Dos tercios de la población de Gaza podría volver a padecer hambre a finales de este año
- 1,4 millones de personas están expuestas a otra crisis alimentaria en el enclave palestino
- FAO, Unicef y PMA reconocen mejoras pero advierten de que la seguridad alimentaria es frágil
La situación alimentaria de la población de la Franja de Gaza, víctima del bloqueo y los bombardeos israelíes, ha mejorado desde el alto el fuego pactado entre Israel y Hamás el pasado octubre, pero sigue siendo precaria y podría empeorar.
La última actualización de la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (CIF) sitúa todo el enclave en situación de "crisis alimentaria", y alerta de que 1,4 millones de personas podrían estar expuestas al hambre en diciembre de este año.
Las ONG y organismos internacionales piden más fondos y que se les deje trabajar y acceder a la población.
La crisis alimentaria podría afectar a 1,4 millones en diciembre
La CIF es una clasificación de las fases de la seguridad alimentaria, consensuada entre más de una docena de ONG, organismos internacionales y gobiernos, entre ellos la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Unicef y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).
La CIF establece cinco niveles o "fases" de seguridad alimentaria, de menor a mayor gravedad: seguridad alimentaria general; inseguridad alimentaria moderada/leve; crisis aguda de alimentos y medios de subsistencia; emergencia humanitaria y por último hambruna/catástrofe humanitaria.
En agosto de 2025, en plena ofensiva israelí, la ONU declaró el estado de hambruna en Gaza, y acusó a Israel de haberla provocado. En octubre, Israel y Hamás se comprometieron al alto el fuego como parte de un plan de paz promovido por Estados Unidos, aunque desde entonces Israel no ha dejado de bombardear y matar a palestinos (más de 1.100 desde el 10 de octubre de 2025).
En diciembre, dos meses después del acuerdo de tregua, la situación alimentaria en Gaza mejoró a fase 4 (emergencia humanitaria). La última actualización, difundida este jueves [ver aquí en inglés] clasifica toda la Franja en fase 3 (crisis aguda), pero prevé que la situación general empeore entre este mes de julio y diciembre. "Se espera que más de 1,4 millones de personas (67 %) afronten una crisis o peor" a final de año, alerta.
El informe reconoce que la entrada de más ayuda humanitaria y la ampliación de la asistencia desde el alto el fuego han mejorado el acceso a los alimentos y la nutrición general de los gazatíes, en especial de los niños. No obstante, la situación no es homogénea en todo el territorio, y los analistas no han podido recoger suficientes datos de la gobernación de Ráfah (sur de la Franja), en su mayor parte bajo control israelí.
"Pese a las mejoras recientes- se dice en el resumen del informe -, la inseguridad alimentaria aguda sigue estando extendida en la Franja de Gaza". "Entre mediados de abril y el 30 de junio de 2026, más de 1,2 millones de personas (59 % de la población) afrontó condiciones de crisis o peores (fase 3 o superior del CIF), incluyendo 212.000 personas en emergencia (fase 4)", añade.
El consumo alimentario sigue siendo inadecuado para la mayoría de los hogares. La falta de víveres y los altos precios que alcanzan los que llegan a los mercados fuerzan a algunas familias a recurrir a la mendicidad o a rebuscar entre la basura, mientras el 83 % no tiene ninguna fuente de ingresos. La destrucción general de las viviendas e infraestructuras de la Franja y de su actividad económica, combinada con las restricciones de acceso impuestas por Israel, impiden a las familias retomar sus ocupaciones, como la agricultura, por lo que casi toda la población depende de la ayuda externa.
Mientras tanto, los gazatíes siguen sin tener un lugar seguro donde protegerse y la población sobrevive atrapada en un área cada vez más pequeña. El área disponible para vivir se ha reducido en más de un 50 % desde octubre de 2023. Desde el alto el fuego de octubre Israel desplaza constantemente hacia el oeste la llamada 'línea amarilla', la zona que delimita, con bloques de hormigón pintados de ese color, el área de exclusión militar. Casi dos millones de personas ocupan una estrecha franja de tierra junto al mar y se alojan en tiendas de campaña o entre las ruinas de edificios destruidos, a merced de las enfermedades.
Estas condiciones, combinadas con la falta de acceso a asistencia sanitaria, agua potable e higiene, hacen que las mejores en la seguridad alimentaria y la nutrición sean "muy vulnerables a revertirse".
Más de 74.200 niños necesitarán tratamiento
La situación de la infancia es especialmente preocupante. Los adultos han reducido su ingesta de alimentos para dárselos a los menores, pero el informe advierte de que 74.200 niños con edades entre los 6 y 59 meses necesitarán tratamiento contra la desnutrición aguda entre mayo de 2026 y abril de 2027, incluyendo 11.432 casos severos.
Además, unas 24.600 mujeres embarazadas o con hijos lactantes sufrirán malnutrición severa en el mismo periodo.
La directora de UNICEF, Catherine Russell, ha advertido de que "muchos niños siguen pasando hambre, y algunos quizás nunca se recuperen por completo de la falta prolongada de una nutrición adecuada".
Falta de financiación y dificultades de acceso
Las agencias y organismos que elaboran la CFI advierten de que la llegada de ayuda está decayendo. "Se esperan más reducciones por las restricciones de financiación y por la incertidumbre que rodea la renovación de las autorizaciones de operación para 37 ONG", advierten.
Israel ha introducido nuevas condiciones para las ONG que operan en los territorios ocupados palestinos (Cisjordania, Jerusalén Este y Gaza), entre ellas Médicos Sin Fronteras, ActionAid, Oxfam Intermón o Save the Children, lo que podría impedirles realizar su labor humanitaria.
"Avanzar en los planes de paz es esencial para apoyar la transición y la reconstrucción", afirma el informe. "En caso contrario, las familias seguirán dependiendo de la asistencia externa y de medidas severas para sobrevivir", y cualquier interrupción de la ayuda humanitaria puede agravar la crisis.
"Se han logrado avances en materia de seguridad alimentaria en Gaza, pero son frágiles y pueden revertirse fácilmente", ha declarado Carl Skau, director interino del Programa Mundial de Alimentos (PMA), según recoge Efe. El director general de la FAO, Qu Dongyu, ha pedido que se reactive la producción local de alimentos y que "los agricultores, pastores, pescadores y demás productores puedan reconstruir sus medios de subsistencia".
Más de 73.000 palestinos han sido asesinados por Israel desde el 7 de octubre de 2023, cuando Hamás atacó el sur de Israel, mató a 1.200 personas y secuestró a otras 250.
La Corte Internacional de Justicia investiga una denuncia contra Israel por "genocidio" en Gaza, y advirtió de que usar el hambre como arma de guerra era un crimen contra la legalidad internacional. Por su parte, la Corte Penal Internacional ha emitido una orden de detención contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por presuntos crímenes de guerra.