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Construcción de la paz: "Nueve de cada diez negociaciones no cuentan con ninguna mujer"

  • La resolución 'Mujer, paz y seguridad' de la ONU mandata a incluir a las mujeres en la solución de conflictos
  • Expertas internacionales hablan sobre la necesidad de que las mujeres participen
Mesa vacía previa a una negociación
Mesa vacía previa a una negociación David Griffen David Griffen
CAROLINA PECHARROMÁN

Objetivo Igualdad se emite los domingos a las 16:30h en el Canal 24 horas y después en RTVE Play

Irán, Ucrania, Gaza, Sudán, Yemen... son conflictos abiertos o en vías de negociación en la actualidad. No es ninguna novedad que haya guerras en el mundo, pero desde el año 2000 la ONU mandató a los Estados a que contasen con las mujeres para participar en las mesas en las que se negocia la construcción de la paz. "A día de hoy nueve de cada diez procesos de paz no cuentan con ninguna voz. Nueve de cada diez. Esto nos indica que definitivamente hay un proceso de erosión de la representación de las mujeres en la búsqueda de la paz", afirma Belén Sanz Luque, directora regional de ONU Mujeres para Europa y Asia Central. En el contexto de la reciente Conferencia Internacional sobre Política Exterior Feminista, organizada por el Ministerio de Asuntos exteriores y Cooperación, hablamos con expertas internacionales sobre este asunto.

¿Por qué es interesante que las mujeres participen?

Objetivo Igualdad le hace esta pregunta a la representante de ONU Mujeres y su respuesta es contundente: "No solo es un tema de derechos de representación, somos la mitad de la humanidad. También es un tema de eficacia de la paz. Los estudios que tenemos nos indican que si las mujeres hacen parte de los procesos de negociación, la posibilidad de que un acuerdo dure más de 15 años se eleva en un 35%".

Que participen las mujeres aumenta un 35% la eficacia de los acuerdos de paz

Pero, además, que estén en esa construcción de la paz, también garantiza que se las tenga en cuenta en las medidas concretas. La agenda 'Mujer, paz y seguridad' pone a las mujeres y sus necesidades en el centro. "Es muy importante que sean consideradas en los momentos de toma de decisiones, que estén sentadas en la mesa para poder primero identificar cuáles son las necesidades que ellas tienen, pero también cuáles son los mecanismos de solución que pueden tener esas necesidades. Qué mejor que ellas que conocen sus comunidades para poder decirlo", reflexiona Paula Narváez, directora regional del Fondo de Población de Naciones Unidas para América Latina y el Caribe, que reclama que se considere a las mujeres como víctimas, pero también como agentes de cambio.

Violencia sexual en los conflictos

Las mujeres son minoría en las fuerzas armadas o guerrillas que intervienen en las guerras, pero sí las sufren como población civil. Y la violencia sobre la población civil está aumentando en los últimos años. "Actualmente estamos viviendo uno de los períodos con mayor cantidad o número de conflictos activos en el mundo, y en esos lugares las mujeres están expuestas a distintos tipos de violencia, a distintos tipos de vulnerabilidades, de ser vulneradas en sus derechos. Lo primero es que el derecho internacional y el derecho internacional humanitario se respete. Y eso tiene que ver con respetar la vida y los cuerpos de las mujeres y de las niñas", afirma Paula Narváez.

También está creciendo la violencia sexual que se ejerce sobre mujeres y niñas en los conflictos. La ONU reconoce que la violencia sexual en conflictos es una táctica deliberada para humillar, dominar y desplazar poblaciones. Y son delitos reconocidos por la Corte Penal Internacional (CPI) la violación, la esclavitud sexual, el embarazo forzado, la esterilización forzada y cualquier otra forma de violencia sexual como arma de guerra.

Se han documentado 10.000 casos de violencia sexual hacia mujeres y niñas en conflctos y esto es solo la punta del iceberg

El último informe del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la violencia sexual en los conflictos armados indica que el número de casos se ha duplicado respecto al año anterior. Belén Sanz Luque explica: "Se han documentado 10.000 casos de violencia sexual hacia mujeres y niñas. Y esto es solo la punta del iceberg, porque lo que esto denota es que hay una gran cantidad de casos adicionales de los que no se habla, que permanecen en la sombra y que sitúan a las mujeres en una situación de enorme desprotección y vulnerabilidad. Por lo tanto, efectivamente, estamos ante un momento crítico en el cual lo primero que necesitamos es paz. Lo que las mujeres nos piden en Gaza, en Ucrania, en Sudán y en todos los espacios del mundo donde hay conflictos, es que exigen paz".

Constructoras de paz y vida comunitaria

Las mujeres también construyen en otro tipo de crisis. Nos lo explica María Teresa Zapeta, directora del Foro Internacional de Mujeres Indígenas (FIMI): "Ahora nosotras escuchamos como hay mucha gente escandalizada por la crisis global, pero hay una crisis silenciosa en las comunidades indígenas y que no sale en la prensa. Esta la crisis por el conflicto agrario, por el despojo de los territorios, por los productos químicos que se están usando en las comunidades y que están dañando el medio ambiente, incluso la salud sexual, la salud materna, de las mujeres y de las niñas. Son crisis que están presentes en nuestras comunidades. ¿Cómo nosotras hemos logrado resistir y estar hoy aquí? Los pueblos indígenas en todo el mundo seguimos existiendo y estamos presentes y ha sido a través de la resiliencia, la resistencia y la propuesta".

Ha habido avances, sobre todo gracias a la fuerza de los movimientos de mujeres

Las expertas nos dicen que, aunque no se incluya a las mujeres en las mesas oficiales de negociación en los conflictos, ellas construyen paz en el día a día. "Las mujeres están en primera línea para generar acuerdos de cese al fuego en las comunidades. Están en primera línea para generar mecanismos de protección a las personas en situación de vulnerabilidad. Están en primera línea en la búsqueda de diálogo a nivel comunitario, entre facciones que no se hablan y que están en conflicto y son las principales constructoras de paz", explica Belén Sanz Luque.

Paula Narváez remata con un mensaje de esperanza, de valorar los logros: "Hay que valorar los avances que ha habido, el esfuerzo colectivo global. Por supuesto depende de muchos factores, pero yo siempre se lo atribuyo a la propia fuerza de los movimientos de mujeres, de las organizaciones de mujeres a lo largo de todo el mundo que han permitido que estos avances sucedan. ¿Nos podemos ir para la casa y pensar que ya está todo hecho? Claramente, no. Lo estamos viendo, lo estamos conversando día a día, pero es importante también balancear y darnos cuenta de los logros".