Enlaces accesibilidad

La almohada de la reina Berenguela o la capa de Victoria Eugenia se pueden ver gratis en Madrid

  • La Galería de las colecciones reales celebra su tercer aniversario con puertas abiertas
  • Este lunes y el 25 de julio la entrada será libre y se podrán visitar los almacenes
Los ricos tejidos cortesanos se pueden ver gratis en la Galería de las colecciones reales
Vista de la exposición 'Tejiendo la vida cortesana'. JAVIER DIEZ DE PRADOV

La Galería de las Colecciones Reales cumple tres años abierta al público y lo celebra con dos jornadas de acceso gratis este lunes y el próximo 25 de julio. Entre los tesoros que alberga, destaca una almohada de la reina Berenguela, una funda de seda recamada de hilos de oro que se ha conservado desde 1246.

La pieza forma parte de Tejiendo la vida cortesana. Tejidos y bordados de las Colecciones Reales. La estrella de las exposiciones temporales reúne 300 vestidos, telas y brocados históricos que, en muchos casos, se exhiben por primera vez.

Bordados, tejidos y pasamanerías, de gran riqueza y complejidad técnica, fueron empleados desde hace siglos para dar forma a almohadas, cuadros, piezas de indumentaria, doseles, cubiertas de libros, relicarios o flotadores, que pese a su fragilidad, han llegado hasta nuestros días.

Galería de las colecciones reales

Almohada de la reina Berenguela, anterior a 1246. GDLCR

Símbolos de poder, refinamiento y representación en la vida cortesana, esta muestra es la mayor realizada en España desde hace un siglo, con piezas de la monarquía desde la Edad Media hasta el siglo XX. Por su rareza, son muy valiosos los anteriores al siglo XVIII, como la mencionada almohada de la reina Berenguela, que se remonta al siglo XIII.

La funda cuadrada fue recuperada en 1943 del sarcófago de la reina Berenguela (1180-1246), enterrada en el panteón real de las Huelgas de Burgos con ricas vestiduras y ajuares. Las dos almohadas, colocadas a la cabeza y a los pies de la difunta son de seda e hilos de oro. El ataúd se forró con textiles y galones, y se conserva parte del traje de la soberana de Castilla.

Tejidos cortesanos en la Galería de las colecciones reales

Colgadura de cama de raso blanco tejido con seda de Nan King, 1850. GDLCR

El tapicero antes que el rey

"Antes del rey siempre llega un tapicero", esta expresión es válida desde el siglo XVI hasta nuestros días. El Oficio de Tapicería, documentado desde 1502, se encarga de la creación, cuidado y conservación de todas las tapicerías, doseles, oratorios, alfombras, camas, almohadas y colgaduras de los palacios reales.

A las órdenes del jefe de este oficio trabajaban ayudas, sotoayudas, retupidores, mozos, entretenidos y colgadores, bajo un estricto reglamento para cuidar de que en viajes,ceremonias o desplazamientos de la corte todo estuviera al gusto del rey. Patrimonio Nacional asume ahora estas tareas, a las que añade la investigación, restauración y conservación preventiva de todas estas piezas históricas.

Entrada gratis este lunes a la galería de las colecciones reales

Manto de corte de la reina Victoria Eugenia, 1906. GDLCR

El manto de corte remataba un vestido completo, compuesto también por cuerpo, falda y bajofalda. Confeccionado por la casa de modas Gosálbez, fue obsequiado por Alfonso XIII a la reina Victoria Eugenia (1887-1969) con motivo de sus esponsales.

La factura de este traje, por un importe de doce mil pesetas de 1906, se conserva en el Archivo General de Palacio. Ena, siempre atenta a las tendencias, continuó acudiendo a este establecimiento y frecuentó grandes firmas de moda como Paul Poiret, Jeanne Lanvin o Loewe. Otras piezas de su guardarropa pueden verse hasta el 12 de octubre en Tejiendo la vida cortesana. Tejidos y bordados de las Colecciones Reales.

Intrusos en las salas

El recorrido permanente despliega más de 650 piezas que abarcan cinco siglos de historia de la Monarquía hispánica. Cuadros de Caravaggio, El Greco, Velázquez, Tiépolo y Goya figuran junto a tapices, carruajes, armaduras reales y otros objetos vinculados a la corte. El edificio exhibe además los restos arqueológicos de la muralla árabe del siglo IX.

Entre las salas de los Austrias y los Borbones, se intercalan piezas de Alteraciones. Historias, relatos y nuevas narrativas, una relectura de las colecciones reales a través de la mirada de cinco fotógrafos: Bleda y Rosa (María Bleda y José María Rosa), José Manuel BallesterTeo Barba y Andrés Pachón.

Sus obras nos obligan a mirar dos veces al tríptico de El Bosco que se convierte en El jardín deshabitado (2007) o a campos de batalla que ahora se dedican al cultivo del cereal.

Olvidarse del ascensor

La dimensión de la galería de las colecciones reales puede tentar a los visitantes a usar el ascensor, pero si lo hacen se perderán la obra de Isabel Muñoz, Premio Nacional de Fotografía, cuya exposición se esconde en los rellanos de las grandes rampas del edificio.

Las piedras del cielo explora la relación entre paisaje, memoria e historia a partir de la figura de Felipe II, el Monasterio de El Escorial y el bosque de La Herrería. La artista realiza imágenes híbridas a medio camino entre el grabado y el lenguaje fotográfico, usando materiales nobles como la plata o el oro.

Dentro de la sección oficial de PhotoEspaña, dstaca la instalación audiovisual de la fotógrafa en El Cubo, con música contemporánea basada en partituras renacentistas, si no la encuentran, pregunten porque merece la pena.

Paisajes y relojes

Completan las exposiciones temporales, la primera muestra monográfica dedicada al pintor paisajista Fernando Brambila (1763-1834), con obras centradas en los Reales Sitios realizadas por encargo de Fernando VII y La precisión del tiempo. Relojes del siglo XIX en las Colecciones Reales, con una selección de relojes históricos procedentes de los distintos palacios.

La Galería de las Colecciones Reales exhibe los relojes más exclusivos de la nobleza

La galería celebra su tercer aniversario con visitas a los almacenes, normalmente cerrados al público. El personal técnico muestra los sistemas de almacenamiento y conservación de las colecciones en uno de los espacios arquitectónicos más singulares de un edificio, por el que pasaron 741.589 personas en 2025.

Si este lunes se acercan a la galería y no les da tiempo a verlo todo, recuerden que la jornada de puertas abiertas se repite el próximo 25 de julio, festividad de Santiago Apostol.