El papa León XIV, según Roncagliolo: "Es muy implacable; si siente que el diálogo es imposible, no le tiembla la mano"
HORA AMÉRICA
- Santiago Roncagliolo reconstruye en El pastor y los lobos la trayectoria de Robert Prevost antes de convertirse en León XIV
- El libro explora las batallas de Prevost contra los abusos sexuales, el Sodalicio y los sectores conservadores de la Iglesia
"¿Cómo distinguir a los lobos si se disfrazan de ovejas? O peor, ¿si se disfrazan de pastores?". Es la pregunta que formula Santiago Roncagliolo. El escritor peruano reconstruye en El pastor y los lobos la trayectoria menos conocida de Robert Prevost antes de convertirse en papa: desde la teología de la liberación que descubrió en los años de formación en su Chicago natal hasta los años de misionero y sacerdote en Perú, marcados por la violencia de Sendero Luminoso o la batalla contra los abusos sexuales y el Sodalicio. "Francisco ya usa desde el principio a Prevost como un arma" frente al sector más conservador de la Iglesia, asegura Roncagliolo en una entrevista en Hora América, de Radio Exterior de España.
Antes de vestir de blanco y asomarse al balcón de San Pedro, Robert Prevost había librado buena parte de sus batallas a miles de kilómetros de Roma. Perú fue el territorio en el que el hoy León XIV conoció la pobreza, la violencia política, las guerras intestinas de la Iglesia y algunos de sus episodios más oscuros. Esa biografía latinoamericana es la que Santiago Roncagliolo reconstruye en El pastor y los lobos, una de las primeras novedades literarias de Seix Barral para este otoño.
El papa León XIV coge en brazos a una niña durante su visita al centro de primera acogida 'Las Raíces' de Tenerife. EFE/ Ramón De La Rocha
"Prevost ya viene de un entorno muy social", explica el escritor peruano en una entrevista en RNE. Su formación religiosa se produjo después del Concilio Vaticano II y continuó en una América Latina atravesada por la teología de la liberación, una corriente que, recuerda Roncagliolo, sitúa a Dios "en los pobres, en los desheredados, en la gente que sufre, en los refugiados".
De aquella experiencia procede, a juicio del escritor, buena parte del ADN del actual pontífice. "Yo creo que le debe la conciencia social que sigue mostrando como papa, pero también le debe muchas guerras", afirma.
“Yo creo que Prevost le debe a la teología de la liberación la conciencia social que sigue mostrando como Papa, pero también le debe muchas guerras“
Una de esas batallas se libró dentro de la propia Iglesia. Roncagliolo contrapone el legado del polaco Juan Pablo II, muy crítico con la teología de la liberación, con el giro posterior de Francisco. Y es precisamente en ese viraje donde sitúa la ascensión de Prevost en la curia romana.
El escritor recuerda que Jorge Mario Bergoglio lo envió como obispo a Chiclayo, una diócesis históricamente vinculada al Opus Dei, con el retrato de José María Escrivá de Balaguer que aún domina la entrada de la catedral de la ciudad costera peruana. Años después lo llevaría a Roma para colocarlo al frente del Dicasterio para los Obispos.
Pero el episodio central de esa relación fue la crisis de los abusos sexuales. Roncagliolo considera que el viaje de Francisco a Chile en 2018 hizo evidente para el Vaticano la magnitud del problema. "Habían causado una cantidad de dolor gigantesca que no tenían ni medida", afirma. Mantener la respuesta de décadas anteriores, añade, equivalía a "la autodestrucción de la Iglesia, era un suicidio".
El hombre que ayudó a enterrar el Sodalicio
En Perú, el gran desafío fue el Sodalicio de Vida Cristiana, la organización católica sacudida por denuncias de abusos sexuales, maltrato y delitos financieros. Según reconstruye Roncagliolo, Francisco encargó a Prevost gestionar un caso que amenazaba con convertirse en otro terremoto para la Iglesia latinoamericana. Su estrategia fue singular: acercarse a los periodistas que investigaban las acusaciones y exigir pruebas.
Prevost, relata Roncagliolo, llegó prácticamente a "convertirse en su editor periodístico": "Pedirles informaciones, pedirles testimonios, decirles: 'Este caso no está documentado, documéntenlo. Necesito una evidencia de esto', y subir todos estos casos hacia el Vaticano".
Cuando las evidencias resultaron convincentes, Prevost facilitó que los periodistas que investigaban los abusos fueran recibidos por Francisco. La fotografía de aquel encuentro era para Roncagliolo mucho más que una imagen protocolaria: "El papa respalda a estos periodistas". El proceso acabaría con la supresión del Sodalicio, una de las últimas decisiones del pontificado de Francisco.
"Si no entiendes ese mensaje, es que no entiendes nada"
¿Puede León XIV actuar ahora contra otros poderosos sectores conservadores de la Iglesia? Roncagliolo apunta directamente al Opus Dei y recuerda un gesto reciente del pontífice: recibir al periodista y escritor Gareth Gore, autor de una investigación muy crítica con la organización.
"O sea, si no entiendes ese mensaje es que no entiendes nada", sentencia. Para el escritor, se trata de "una amenaza directa para que el Opus Dei se vuelva menos opaco ante el Vaticano".
Pero Roncagliolo advierte de que el estilo de Prevost difiere profundamente del de Francisco. "Prevost es mucho más delicado y mucho más fino políticamente", señala. "Intenta dialogar, intenta escuchar a todos lados. No es un radical y cede mucho". Hasta que deja de hacerlo. "Si él siente que el diálogo es imposible, no le tiembla la mano. Es muy implacable".
Marco Rubio se reúne con León XIV VATICAN MEDIA / AFP
Un papa incómodo en la era Trump
Ese perfil empieza a proyectarse también fuera de los muros de la Iglesia. Roncagliolo observa un choque entre el discurso de León XIV y el clima político internacional, especialmente en Estados Unidos. El movimiento más elocuente en este terreno llegó pasado diciembre, con el nombramiento del nuevo arzobispo de Nueva York. León XIV aceptó la renuncia del cardenal Timothy Dolan, figura emblemática del catolicismo más conservador y próximo a Trump, y designó a Ronald A. Hicks, sacerdote de Chicago con una larga trayectoria misionera en América Latina.
“En este contexto, alguien que habla desde el punto de vista de la dignidad humana, de cualquier ser humano, se ha vuelto una amenaza para muchos de los liderazgos del mundo e incluso de las democracias del mundo“
"No creo que él quiera" convertirse en un líder anti-Trump, matiza el escritor. A su juicio, "en realidad es Trump el que se ha enfrentado a él". Prevost, sostiene, no necesita elevar el tono. Su mensaje consiste en defender aquello que considera esencialmente evangélico: "La paz, la solidaridad y la dignidad humana de los más débiles". Y es precisamente ese discurso el que, según Roncagliolo, adquiere hoy una dimensión política inesperada.
"En este contexto, alguien que habla desde el punto de vista de la dignidad humana, de cualquier ser humano, se ha vuelto una amenaza para muchos de los liderazgos del mundo e incluso de las democracias del mundo".
Después de investigar al misionero, al obispo y al hombre que finalmente llegó al trono de San Pedro, Roncagliolo reconoce además una consecuencia inesperada y personal. El pastor y los lobos no le ha devuelto exactamente la fe religiosa, pero sí algo que creía perdido. "Este libro me ha devuelto la idea de que hay que creer", confiesa. "Creer en cosas te defiende contra el miedo, contra el dolor, te da una comunidad, te da un sentido". Una conclusión íntima para una investigación sobre un pontífice cuya personalidad, sostiene Roncagliolo, se entiende mucho mejor mirando hacia Chiclayo y América Latina que hacia Roma.