Ballester en las colecciones reales: "El arte es un acto de relación y el espectador tiene la última palabra"
- Alteraciones. Historias, relatos y nuevas narrativas se puede ver hasta el 13 de septiembre
- Las fotos de Bleda y Rosa, José Manuel Ballester, Teo Barba y Andrés Pachón reconfiguran la galería
La Galería de las Colecciones Reales presenta la tercera edición de Alteraciones, una muestra que plantea una relectura de las colecciones reales a través del arte actual con la invitación a cinco fotógrafos contemporáneos que exponen sus piezas en las salas de los Austrias y los Borbones.
En concreto, la exposición Alteraciones. Historias, relatos y nuevas narrativas se compone de cuatro propuestas a cargo de Bleda y Rosa (María Bleda y José María Rosa), José Manuel Ballester, Teo Barba y Andrés Pachón. Su comisario, Antonio J. Sánchez, destaca que estás obras "no ilustran el pasado, lo interrogan" y las fotografías "nos obligan a mirar dos veces para cuestionar lo que creíamos fijado en nuestra memoria".
Ballester vacía de personajes El jardín de las delicias, de El Bosco y lo convierte en El jardín deshabitado (2007) como parte de su serie Espacios ocultos. La reinterpretación del tríptico de Jheronimus van Aken se codea con un tapiz flamenco que reproduce el famoso cuadro del Museo del Prado. El Premio Nacional de Fotografía subraya que su trabajo "invierte la secuencia temporal" y es "un homenaje a la pintura desde la fotografía".
La imagen descubre la geometría silenciosa del jardín e invita a recorrer la composición. Preguntado por RTVE Noticias por si le gustaría ver la foto impresa en lino enfrentada con el tríptico del Bosco en el Museo del Prado, Ballester solo pondría como condición "realizar de nuevo la obra, porque tendría que competir con el original y hacer unos ajustes de color que en su día no pude hacer". En Italia, -apunta- sus escenas vaciadas han dialogado con los lienzos originales de Tiziano o Messina.
Ballester apunta que la visión contemporánea es muy distinta a la de finales de la Edad Media y los albores del Renacimiento: "El arte es un acto de relación, de diálogo entre una imagen y el espectador. El espectador es el que tiene la última palabra y ahí está la magia, en la interpretación que tenemos cada uno de cualquier obra".
Nieve en La Granja
La muestra también incluye vistas inusuales del Real Sitio de La Granja de San Ildefonso cubierto por un manto de nieve. Se trata de 17 fotografías realizadas por Teo Barba en 2017 para la serie Real. De los Sitios Reales y Los Reales Sitios que ocupan un espacio en el que suele colgar un gran espejo barroco de la Real Fábrica de Cristales de La Granja.
Composición de Teo Barba. JAVIER DIEZ DE PRADOV FOTO: JAVIER DIEZ DE PRADO
Barba plantea "un juego de ida y vuelta". Las fotografías actuales juegan con los planos, dibujos de bocetos o pinturas que están en la Sala de los Borbones. Por ejemplo, una puerta de hierro forjado fotografiada y dibujada. En el mismo espacio, se ven llaves, herramientas o utensilios que se usan para abrir las fuentes ornamentales.
Frente a la percepción habitual de La Granja como residencia real de verano, Barba apuesta por fotografiar el lugar "en invierno o otoño, con un aspecto muy monocromático, parece casi blanco y negro y le da un toque de misterio o de rareza". En algunas imágenes, las estatuas de mármol aparecen cubiertas, protegidas de la nieve, "una sensación un poco de película, pero era impresionante. Fue una auténtica pasada", confiesa el artista.
Fragmento de la muestra 'Alteraciones. Historia, relatos y nuevas narrativas'.
En una escena de los jardines de La Granja se vislumbra una cierva corriendo, un testimonio vivo de que la realeza buscaba "estos lugares por la climatología, pero también por la caza", una foto que hace un guiño a otra, en la que la captura de un ciervo queda congelada en el tiempo y labrada en piedra.
Campos de batalla
En la Sala de los Austrias se exhibe Puente de fierro, Villalar de los Comuneros, primavera de 1521 de la serie Campos de batalla (1994-2016) de Bleda y Rosa. La pareja de fotógrafos, Premio Nacional de Fotografía en 2008, captura un campo de cereal segado, fragmentado en dos imagenes con unas balas de paja en el horizonte. La obra evoca la herida de la derrota comunera al inicio del reinado del emperador Carlos V.
María Bleda explica que su trabajo "desde los inicios gira en torno al paso del tiempo, la memoria y la historia colectiva" y que la foto escogida se tomó hace exactamente 30 años. Inciden en que "son lugares en los que hay una trascendencia fuerte en los que hubo cientos de muertos. Ahora pasamos por ellos y no somos conscientes".
'Puente de fierro. Villalar de los Comuneros, primavera de 1521', Bleda y Rosa, 1996. JAVIER DIEZ DE PRADOV FOTO: JAVIER DIEZ DE PRADO
Cuentan que el punto de partida del proyecto fue una pintura conmemorativa de la batalla de Almansa. Una imagen panorámica donde "se desplegaban dos ejércitos a todo color y una leyenda de texto explicaba qué era lo que estaba ocurriendo en ese lugar". Bleda y Rosa contraponen dos fotografías con una línea de texto que solo indica el lugar y la fecha de la batalla, con una perspectiva a pie de campo, no desde un lugar elevado o a vista de pájaro.
Filipinas recreada
La exposición se completa con Tropologías I. Sin titulo II de Andrés Pachón, una obra de 2013 que cuestiona la representación antropológica y etnográfica de las fotografías del siglo XIX. El fotógrafo buceó en la colección del Museo de Antropología y encontró unas imágenes de Fernando Debas, un fotógrafo de cámara, a unas personas de Filipinas, traídas a Madrid, con motivo de una exposición colonial sobre el archipiélago en el Parque del Retiro, en el año 1887.
'Tropologías I, Sin título' de Andrés Pachón, 2013. JAVIER DIEZ DE PRADOV FOTO: JAVIER DIEZ DE PRADO
Pachón indica que Debas las fotografía "en su estudio sobre unos fondos selváticos que cumplían esa expectativa del contexto filipino" y encuentra "una especie de solapamiento de usos de la fotografía en la incipiente etnografía visual. De alguna forma, hay un intento de registrar las vestimentas de diferentes culturas, el contexto, pero en este caso era fabricado, era una fotografía de estudio".
El artista elimina la figura central de la foto histórica para darle más presencia al fondo y la sitúa en un lateral con un tamaño más reducido. El efecto sorprendente es que el paisaje pintado parece más real y la imagen se tiñe de una atmósfera onírica. En una vitrina, se exponen los álbumes de Laurent, con fotos similares de época de Debas. El original manipulado por Pachón pertenecía a la colección privada del fotógrafo.
Alteraciones. Historias, relatos y nuevas narrativas se puede ver hasta el 13 de septiembre en la Galería de las colecciones reales.