El espacio, el nuevo foco de inversión imprescindible para garantizar seguridad y desarrollo económico
- La Cumbre Espacial Internacional de París, la primera celebrada, alerta: "Es eje estratégico indispensable"
- Ha reunido esta semana a representantes de 120 países y de las grandes empresas del sector
- Más allá de la innovación, el evento se ha centrado en buscar la seguridad e independencia espacial
Nunca se había hecho una cumbre internacional sobre el espacio. Se sabía que estos días, bajo la enorme cúpula de cristal, hierro y acero del Gran Palacio de París (no podía celebrarse esta Cumbre en un sitio mejor), no iba a salir un gran anuncio, pero los organizadores galos y alemanes consideran que se ha cumplido el objetivo: recordar a gobernantes, empresarios y otros representantes del sector la necesidad y las ventajas de invertir en la carrera espacial europea. Se prevé que la economía espacial mundial alcance los 1,1 billones de dólares en 2035. El pasado año esta industria alcanzó los 600.000 millones de dólares y, según uno de los últimos estudios de la OCDE, es ya casi tan rentable como la industria global de los semiconductores. Las empresas centradas en torno a la observación de la tierra, los satélites con uso militar y civil, las actividades en torno a la luna, y los servicios de lanzamiento, tienen, una buena proyección de futuro según estas previsiones del organismo internacional.
Europa además apuesta por el desarrollo de una industria propia para lograr mayor autonomía y menor dependencia de Estados Unidos y que, además, pueda competir con China, que en los últimos años hace de su carrera espacial uno de los hitos de potencia mundial.
Gran Palacio de París, sede de la Cumbre Espacial Internacional
Invertir a gran escala.
Invertir en el espacio es garantizar “la economía y la seguridad de Europa”, destacó en su discurso la presidenta de la Comisión europea, Úrsula Von der Leyen. Recordó que la Comisión ha propuesto 131.000 millones de euros para defensa, seguridad y espacio. La cifra quintuplica la partida disponible actual. Y añadió que, además, quiere movilizar 2.000 millones de euros de capital de riesgo para empresas espaciales europeas.
Uno de los programas más ambiciosos es IRIS-2; una constelación de satélites que tendrán como primera finalidad la cobertura defensiva de Ucrania. Los primeros lanzamientos están fijados para finales de 2029, y posteriormente se completaría hasta llegar a los 350 satélites también con uso civil.
La empresa española Hispasat lidera toda la parte de las antenas terrestres y el software que coordinará el sistema. "Para nosotros es un reto enorme, porque además el plazo para su desarrollo es inmediato. Imaginad la cantidad de estaciones en tierra que vamos a tener que colocar desde Hispasat". - nos dice su presidente, Pedro Duque, en una entrevista concedida a Televisión Española y EFE.
Duque considera que IRIS-2 es una ventana para competir en un mercado muy desigual con los gigante SpaceX de Elon Musk, o Blue Origin de Jeff Bezos (por cierto, ausentes en esta Cumbre).
"Pensemos que SpaceX ha recibido, probablemente, más de 50.000 millones de dólares de dinero público. Además, ha conseguido desarrollos tecnológicos con fondos privados y una serie de años para hacerlo. Competir con esto es imposible, pero cuando se haya desarrollado por completo IRIS-2 con beneficios a los ciudadanos podemos aspirar ser mejor que ellos", señala Duque que recuerda que es también SpaceX la que actualmente surte de tecnología satelital a Kiev.
Proyecto VORTEX, un avión espacial europeo reutilizable adaptado a misiones orbitales civiles y militares RTVE
España, cuarto inversor de la Agencia Espacial Europea
España, en palabras del director general de la ESA, es uno de los países que más ha crecido en los últimos años como potencia espacial y que ha comprendido la utilidad de los satélites. Josef Aschbacher se refiere a los incendios que asolaron nuestro país y Francia este verano. La necesidad de monitorizar las llamas.
El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, que participó en una de las sesiones de la Cumbre, hizo hincapié en que las capacidades espaciales son esenciales también para la “seguridad y la capacidad de responder a grandes desafíos como el cambio climático o las emergencias”.
Pedro Duque y Sara García Alonso, astronautas españoles RTVE
Tripulaciones propiamente europeas
La Cumbre ha contado con mesas redondas de astronautas de la ESA. La española Sara García Alonso, en la reserva, fue una de las asistentes en el maravilloso recinto decorado para la ocasión con maquetas de satélites, cohetes Ariane, y un vehículo lunar de la NASA. Para ella el reto que atraviesa la Agencia Espacial Europea pasa por "acabar de encajar bien las colaboraciones público privadas, que al final es lo que va a impulsar la industria europea, pero gestionada desde los propios Estados miembros. Para la exploración espacial, ya tenemos capacidad de lanzar satélites, pero necesitamos vehículos que puedan transportar carga y tripulación. Esto sería lo ideal para ser un socio más fiable de alguna manera. La colaboración con otras agencias, con la NASA llevan años establecidas y la idea es que sigan brindándose y creciendo, pero para ser un socio fuerte tenemos que poder ofrecer más autonomía”.
El presidente francés, Emmanuel Macron, que en una gran puesta visual, habló en una conexión en directo con la Estación Espacial Internacional y con la astronauta Sophie Adenot, pidió a Europa que desarrolle sus propios vuelos tripulados, y el primer lanzamiento de una cápsula desde Kourou, en la Guayana Francesa, con astronautas europeos y de otras nacionalidades.
El presidente de Francia en una conexión con la astronauta Sophie Adenot de la Estación Espacial Internacional RTVE
Macron expresó que también quería ver dentro de cinco años como aterriza en la luna el primer módulo.
Los objetivos, celebrados, ya están sobre la mesa, el pistoletazo de salida se dio hace tiempo, y ahora, como en toda carrera, toca llegar a una primera meta que no parece estar muy lejana. Y como en toda carrera no sobran los aplausos de ánimo a los corredores. Esta Cumbre de Paris han sido las palmadas a los participantes europeos para continuar con fuerza.