Quiénes son los posibles candidatos a disputarle a Keir Starmer el liderazgo de Reino Unido y del Partido Laborista
- La elección parcial en la circunscripción de Makerfield puede desencadenar un cambio de liderazgo en el laborismo y en el país
- De ganar el escaño, Andy Burnham podría disputar el liderazgo de Keir Starmer; aunque no es el único candidato
Lo que a priori es sólo una elección en una circunscripción de Inglaterra para elegir a su representante en el Parlamento británico puede, sin embargo, definir quién será el próximo primer ministro de Reino Unido. Y es que para el Partido Laborista, mantener el escaño por la circunscripción de Makerfield es mucho más que vencer a Reform UK en esta localidad de algo más de 100.000 habitantes en el noroeste del país. Y puede desencadenar un cambio de primer nivel.
En esta elección compite el alcalde de Manchester, Andy Burnham, por los laboristas, quien, de resultar ganador, probablemente desafiará el liderazgo del primer ministro Keir Starmer, muy cuestionado entre sus filas tras la debacle laborista en las elecciones locales del pasado 7 de mayo.
Burnham no puede disputarle el liderazgo a Starmer si no es miembro del parlamento, pero la dimisión del anterior diputado laborista de Makerfield, Josh Simons, le allanó el camino. Ahora sólo tiene que vencer al candidato de Reform UK, Robert Kenyon.
En las elecciones locales de mayo, los laboristas perdieron más de 1.400 concejales. Desde entonces, Keir Starmer ha estado en la cuerda floja. El primer ministro británico ha enfrentado una fuerte presión dentro de su partido para renunciar o fijar un calendario para su salida. Starmer se ha negado a lo uno y a lo otro, argumentando que quiere evitar repetir la inestabilidad que generaron los múltiples cambios de liderazgo en el Partido Conservador y afirmando que hará frente a cualquier disputa a su liderazgo.
Las presiones se tradujeron en varias dimisiones dentro de su gobierno. Wes Streeting dimitió como ministro de Sanidad alegando su pérdida de confianza en Starmer como líder. Antes que él habían dimitido cuatro secretarios de Estado. Además, más de 80 parlamentarios pidieron la salida de Starmer.
Según los estatutos del Partido Laborista, esa cifra sería suficiente para forzar la celebración de primarias, ya que se requiere el apoyo del 20% del grupo parlamentario —81 diputados—. No obstante, tiene que haber alguien de la formación dispuesto a disputarle el cargo al frente de la formación y, por ende, a ocupar su puesto como primer ministro para lo que queda de legislatura, hasta las elecciones de 2029.
Desde entonces, uno de los nombres que han sonado con más fuerza es el de Burnham, pero antes debe conseguir un escaño en el Parlamento, ya que ser diputado es un requisito indispensable. Pero no es el único nombre sobre la mesa.
Andy Burnham, alcalde de Manchester
Burnham es uno de los políticos laboristas de más alto perfil, con gran popularidad entre los votantes y considerado uno de los favoritos para suceder a Starmer, pero tiene un problema: no es diputado, requisito necesario para poder presentarse.
Gobierna Manchester desde 2017, por lo que, según la BBC, puede presentar en su haber una amplia experiencia de gobierno, que le ha valido el apodo de "rey del Norte". Previamente ya fue miembro del Parlamento británico, entre 2001 y 2017, y ocupó roles importantes en los Ministerios de Finanzas, Salud y Cultura durante el gobierno de Gordon Brown. De dar el paso, esta no sería la primera vez que contiende para convertirse en el líder del partido: ya lo hizo en 2010 cuando perdió frente a Ed Miliband y en 2015 cuando salió derrotado por Jeremy Corbyn.
Andy Burnham, alcalde de Manchester, a su llegada a un partido benéfico de fútbol en Inglaterra el pasado 8 de mayo. Ryan Jenkinson Ryan Jenkinson/Getty Images
A diferencia de Streeting, Burnham es una figura influyente entre los grupos más a la izquierda dentro del Partido Laborista, particularmente entre aquellos más críticos con la apuesta más centrista de Starmer. A lo largo de su carrera, se ha descrito como un socialista que cree en la redistribución de la renta con un sistema impositivo más progresivo, la inversión gubernamental en el Estado del bienestar y contrario a los procesos de privatización del sector público.
A diferencia de hace unos meses, cuando el Comité Ejecutivo Nacional (NEC, por sus siglas en inglés) de la formación le impidió presentarse como candidato a obtener un escaño en otra elección parcial, esta vez sí autorizó a Burnham a participar en el proceso de selección de candidatos para la circunscripción de Makerfield. Quienes lo apoyan vieron en aquella negativa un intento de Starmer de bloquear a un posible rival.
Ahora, Burnham debe conservar en las urnas el que tradicionalmente ha sido un bastión laborista. No lo tendrá fácil, ya que los populistas de Reform UK, liderados por el populista Nigel Farage, ya dieron muestras de fortaleza en las recientes elecciones locales. Si consigue el escaño, Burnham, que ya fue diputado entre 2001 y 2017, prevé postularse en unas futuras elecciones dentro de la formación para sustituir al líder y jefe del Gobierno, siempre que consiga el aval de 81 colegas.
Wes Streeting, exministro de Sanidad
Wes Streeting es diputado por la circunscripción de Ilford North, en el este de Londres, desde el año 2015 y fue hasta el 14 de mayo titular de Sanidad. Había sido nombrado por Starmer en 2024 tras la victoria laborista en las elecciones generales que se celebraron en julio de ese año, pero el pasado jueves publicó en X su carta de renuncia, en la que argumentó haber perdido la confianza en el primer ministro. El movimiento se consideró un paso previo para disputar el liderazgo de Starmer en el Partido Laborista, y unos días después confirmó que aspira a suceder a Starmer.
Como ministro de Sanidad, estuvo a cargo del Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés). En su carta de presentación puede presumir de una caída en las listas de espera como uno de sus logros en el gobierno. Sin embargo, no ha resuelto un conflicto salarial con los médicos residentes que han protagonizado numerosas huelgas. Además, era considerado como el mejor comunicador del gobierno de Starmer.
El secretario de Salud, Wes Streeting, a su llegada a Downing Street para una reunión con Keir Starmer Thomas Krych / Zuma Press / Europa Press / ContactoPhoto Thomas Krych / Europa Press
Nacido de padres adolescentes, enmarca su crianza en un contexto de clase trabajadora. Sus abuelos pasaron un tiempo en la cárcel y, de hecho, su madre nació en prisión. Cuenta que él mismo, gracias a pequeños trabajos, pudo pagar su educación en la Universidad de Cambridge. De ser el sucesor de Starmer, sería el primer primer ministro abiertamente gay del Reino Unido.
Streeting se sitúa dentro del ala conservadora del Partido Laborista y ha abogado por la contención fiscal, en línea con las posiciones adoptadas por Starmer. También ha apoyado el aumento del gasto en defensa. Este hecho lo hace muy impopular entre los sectores más a la izquierda, que reclaman un cambio de rumbo del Partido Laborista, con políticas claramente progresistas.
Además, Streeting era considerado un protegido de Peter Mandelson, el exembajador británico en EE.UU. nombrado por Starmer, quien luego fue cesado por sus vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein. Streeting dijo sentirse avergonzado de haber conocido a Mandelson, pero negó que fuesen amigos íntimos.
Angela Rayner, ex viceprimera ministra
Considerada un peso pesado del Partido Laborista y muy popular entre los sectores de izquierda. En septiembre de 2025 dimitió de todos sus cargos —viceprimera ministra, ministra de Vivienda y número dos del Partido— tras desvelarse que no pagó suficientes impuestos cuando compró un piso en la localidad costera de Hove, en el sur del Reino Unido. Ella misma reconoció en ese momento que se ahorró unas 40.000 libras por no haber pagado las tasas inmobiliarias correspondientes, alegando un mal asesoramiento fiscal.
El mes pasado anunció que finalmente fue exonerada por la Hacienda británica (HMRC, por sus siglas en inglés), librándose así de su principal escollo para postularse a liderar el partido, por lo que figura en las quinielas a la sucesión, aunque por ahora no ha dado ningún paso al frente.
Angela Reyner, en una imagen de 2021 cuando era viceprimera ministra y secretaria de Vivienda. Thomas Krych/Getty Images
Rayner se crió en un contexto de relativa pobreza, en viviendas de protección oficial a las afueras de Manchester. Fue madre durante su adolescencia y dejó los estudios a los 16 años. Trabajando como cuidadora, se involucró en un sindicato, lo que le sirvió de plataforma para su carrera política. Entró en el Parlamento en 2015.
Su propia historia de vida despierta la simpatía de las voces más izquierdistas del Partido, ya que conoce de primera mano las dificultades que enfrentan los británicos más pobres y es capaz de llegar a sectores donde alguien como Starmer, un abogado y fiscal de clase media-alta, no llega. También es muy cercana a los sindicatos y durante su tiempo en el gobierno impulsó leyes para ampliar los derechos de los trabajadores: apoyó la subida del salario mínimo y abogó por un aumento de la inversión pública. Recientemente, ha llamado a proteger a los británicos de los efectos de la guerra en Irán con "medidas audaces".
Ha sido una de las voces más críticas hacia el primer ministro, cuestionándolo por incumplir las promesas de los laboristas. Además, ha pedido públicamente el regreso de Burnham al Parlamento, lo que algunos ven como una señal de que no será ella quien conteste el liderazgo de Starmer.
Ed Miliband, ministro de Energía
Miliband es uno de los ministros de mayor rango dentro del gobierno de Starmer y, según el diario The Times, habría comunicado a sus compañeros que se estaba preparado para dar el paso de disputarle el cargo al primer ministro. Sin embargo, en noviembre descartó en una entrevista con la BBC esa posibilidad y declaró que la experiencia de haber liderado el Partido Laborista entre 2010 y 2015, en la oposición, le había "inmunizado" contra la idea de volver a hacerlo.
Ed Miliband llegando a Downing Street para una reunión del gobierno. Tolga Akmen/EFE
Tiene el crédito de ser el mayor defensor en el gobierno de una política de cero emisiones. Fue asesor durante el gobierno de Tony Blair y ministro con Gordon Brown. En 2010 derrotó a su hermano mayor, David, —y a Andy Burnham— en las primarias de 2010.
En paralelo han surgido otros nombres, como la ministra de Interior, Shabana Mahmood. Sin embargo, sus duras políticas en materia de inmigración —que según ella son clave para vencer a los populistas de Reform UK— han sido polémicas y ella enfrenta el rechazo del ala más izquierdista.