCO en un ataque más al orden mundial de la posguerra. Se espera además que, en su discurso en la UNESCO, alerte el Papa de los riesgos de la Inteligencia Artificial recogidos en su encíclica Magnifica Humanitas.

Según el portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni, en la UNESCO León "abordará el papel de las instituciones internacionales como mediadores valiosos que hay que proteger y no demoler en la búsqueda del bien común", así como "la importancia de la participación del ser humano en un tiempo en el que se corre el riesgo de delegar en las máquinas". También visitará el pontífice la Maison Bakhita, un centro católico de acogida e integración de migrantes a apenas siete meses de unas elecciones donde la extrema derecha es la gran favorita.

Lourdes, frente a frente con las víctimas

El paso de León por Lourdes, uno de los lugares de peregrinaje más importantes del catolicismo, estará marcado por la crisis de los abusos. En Francia se ha afrontado el problema con especial contundencia: un informe de 2021 a cargo de una comisión independiente impulsada por la Iglesia Católica francesa concluyó que, desde 1950, 330.000 menores podrían haber sido víctimas de abusos en instituciones católicas. El domingo, el Papa se reunirá con siete de esas víctimas en un encuentro anunciado con casi dos meses de antelación, toda una novedad. La Santa Sede se ha mostrado habitualmente reticente a dar visibilidad a esas reuniones.

Recuerda el vaticanista francés Cyprien Viet que "en el momento de la publicación del informe de 2021 vimos en el Vaticano una gran prudencia, incluso distancia; el papa Francisco respondió que no lo había leído. Existía la posibilidad de un encuentro con el presidente de la comisión que nunca llegó a realizarse. Ahora veremos si con León hay un cambio de rumbo, aunque el tema sigue siendo fuente de tensión dentro de la Iglesia, porque no todos los obispos están de acuerdo sobre cómo tratarlo. Como obispo en Perú, León se mostró firme incluso frente a sus propios colegas, sin miedo a afrontar temas dolorosos".

Será un encuentro con las víctimas polémico ya antes de producirse, después de que asociaciones de víctimas hayan lamentado que los participantes hayan sido elegidos por los obispos franceses. Critican también estas entidades que el Papa vaya a ver solo a un pequeño grupo y lamentan que esas víctimas vayan a hablar con el Papa a título particular, sin representar a ninguna entidad.

En Lourdes también resonará el nombre de Marko Rupnik, el sacerdote y artista esloveno acusado de abusos sexuales, psicológicos y espirituales a casi treinta mujeres, en muchos casos monjas. Las obras de este artista pueden encontrarse en iglesias de todo el mundo católico, incluida la fachada de una basílica de Lourdes. El obispo local, Jean-Marc Micas, optó recientemente por tapar la fachada al completo para evitar herir a las víctimas, pero el Vaticano se está mostrando menos contundente. En su momento, a Francisco se le acusó de tibieza con Rupnik, jesuita como el papa argentino, y no se sabe casi nada del juicio canónico contra el sacerdote esloveno, en marcha en el Vaticano a puerta cerrada. De ahí que cinco víctimas de Rupnik hayan escrito al Papa en las horas previas al viaje denunciando haber sido excluidas del proceso y que el juicio se esté celebrando de modo reservado y sin garantías, dicen. Un silencio y un abandono que, aseguran, están prolongando su dolor. Piden un juicio a Rupnik "transparente, rápido e independiente" para que la sentencia no pueda ser cuestionada.

Metz, en defensa de la Europa unida

Concluye León XIV su viaje a Francia volando el lunes a Metz, en el noreste de Francia y a tiro de piedra de la frontera con Alemania. Ciudad históricamente disputada, escenario de dos guerras mundiales y de una guerra franco-prusiana en los últimos dos siglos. Pero además allí nació Robert Schuman, uno de los arquitectos de la construcción europea.

En el Centro de Congresos Schuman de Metz se espera del Papa una defensa sin fisuras de ese proceso de integración europea y de la colaboración entre estados en lugar de la guerra como instrumento, dos principios que ha defendido prácticamente desde el inicio de su pontificado. Para dar más resonancia al evento, Emmanuel Macron ha invitado a los jefes de Estado y de Gobierno de los 27, pero todavía no está claro quién acudirá.

También en Metz, el Papa se encontrará con representantes de diferentes religiones para defender que el diálogo interreligioso puede jugar un papel decisivo en la búsqueda de la paz.