Guterres viaja a Haití y busca "atisbos de esperanza" en una grave situación humanitaria y de inseguridad
- En los primeros cinco meses de 2026, 2.310 personas murieron y más de 1.100 resultaron heridas
- En esta "visita de solidaridad", el diplomático se ha reunido con el mandatario haitiano, Alix Didier Fils-Aim
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, ha viajado este martes a la isla caribeña de La Española para tratar la problemática de inseguridad en Haití, país sumido en una nueva escalada de violencia armada en la capital Puerto Príncipe y la región de Artibonito. Una visita que el diplomático considera de "total solidaridad". Uno de sus objetivos, según informó la ONU, es reunirse con "hombres, mujeres y niños cuyas vidas se han visto afectadas por la violencia" y observar personalmente "los desafíos humanitarios y de seguridad a los que se enfrenta el país".
En una publicación a través de sus redes sociales, el portugués ha anunciado su llegada a la capital, y ha instado a la comunidad internacional a dejar de "mirar para otro lado": "La situación humanitaria aquí es desesperada, pero hay leves destellos de esperanza. Debemos estar al lado de Haití".
Es la segunda vez que el máximo representante de la ONU visita este país caribeño, ya lo hizo en junio de 2023. Además de reunirse con el actual mandatario haitiano, Alix Didier Fils-Aim, Guterres ha pisado República Dominicana, país vecino que ocupa la parte este de la isla, y tiene previsto reunirse también con el presidente Luis Abinader y agradecer a la sociedad dominicana su papel en la situación de Haití.
Nuevo enfrentamiento entre bandas
Esta visita institucional se produce en medio de nuevas ofensivas. El pasado sábado, como consecuencia del partido entre Haití y Escocia que se jugó el sábado en el Mundial de Fútbol, se produjo un enfrentamiento entre bandas criminales en Puerto Príncipe, en el barrio pobre de Belekou, en Cité Soleil.
La ONG local Coalición por la Paz y Desarrollo (CDPHaití) ha contabilizado una treintena de víctimas en esta última embestida, entre muertos, desaparecidos y heridos. Supuestamente, miembros de una pandilla de la barriada abrieron fuego contra una banda proveniente del vecindario vecino.
La policía no ha notificado hasta este martes del suceso.
¿Qué está sucediendo en Haití?
Según los datos de la ONU, en los primeros cinco meses de 2026 al menos 2.310 personas murieron a causa de la violencia en Haití y más de 1.100 resultaron heridas. Las operaciones de las fuerzas de seguridad causaron cerca del 65% de los muertos, mientras que las pandillas fueron responsables de cerca del 25%.
En este período, las bandas armadas, que ocupan cerca del 90% de la zona metropolitana de Puerto Príncipe, han perpetrado al menos 99 secuestros. Además, 699 haitianos, especialmente mujeres y niñas, han sido víctimas de abusos sexuales.
No existe un único componente que haya llevado al país a esta situación, se trata de un proceso multifactorial. Una de estas causas, no obstante, son los desastres meteorológicos que han azotado y devastado a la población en las últimas décadas. El país se encuentra en el paso de los huracanes del Atlántico y en medio de dos grandes bloques tectónicos, lo que la convierte en una zona sensible a los movimientos sísmicos. Un ejemplo es el terremoto de 7,3 que se produjo en el año 2010, y que acabó con la vida de más de 200.000 personas.
Otro ingrediente que ha fraguado el caos en Haití es su escasez de fuerzas policiales. Según el Programa de Desarrollo de la ONU, en el país existen 1,3 policías por cada mil habitantes, lo que supone casi una unidad menos que la media estándar internacional.
Un problema añadido que ha provocado esta situación es la crisis alimentaria y económica. Aproximadamente 5,8 millones de haitianos, más de la mitad de la población, sufren inseguridad alimenticia y viven por debajo del umbral de la pobreza. Haití es el país más pobre de América Latina y el Caribe, y uno de los más empobrecidos del mundo.
Cerca de 1,5 millones de personas se encuentran actualmente desplazadas en Haití, según el último informe de la Organización Internacional para las Migraciones. En mayo, más de 18.000 personas huyeron huir debido a la renovada violencia en Cité Soleil, lo llevó a incrementar el número de personas desplazadas internas (PDI) en Puerto Príncipe a 300.000 por primera vez en la historia. La mayoría busca refugio en asentamientos espontáneos o en comunidades de acogida.
Sin embargo, un informe del Consejo de Seguridad publicado en abril asegura que las operaciones de las fuerzas de seguridad han logrado frenar la expansión de estas bandas en la capital mediante el apoyo de ataques con drones realizados por empresas privadas extranjeras. Un método que también ha suscitado polémica entre las organizaciones.
Ana Piquer, directora para las Américas de Amnistía Internacional, ha reiterado que el uso de drones armados por parte de las fuerzas de seguridad para combatir a las bandas está poniendo en riesgo a la población y "agregando nuevas formas de violencia": "Casi 70 personas fallecieron entre enero y marzo por este tipo de ataques, una herramienta que está matando a personas deliberadamente", ha denunciado.
La respuesta de las Naciones Unidas
El pasado mes de septiembre, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas decidió hacer frente a esta abrupta escalada de la violencia sustituyendo la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MMAS), liderada por Kenia y criticada por su falta de recursos, por la Fuerza de Represión de Pandillas (FRG), compuesta por hasta 5550 efectivos uniformados, para "colaborar con las autoridades para neutralizar a las pandillas, proteger las infraestructuras y facilitar el acceso humanitario".
Esta nueva fuerza se apoyará logísticamente en una nueva oficina de apoyo de la ONU, una asunto que también ocupa la agenda de la visita de Guterres al país.
No obstante, estas acciones no parecen suficientes. Naciones Unidas exige apoyo para el plan de ayuda humanitaria de este año, que valoran en 880 millones de dólares y que por ahora cuenta con menos de una cuarta parte de la financiación necesaria.
El papel de República Dominica
El viaje de António Guterres a La Española se ha iniciado con una visita a República Dominicana, país al que regresará el miércoles para reunirse con el presidente Luis Abinader.
Tras su llegada al Aeropuerto Internacional de Las Américas, el diplomático ha agradecido al Gobierno y al pueblo dominicano el respaldo y su solidaridad hacia el país vecino: "La Fuerza de Supresión de Pandillas no podía haber llegado tan rápido sin el compromiso, la generosidad y la cooperación de la República Dominicana", ha declarado.
El Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano ha destacado el "papel fundamental" que ha desempeñado el país en la aprobación de esta nueva fuerza, y ha sostenido que la República Dominicana ha desarrollado una "sostenida ofensiva diplomática" para que la comunidad internacional mantuviese la atención sobre la situación en Haití. "El Gobierno ha facilitado asistencia médica y apoyo logístico especializado al personal desplegado en Haití", ha agregado la Cancillería.