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Starmer pide confianza a los escépticos y promete poner al Reino Unido "en el corazón de Europa"

  • El primer ministro británico marca las prioridades de su gobierno tras la derrota en las elecciones regionales y locales
  • Ha anunciado la nacionalización de British Steel, la mayor siderúrgica de las que sobreviven en Reino Unido
El primer ministro británico rechaza dimitir tras los malos resultados de las últimas elecciones municipales
RTVE.es

El primer ministro británico, Keir Starmer, ha prometido este lunes que le demostrará a aquellos que dudan de él que se equivocan y ha anunciado una serie de medidas, en un esperado discurso tras la debacle del Partido Laborista en las elecciones regionales y locales del pasado 7 de mayo.

Starmer ha reconocido que los resultados cosechados por su partido en los comicios locales en Inglaterra y parlamentarias Gales y Escocia fueron "muy duros" y que asume la responsabilidad no sólo de los mismos, sino de explicar cómo los laboristas responderán mejor en las próximas semanas y meses.

Pocas horas después de su declaración para asumir responsabilidades —que también hizo el pasado jueves—, más de 70 diputados del Partido Laborista ya se han sumado a la petición pública de su dimisión, tras la debacle sufrida por los laboristas en los comicios locales y regionales.

Los laboristas perdieron más de 1.400 concejales en toda Inglaterra, mientras que en Gales, considerado un feudo laborista, y en donde habían gobernado los últimos 27 años, han pasado a ser la tercera fuerza política, por detrás de los independentistas de Plaid Cymru y la derecha populista de Reform UK. Como resultado, la que hasta ahora era ministra principal de Gales, Eluned Morgan, anunció el viernes su dimisión como líder del partido en la región. Por su parte, en Escocia, pese a haber mantenido la segunda posición en porcentaje de voto, los laboristas han bajado cuatro escaños y han empatado en asientos con Reform UK. Anas Sarwar, que encabeza el laborismo en Escocia, perdió también su asiento en el Parlamento de Edimburgo.

Los comicios eran considerados casi un plebiscito sobre el Gobierno de Starmer, quien pese a haber obtenido una clara mayoría en las elecciones generales de julio de 2024, en menos de dos años ha acumulado gran impopularidad entre la población. El descontento lo ha capitalizado el partido populista de derecha Reform UK de Nigel Farage, que ha ganado más de 1.400 concejales en Inglaterra y ha irrumpido con fuerza en los Parlamentos de Gales y Escocia, con 34 y 17 escaños, respectivamente.

"Alguna gente está frustrada conmigo", ha admitido el primer ministro en su discurso este lunes. "Sé que necesito demostrarles que se equivocan y lo haré". En ese sentido, Starmer ha prometido que el Partido Laborista "afrontará los grandes retos".

"Si no hacemos esto bien, nuestro país se adentrará en un camino muy oscuro", ha agregado, enfatizando que no sólo se enfrentan a "tiempos muy peligrosos, sino a oponentes muy peligrosos".

El líder laborista ha reconocido también que su gobierno ha cometido errores. "Pero acertamos en las grandes decisiones políticas. Si hubieramos escuchado a otros partidos, ahora mismo estaríamos atrapados en un callejón sin salida en Irán, arrastrados a una guerra que no nos interesa, y nunca haría eso".

"Reconstruiremos la relación con Europa"

Al establecer algunas de las prioridades de su gobierno, Starmer habló de la necesidad de reconstruir lazos con Europa para fortalecer la economía británica, el comercio y la defensa. "El último Gobierno (conservador) se definió por romper nuestra relación con Europa. Este Gobierno laborista se definirá por reconstruir esa relación con Europa, poniendo al Reino Unido en el corazón de Europa".

Starmer ha aprovechado su discurso para contraponer su visión con el discurso antieuropeísta de Nigel Farage, al recordar que mientras el líder populista había prometido que el Brexit haría de Reino Unido un país más rico, más seguro y con menos inmigración, "el Brexit nos hizo hizo más pobres y más débiles".

Otra de las medidas anunciadas por el primer ministro para renovar su liderazgo es la nacionalización de British Steel, la mayor siderúrgica de las que sobreviven en el Reino Unido. "Puedo anunciar que esta semana se presentará una ley que otorgará al gobierno poderes" para adquirir la propiedad total de British Steel, ha explicado Starmer, quien también ha anunciado medidas para apoyar a los jóvenes. La nueva agenda para el próximo curso parlamentario se darán a conocer el miércoles, surante el discurso del rey Carlos III en la Cámara de los Lores en la apertura formal del Parlamento.

"No me voy a ir"

Como ya hizo la semana pasada al darse a conocer los resultados electorales, Starmer ha insistido de nuevo en que no se va a ir ni desentenerse de los problemas que enfrenta el país. Los cuestionamientos al liderazgo de Starmer han crecido dentro del laborismo después de que sufriera la mayor derrota en unas elecciones locales para un partido en el gobierno en más de 30 años.

Keir Starmer en un discurso tras la derrota laborista en las elecciones locales de Reino Unido

Keir Starmer su discurso de este lunes. DPA via Europa Press Europa Press

Ha argumentado que los constantes cambios de líderes bajo el anterior gobierno conservador, con cuatro primeros ministros entre 2019 y 2024, tuvieron "un gran coste para el país". "Fue la clase trabajadora la que ha pagado el precio y los laboristas no le haremos eso al país", ha enfatizado, agregando que tiene "la responsabilidad de llevar a cabo el cambio para el que los laboristas fueron elegidos".

Starmer resultó elegido primer ministro en 2024 con una de las mayorías parlamentarias más amplias de la historia moderna de país, prometiendo expandir la economía, disminuir la inmigración ilegal, así como recorta las listas de espera en el servicio público de salud. Sin embargo, desde entonces ha visto caer su popularidad hasta el punto de que sólo el 15% de los británicos apoya su gestión, según una encuesta de YouGov. Entre los problemas que lo han arrastrado hasta aquí está el llamado 'caso Mandelson', que gira en torno al polémico nombramiento del exministro laborista Peter Mandelson como embajador británico en Reino Unido por sus vínculos con Jeffrey Epstein.

El líder laborista se ha mostrado este lunes consciente "de la enormidad" de la tarea que enfrenta, agregando que Reino Unido "es un país, razonable, tolerante y decente". "Este es el Reino Unido por el que lucharé", ha respondido ante la pregunta de si dará a pelea si algún legislador laborista desafía su liderazgo.