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De Numancia al Moncayo y de Borobia a Valonsadero: así prepara Soria su gran cita con el eclipse

Eclipse: así se prepara la provincia de Soria.
Imagen nocturna de un paraje perteneciente a Duruelo de la Sierra, en Soria.

Este miércoles, cuando el día se oscurezca y la sombra de la Luna atraviese la península ibérica y Baleares, millones de personas buscarán un lugar despejado desde el que contemplar un fenómeno que para la mayoría será irrepetible. La provincia de Soria, una de las privilegiadas por la franja de totalidad, lleva meses preparando la cita y ha seleccionado varios enclaves capaces ofrecer las mejores condiciones de observación.

De los seis puntos recomendados en la provincia, nos detendremos únicamente en cuatro: el gran dispositivo ciudadano de Valonsadero, la astronomía de Borobia, la mezcla de cielo e historia que ofrece Garray, y el paisaje de Ágreda con el Moncayo de fondo. No será exactamente el mismo eclipse en todos ellos. Tampoco la misma experiencia.

Valonsadero: el epicentro

El monte Valonsadero será el gran punto de encuentro de la ciudad de Soria. El Ayuntamiento ha elegido este espacio como escenario principal para un acontecimiento que prevé reunir a miles de visitantes. El enclave ya ha demostrado que es capaz de recibir a tanta gente, pues cada inicio de verano sus fiestas de San Juan convocan a una multitud similar. Con casi 2.800 hectáreas de titularidad pública y amplias superficies abiertas, reúne las condiciones idóneas para acoger también la observación de este fenómeno astronómico.

Eclipse 2026: Monte Valonsadero, epicentro del fenómeno en Soria.

A ocho kilómetros de la ciudad de Soria, el monte Valonsadero reúne numerosos puntos de observación. S.A.P.

"Los cálculos que hemos hecho contemplan que vengan menos de 20.000 personas. Pero es solo una estimación", cuenta a RTVE Noticias Beatriz Díez, técnico de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Soria y encargada de organizar el evento.

Existe el temor de que una avalancha de vehículos particulares pueda colapsar los accesos al monte. Para evitarlo, el Ayuntamiento ha preparado un servicio gratuito de autobuses lanzadera. "Va a haber ocho, que van a estar yendo y viniendo a Soria todo el día, desde las 10:00 hasta las 2:00 de la mañana". A esto se suman aseos para los visitantes, un programa de actividades y un equipo de voluntarios movilizado expresamente para la jornada. El monte se convertirá así en un gran anfiteatro natural para contemplar el cielo.

La jornada estará marcada, además, por un amplio dispositivo de seguridad y prevención. Más allá de la congestión, el otro gran desafío será el riesgo de incendio, especialmente elevado en estas fechas. "Nos preocupa que pueda haber gente incívica. Está todo muy seco, aunque hemos intentado desbrozar toda la zona... Estamos con alerta máxima, en riesgo extremo de incendios", asegura Beatriz Díez.

La propuesta municipal busca precisamente que este paraje sea un destino para pasar el día y no solo un lugar al que acudir unos minutos antes del eclipse. "Hemos intentado hacer algo atractivo, y cuantos menos coches vengan, mejor".

Pinturas rupestres, una ruta de fuentes naturales, zona de restauración y distintas actividades completarán la jornada en este espacio natural protegido. "Valonsadero ofrece un entorno natural idóneo para pasar el día. A mí me parece paradisíaco", considera Díez.

Borobia: el despliegue más ambicioso

Si Valonsadero es el gran punto de encuentro soriano, Borobia representa la especialización astronómica. Aquí, el punto oficial de observación estará en el El Calarizo, un cerro situado junto al observatorio astronómico El Castillo. No es un detalle menor. Borobia lleva casi un cuarto de siglo mirando al cielo y cuenta desde 2022 con el reconocimiento de Municipio Starlight, que certifica la calidad de sus cielos y su potencial como destino de astroturismo.

El observatorio de Borobia, en Soria.

Observatorio astronómico El Castillo de Borobia, que actualmente está en obras. WILFREDO GARCÍA / EFE

El observatorio, que este año cumple los 24 años de trayectoria y ha recibido ya más de 150.000 visitantes, ha preparado el despliegue más ambicioso de todos los enclaves, al menos en lo que a astronomía se refiere.

En este pequeño pueblo de poco más de 200 habitantes, mientras tanto, los preparativos ya forman parte del paisaje. Decenas de voluntarios reciben a los visitantes que comenzaron a llegar a partir del lunes y los orientan sobre todo hacia el aparcamiento de autocaravanas, que es la principal opción de alojamiento. Merche y Delicia, dos de estas voluntarias, se han encontrado con un público muy diverso: "Hay de todo: parejas, jubilados, familias... La mayoría turistas que vienen por el eclipse, aunque no parecen estar relacionados con el mundo de la astronomía".

Lo que más les ha sorprendido ha sido la presencia de visitantes franceses, algo que podría no ser casual. Hace unas semanas, un equipo de una televisión nacional francesa acudió a Borobia para grabar un reportaje sobre el municipio, una difusión que, según creen las voluntarias, ha podido contribuir a darlo a conocer en el país galo.

En el observatorio El Castillo llevan todo el verano haciendo talleres astronómicos y charlas a grupos, aunque esta semana se han intensificado las visitas. Uno de los monitores es Borja, estudiante de Físicas en Bilbao que realiza sus prácticas de verano. "Lo mejor es cuando, por la noche, los visitantes ven el cielo. La cara de asombro que se les queda", describe.

Borobia, el diminuto pueblo de Soria que convirtió su cielo en un observatorio

Borja, estudiante de Física, ante la estrella del observatorio de Borobia: el telescopio "El Coyote", un Smith-Cassegrain de 420 mm. de diámetro automatizado. S.A.P.

El programa diseñado para el eclipse pretende, precisamente, prolongar esa capacidad de asombro y convertir la observación en una experiencia colectiva. Azahara Rojas Roncero, codirectora del observatorio, astrofísica y responsable de la organización del programa de actividades, explica que la planificación comenzó con una idea clara: repartir la llegada de visitantes. "Hemos organizado una semana de actividades, del 10 al 14, porque uno de los objetivos era que la gente llegara de manera escalonada. Queríamos evitar que vinieran de golpe".

Durante el eclipse, los asistentes podrán seguir las imágenes captadas por los telescopios a través de una pantalla gigante de cuatro metros, además de observar directamente mediante los telescopios abiertos al público. "Tenemos a un equipo del Instituto de Astrofísica de Canarias y también del Aula de Astronomía de Armilla, en Granada, que van a hacer la toma de imágenes. Se va a hacer un programa en directo durante el eclipse", cuenta.

Pero quizá el elemento más especial será LightSound, concebido para que las personas con discapacidad visual también puedan seguir el fenómeno. "También tenemos un dispositivo para invidentes, que lo que hace es modular el sonido a medida que va cambiando la luminosidad. Hay una zona para ellos que es accesible también para personas que tengan algún tipo de problema de movilidad o discapacidad. No queremos que nadie se quede fuera del eclipse", declara Rojas Roncero.

Garray: mirar al cielo desde Numancia

Cada uno de los enclaves sorianos ofrece una perspectiva diferente, pero quizá ningún escenario tenga una carga simbólica tan potente como Garray. El eclipse se podrá contemplar desde el graderío de La Hoya, junto al yacimiento arqueológico de Numancia. El espacio tiene capacidad para unas 3.000 personas y su posición elevada, orientada hacia el atardecer, ofrece unas condiciones perfectas para contemplar el fenómeno sin obstáculos relevantes en la línea de visión.

Eclipse 2026: Numancia y Garray.

El yacimiento de la ciudad celtíbera de Numancia representa el símbolo por excelencia de Soria. GETTY IMAGES

Aquí el cielo se encuentra con la historia. Numancia es el emblema por excelencia de Soria. La ciudad celtíbera resistió durante años el asedio romano y su final, narrado por las fuentes clásicas como un episodio de resistencia extrema, acabó convirtiéndose en uno de los grandes relatos en el que se reconocen los sorianos. "Numancia es nuestra seña de identidad. Nosotros mismos nos identificamos como numantinos. Pero también es una fuente muy importante de turismo y, por tanto, de riqueza en la provincia", describe Laura Jiménez, agente de Desarrollo del Ayuntamiento de Garray. "Representa el orgullo de los sorianos. Es como 'perderé todo, pero lo perderé con dignidad'".

Garray no ha diseñado para el eclipse un programa científico tan específico como Borobia. Su estrategia es diferente: aprovechar el calendario cultural que ya convierte al municipio en uno de los puntos de referencia del verano soriano. Así, el visitante podrá pasar de la historia al cielo, y del cielo a la historia, sin cambiar de escenario.

Su llegada ya se está haciendo notar. Libertad Álvarez, teniente de alcalde del Ayuntamiento, explica que el movimiento comenzó a intensificarse a principios de semana, sobre todo autocaravanas. "El aparcamiento específico para estos vehículos ya está lleno, mientras los alojamientos del pueblo están registrando también una mayor demanda, aunque todavía no se ha alcanzado la ocupación completa", cuenta, pero matiza que estos alojamientos "se están ocupando más a última hora". "Creíamos que iba a haber más previsión, pero no ha sido así".

Garray: mirar al eclipse desde Numancia.

El graderío de La Hoya, junto al yacimiento arqueológico de Numancia, está orientado al oeste. S.A.P.

La dimensión que puede alcanzar el eclipse mantiene al municipio en tensión, sobre todo por la dificultad de anticipar dónde se concentrarán los visitantes que lleguen por su cuenta. "El eclipse de momento supone incertidumbre, porque no sabemos a lo que nos enfrentamos. Por todo lo que se ha venido diciendo de que millones de personas se van a desplazar para verlo en toda España. Estamos preparados, pero también expectantes", asegura la teniente de alcalde.

Ágreda: el Moncayo como telón de fondo

A los pies del Moncayo, Ágreda aguarda al fenómeno astronómico desde otra perspectiva. Su propuesta tiene una personalidad propia: el eclipse se integra en el paisaje y en la historia del municipio, conocido como la "Villa de las Tres Culturas" debido a la convivencia pacífica de cristianos, musulmanes y judíos durante la Edad Media.

Ágreda: el Moncayo como telón de fondo para ver el eclipse 2026.

La localidad de Ágreda es conocida por su rica historia. GETTY IMAGES

Aquí, el punto de observación oficial será el Cerro de la Coronación, al que se puede llegar a pie desde el casco urbano. Mario, informador turístico en la localidad, explica las características del enclave: "Podría acoger hasta a 3.500 personas, aunque no creemos que se vaya a llegar a llenar".

El municipio espera que el eclipse anime a los visitantes a permanecer más allá del miércoles. La oferta combina patrimonio, naturaleza y actividades vinculadas al cielo. "En Ágreda tenemos historia a punta pala, desde los celtíberos a los musulmanes, toda la etapa cristiana... Tenemos también mucha naturaleza... Y luego, además, de cara al eclipse hemos organizado muchas actividades: conferencias, charlas divulgativas y de seguridad, paseos nocturnos para conocer las Perseidas... Aparte, tenemos una zona de autocaravanas espectacular para que la gente pueda instalarse", describe Mario.

El Moncayo, sin embargo, queda fuera de los lugares autorizados para la observación. El Parque Natural es una de las zonas de exclusión establecidas por la Junta de Castilla y León por razones de seguridad y protección. Eso no impedirá que la montaña siga formando parte de la experiencia. Desde Ágreda, el Moncayo domina el paisaje y forma parte del municipio. "Mires desde donde mires, te asomes a la ventana que te asomes, vas a ver el Moncayo. Es parte de nuestra identidad", asegura Mario.