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Juicio Caso Kitchen

El exchófer de los Bárcenas dice que "no recuerda" si Villarejo le pidió encontrar los audios

  • En una grabación, Villarejo le pidió a Ríos "darle al tarro" para encontrar un 'pendrive'
  • También ha declarado el que fuera asesor de seguridad de Cospedal, Andrés Gómez Gordo
Sergio Ríos, exchófer de Luis Bárcenas, abandona la Audiencia Nacional este miércoles tras declarar en una nueva sesión del juicio del caso Kitchen
Sergio Ríos, exchófer de Luis Bárcenas, abandona la Audiencia Nacional este miércoles tras declarar en una nueva sesión del juicio del caso Kitchen EFE/ Javier Lizón
RTVE.es / Agencias

En una nueva sesión del juicio por el caso Kitchen, que desde la Audiencia Nacional analiza el presunto operativo parapolicial puesto en marcha por el Ministerio del Interior durante el ejecutivo de Mariano Rajoy, ha prestado declaración uno de los acusados de mayor relevancia: el exchófer de la familia Bárcenas, Sergio Ríos, que ha respondido a las preguntas de la Fiscalía, el tribunal y las defensas.

En plena investigación del caso Gürtel, presuntamente Ríos, que enfrenta una petición de 12 años y medio de cárcel, habría sido captado por el operativo para espiar a su jefe Luis Bárcenas, tesorero del PP, y robarle documentación comprometedora para el partido. Este miércoles, el exchófer, que habría recibido dinero procedente de fondos reservados en pago de sus servicios, ha cambiado su versión. Primero ha negado y después ha dicho no recordar si el excomisario Villarejo, también acusado, le pidió recuperar grabaciones del extesorero del PP.

El exconductor ha pasado de negar que le pidieran grabaciones a señalar que no lo recordaba, cuando el fiscal le ha mencionado una grabación donde se escucha cómo José Manuel Villarejo pidió al exchófer "darle al tarro" para hallar un 'pendrive' con conversaciones, que según la investigación serían del extesorero con el expresidente Mariano Rajoy o el dirigente del PP Javier Arenas.

"No recuerdo que me lo dijera y no recuerdo que Villarejo me dijera que tenía que recuperar unas grabaciones que no sabíamos si existían o no existían", ha dicho Ríos, cuya defensa ha impugnado este y otros audios.

Villarejo, que se hacía llamar Tommy, le captó para buscar testaferros

El exconductor, que después logró plaza como policía y actualmente está suspendido de empleo y sueldo, ha explicado cómo le captó Villarejo, presentándose como Tommy o Tomás, y le pidió colaborar con la Policía para recuperar "los famosos millones" del extesorero dando información sobre testaferros o movimientos de la familia.

Según su relato, el comisario le dijo que la policía sabía que había hecho ingresos con billetes de 500 euros o trasladado cuadros y le advirtió del riesgo de ser considerado cooperador de blanqueo si no colaboraba.

Durante su relato, ha explicado que fue captado en el verano de 2013, en un encuentro en el parking de una hamburguesería en Madrid, tras un primer intento fallido del también comisario Enrique García Castaño, y fue el inspector jefe Andrés Gómez Gordo, entonces asesor en el Gobierno de María Dolores de Cospedal en Castilla-La Mancha, quien les presentó.

Recibió el encargo de no obstaculizar seguimientos, informar de los lugares a los que llevaba a la mujer de Bárcenas, Rosalía Iglesias, y las personas con quienes se veía e informar de números de teléfonos prepago o de matrículas. Según su relato, no le pidieron ningún documento, discos duros ni material informático.

Además, ha explicado que le pagaron como confidente 2.000 euros al mes porque de lo contrario él hubiera dejado de trabajar para la familia Bárcenas, ya que necesitaba tener un salario asegurado.

Ríos niega que conociera actuaciones ilegales

A preguntas de su letrada, Paloma López Arena, el chófer ha negado que al dar la dirección del taller de restauración de la mujer de Bárcenas alguien le manifestara que era para acceder ilegalmente. "Es la policía", ha recalcado negando que conociese ilegalidades.

También ha negado que entregase a García Castaño teléfonos de Bárcenas para que fueran clonados en un Vips, al que niega haber acudido.

Ha dicho además que no accedió a documentación, aunque sí trasladó cajas con expedientes desde la sede del PP al local de Rosalía Iglesias, y del primer abogado de Bárcenas al que después tomó el testigo.

El exchófer ha añadido que no supo la identidad real de Villarejo hasta que no apareció en prensa y ha negado conocer que le apodasen como cocinero, mote da nombre al caso. "Me debían llamar, Villarejo o el comisario Tommy se refería a mí como Sergio o Sergi", ha apuntado.

El exasesor de Cospedal niega que esta le pidiera presentar a Ríos y Villarejo

Este miércoles también ha concluido la declaración del comisario Andrés Gómez Gordo, quien fue asesor de seguridad de la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal cuando gobernó en Castilla-La Mancha. Durante su testimonio, ha asegurado que ni ella ni su exmarido, Ignacio López del Hierro, le pidieron que le presentara al entonces chófer de Luis Bárcenas, Sergio Ríos, al excomisario José Villarejo para que actuara como confidente en la operación Kitchen.

"Para nada. He visto en el sumario algunos SMS entre el señor Villarejo y el señor López del Hierro. A mí jamás el señor López del Hierro me dijo nada", ha dicho Gómez Gordo.

Al inicio de su declaración, que se ha iniciado con las preguntas de su abogada, ha señalado a qué acusados que se sientan con él en el banquillo conocía. Gómez Gordo ha confirmado que coincidió con el exchófer de Bárcenas en actos de la Comunidad de Madrid a los que acudió porque este era entonces conductor del exconsejero Francisco Granados, acusado en la operación Púnica, y que entabló una "pequeña relación" con él porque le interesaba la Policía.

Ha rechazado que fuera quien le captó, como dio a entender el comisario Enrique García Castaño en sus declaraciones en instrucción y que han tenido que ser reproducidas durante el juicio al haber sido exonerado de ser juzgado por motivos de salud.

Según su versión, Ríos le llamó a mediados de julio de 2013 y, tras comentarle que estaba de conductor con Bárcenas, le indicó que le habían "tocado" y que le han dejado una tarjeta con un teléfono. Quedó con él para hablar del asunto y, cuando le enseñó la tarjeta, decidió llamar y se identificó entonces como inspector jefe, y su interlocutor, al que ha dicho que no conocía, le pidió su número de carnet profesional y le dijo: "Vale, vale y ahí quedó la cosa".

Posteriormente, ha señalado, le llamó Villarejo, aunque no sabía que era él, para verse en un hotel. Lo primero que le dijo fue "soy de seguridad del Estado. Tienes que colaborar con nosotros". Ante esa afirmación, según su declaración, respondió que mejor le citara en un lugar oficial, y tras despedirse llamó al entonces DAO Eugenio Pino, otro de los acusados en Kitchen, para contarle lo ocurrido.

El ex DAO le citó en su despacho y allí se encontró el exjefe de Asuntos Internos Marcelino Martín Blas. Poco después sonó un teléfono y Pino le dijo que en otra sala estaba Villarejo para que le presentara al chófer porque se iba a encargar de él. Quedaron entonces con él en el Campo de las Naciones en Madrid y allí se lo presentó, y ha relatado que, aunque no le comunicaron en ningún momento el interés policial por Sergio Ríos, tampoco le hizo falta.

"Bárcenas era entonces el delincuente número uno y estaban intentando captar a su conductor. No hay que ser muy lumbreras para saber que estaban intentando captar a su conductor. No hizo falta que me contaran nada", ha destacado.

Ha reconocido también que posteriormente siguió teniendo contacto con Ríos pero no por nada relacionado con Kitchen sino por temas personales y que por orden del DAO, tras decidir que Villarejo dejara de hacerlo, él fue quien le pagó la mensualidad acordada que se le abonaba con dinero procedente de los fondos reservados y que lo hizo en tres ocasiones.

El juicio del caso Kitchen continuará el lunes de la próxima semana con la declaración de tres acusado contra los que no presentó cargos la Fiscalía.