El tiempo da una tregua este jueves para atacar por aire el incendio de Las Hurdes tras arrasar 4.800 hectáreas
- Los vecinos de tres de las once alquerías evacuadas pueden volver a sus casas: Robledo, Castillo y Avellanar
- En la Comunidad de Madrid evoluciona positivamente el incendio en Aldea del Fresno, que ya está estabilizado
El incendio forestal que azota la comarca de Las Hurdes, en la provincia de Cáceres, mantiene en vilo a los vecinos tras una tarde en la víspera sumamente compleja. Sin embargo, este jueves ha traído consigo un soplo de esperanza para los equipos de extinción, que confían en que el cambio en las condiciones climáticas permita atacar con 24 medios aéreos el fuego que ha calcinado ya 4.800 hectáreas, según ha actualizado la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola.
La jornada previa fue dura. Las llamas habían impedido hasta ahora actuar con normalidad a los medios aéreos debido a la formación de densos pirocúmulos en los frentes este y oeste. El vicepresidente extremeño y consejero de Interior y Emergencias, Abel Bautista, reconoció que "no se han cumplido las previsiones más optimistas" y que la del miércoles fue una tarde "muy complicada" por las condiciones meteorológicas.
La 'ventana' que esperan los bomberos
No obstante, la noche ha traído un cambio de escenario, con temperaturas más bajas, alta humedad y práctica ausencia de viento, que los efectivos terrestres —más de 270 profesionales del Plan Infoex, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y otros cuerpos de bomberos— han tratado de exprimir al máximo.
Las condiciones meteorológicas han representado, en palabras de Bautista, "una grandísima ventana de oportunidad". Los 24 aviones y helicópteros han comenzado a trabajar sin descanso desde las 8:00 de la mañana.
Mientras el operativo libra esta batalla aérea, cerca de 600 vecinos de ocho alquerías cacereñas continúan evacuados por motivos de seguridad. La última de ellas fue Aceitunilla, desalojada a última hora del miércoles al encontrarse en una zona de difícil salida por contar con una sola vía de evacuación.
Durante la tarde de este jueves, eso sí, ha sido necesario un refuerzo de trabajo en la frontera con Salamanca para evitar que vuelva a saltar de provincia, como ya ocurrió el miércoles.
Los vecinos de tres alquerías pueden volver a sus casas
La presidenta de Extremadura ha anunciado también este jueves que los vecinos de tres de las entonces once alquerías evacuadas (Robledo, Castillo y Avellanar) pueden volver a sus casas, aunque los de las dos últimas tendrán que mantenerse dentro del casco urbano para facilitar las labores de extinción, igual que la localidad de Nuñomoral (1.200 habitantes).
Mientras, un alivio relativo ha llegado para los vecinos de Cerezal, al confirmarse que el fuego se calmó a mitad de la ladera sin alcanzar sus viviendas.
Preocupa que salte el río Malvellido
El incendio presenta distintas características según la zona. En la de Horcajo, parte del fuego está en vías de estabilización, aunque se trabaja en una pequeña reactivación. También se ha reactivado el fuego en puntos de la zona de El Gasco y la de Aldehuela, donde se da algún foco secundario, tal y como han explicado las autoridades extremeñas al término de la reunión del CECOPI las 15:00 horas.
Lo más complicado se da en la zona entre Martilandrán y Cerezal, donde el fuego representa una "línea roja infranqueable" para los medios de extinción. En esta zona, en el flanco noreste, preocupa también que el fuego salte el río Malvellido. "Si salta el río", ha señalado Abel Bautista, "estaríamos hablando de otro incendio distinto y habría que redimensionar la situación y el dispositivo"
Alivio y control en Aldea del Fresno
Al mismo tiempo, la situación en la Comunidad de Madrid es mucho más favorable. El incendio forestal declarado este miércoles en Aldea del Fresno presenta una "evolución positiva" y se encuentra estabilizado desde la pasada noche.
El fuego ha calcinado unas 300 hectáreas, una cifra afortunadamente baja si se tiene en cuenta que llegó a presentar un potencial de devastación de más de 2.500 hectáreas en tan solo cinco horas.
Las buenas noticias meteorológicas permitieron rebajar la gravedad de la situación operativa de 2 a 1. Esto ha hecho posible que los vecinos de las urbanizaciones desalojadas, como Palomeque, Manga de la Pedrera, Carbajo y María Elena, hayan podido regresar a sus viviendas, al igual que se ha levantado el confinamiento en Villamantilla y se han reabierto las carreteras de la zona.
A pesar de la notable mejoría, el trabajo no se detiene. Según ha explicado el oficial de Bomberos de la Comunidad de Madrid, Roberto Prieto, "estamos manteniendo 17 recursos en el terreno que están trabajando en labores de remate y consolidación del perímetro con pasadas de buldócer, y con uso de drones detectar puntos calientes y enfriarlos". Los esfuerzos de los bomberos y de la UME se centran ahora en asegurar que el fuego no se reactive.