Los ministros de Interior de la UE se reunirán el martes para abordar la crisis migratoria en Ceuta
- Sánchez pide "una respuesta común" y 22 países señalan su política de regularización como un "factor de atracción"
- En directo | Última hora de la crisis migratoria en Ceuta
Los ministros del Interior de los países de la UE se reunirán el próximo martes martes por videoconferencia para debatir sobre la crisis migratoria en Ceuta, después de que el pasado jueves entraran unas 50.000 personas de forma irregular y procedentes de Marruecos en la ciudad autónoma.
Así lo ha anunciado Irlanda, que ostenta la presidencia rotatoria de la Unión Europea, después de que España y otros 22 países hayan reclamado esta reunión. Estos últimos países han señalado además la política de regularización del Ejecutivo español como "factor de atracción" de migrantes.
"Seguimos en estrecho contacto con todos los Estados miembros y las instituciones, y continuamos siguiendo de cerca la situación", ha añadido en un mensaje en redes sociales el ministro irlandés.
Sánchez pide "una respuesta común" ante la crisis
En su carta, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido la reunión urgente con el objetivo de articular una "respuesta común" ante la crisis, después de expresar su "seria preocupación" por la reacción de algunos gobiernos europeos y denunciar una respuesta "asimétrica" basada, a su juicio, en "prejuicios, noticias falsas, ignorancia o intereses políticos".
El jefe del Ejecutivo ha criticado a los gobiernos que han optado por "atacar a España" y reclamar su exclusión temporal del espacio Schengen, una posición que considera contraria al Derecho europeo y a los principios de solidaridad comunitaria.
Al mismo tiempo, ha defendido la gestión de la crisis junto a Marruecos, que ha permitido "retornar a la práctica totalidad de los migrantes que cruzaron de forma irregular" y "evitar cualquier movimiento posterior no autorizado hacia la Europa continental".
El Gobierno calcula que la mayoría, unos 48.000 inmigrantes, han retornado ya a Marruecos, aunque todavía hay quien se resiste.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado este sábado que "la situación se ha revertido en 24 horas", algo que niega el presidente autónomo de Ceuta, que dice que la ciudad "no ha vuelto a la normalidad" porque sigue habiendo muchos migrantes por sus calles y entre los vecinos hay "preocupación" entre los ciudadanos.
22 países cargan contra la regularización de España
Los otros 22 países que han pedido la reunión, entre los que están Italia y Dinamarca, han advertido a Bruselas de que políticas como la regularización de un "número muy elevado" de migrantes pueden actuar como "factores de atracción".
También han vinculado la crisis en Ceuta con la reciente sentencia del Tribunal Supremo, que confirmó que la legislación española de extranjería no permite las denominadas devoluciones en caliente, una resolución que, según sostienen, ha sido utilizada para "desencadenar este ataque" y "abusar" del sistema europeo de migración y asilo.
En una carta dirigida a los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, António Costa y Ursula von der Leyen, así como al primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, los firmantes avisan de que están dispuestos a "reforzar o reintroducir controles temporales" en las fronteras interiores para afrontar el riesgo de movimientos secundarios, pese a que todavía no se ha detectado ningún desplazamiento no autorizado desde la ciudad autónoma hacia el resto de Europa.
"No podemos permitir que los cruces masivos descontrolados, la instrumentalización de la migración u otras amenazas híbridas creen la percepción de que es posible entrar ilegalmente en la Unión Europea", han avisado los dirigentes, que consideran especialmente peligroso que pueda extenderse la idea de que "la entrada ilegal de un migrante puede convertirse en una estancia legal".
A su juicio, esta percepción podría alentar nuevos intentos de entrada, debilitar la confianza en la política migratoria común y provocar "repercusiones para todos los Estados miembro". Por ello, han defendido que la UE tiene el deber de "disuadir eficazmente y combatir sin descanso la migración ilegal", coordinando su actuación, reforzando las fronteras exteriores y abordando "todas las políticas que puedan servir como factores de atracción".
La misiva está suscrita por los líderes de Italia, Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Grecia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumanía y Suecia, varios de los cuales ya habían reclamado endurecer la respuesta europea, llegando algunos, como el Gobierno de Meloni, a defender el restablecimiento de controles fronterizos internos o incluso que se estudiara la suspensión de España del espacio Schengen.
Una posibilidad que Francia, por el contrario, ha descartado "absolutamente", tal y como ha confirmado su ministro del Interior, Laurent Nuñez, quien además ha reivindicado la "muy, muy, muy buena cooperación" bilateral con su país vecino en materia migratoria, desmarcándose así de esta iniciativa, a la que tampoco se han sumado Irlanda, Luxemburgo y Portugal.
Bruselas acoge "favorablemente" la petición de los líderes
Por su parte Von der Leyen ha acogido "favorablemente" la petición de celebrar una videoconferencia extraordinaria para hacer balance de lo ocurrido, además de defender la necesidad de extraer "lecciones" de la crisis para "reforzar la resiliencia europea".
"La lucha contra la migración ilegal exige solidaridad y una respuesta europea unida", ha afirmado la conservadora alemana, quien ha celebrado como una "buena noticia" el retorno de la gran mayoría de quienes cruzaron hacia el enclave español, al considerar que demuestra que la UE dispone de un sistema "sólido" de control de sus fronteras exteriores, "aunque debe reforzarse aún más" y mantenerse una estrecha coordinación entre todas las autoridades.
No obstante, fuentes de la Presidencia irlandesa del Consejo de la UE han precisado que, por el momento, únicamente están previstas una reunión del mecanismo europeo de respuesta política a las crisis (IPCR), a nivel de expertos de los Estados miembro, para este sábado, y otra de los embajadores de los Veintisiete, programada para el próximo lunes, sin que por ahora se haya confirmado la convocatoria extraordinaria de los ministros de Interior.