Trump suspende los ataques contra Irán anunciados para esta noche tras avances en la negociación
- El presidente de EE.UU. anuncia un principio de acuerdo del que Irán se desmarca
- Trump había amenazado anteriormente con ocupar la isla de Jarg y controlar su petróleo
Continúan los giros bruscos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respecto al conflicto en Irán. Tras haber amenazado con ocupar la isla de Jarg este jueves, el líder de la Casa Blanca acaba de anunciar en su cuenta de Truth Social que suspende los ataques que estaban programados para esta noche: "las conversaciones con irán han sido llevadas al más alto nivel del liderazgo iraní, y yo, como Presidente de los Estados Unidos de América, he cancelado los bombardeos de esta noche", ha aclarado, añadiendo que las conversaciones y los puntos finales han sido aprobadas por todas las partes implicadas, "incluidos Estados Unidos, Israel, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Turquía, Pakistán, Baréin, Kuwait, Jordania, Egipto y otros".
El mandatario estadounidense ha añadido que el bloqueo naval del Estrecho de Ormuz seguirá vigente hasta que esta transacción se finalice, aunque "pronto se conocerá el lugar y el momento para firmar un acuerdo".
Este nuevo viraje del presidente supone un cambio en la escala de violencia que se había producido en los últimos días, con el mayor intercambio de ataques desde el anuncio del alto el fuego el pasado 8 de abril. Sin embargo, la agencia semioficial iraní Fars ha anunciado que Irán aún no ha aprobado ningún texto para un memorando de entendimiento inicial con Estados Unidos, según les ha podido confirmar una fuente cercana al equipo negociador.
Anteriormente, había publicado otro mensaje en el que anunciaba que tomaría el control de la isla de Jarg, que alberga la mayor terminal para la exportación de crudo en Irán, y asumir el control absoluto de los mercados de petróleo y gas del país. En él, vaticinaba que "EE.UU. golpeará con mucha dureza esta noche", y que "en un futuro no muy lejano, tomarán la isla de Jarg, además de otras infraestructuras petroleras": "Haremos como en Venezuela, que está funcionando de forma brillante tanto para ellos como para Estados Unidos", ha aclarado.
En una entrevista con Fox News, el mandatario había reiterado sus deseos de hacerse con el control de este territorio: "Mi preferencia siempre ha sido tomar la isla de Jarg, esa sería mi opción preferida. No sé si Estados Unidos tiene el ánimo o la disposición para hacerlo". También había prometido que esta noche "habría más bombardeos, más grandes y potentes".
A pesar de que Estados Unidos e Irán continuaban intercambiando ataques aéreos por segundo día consecutivo, las negociaciones parecían no cesar. Según fuentes iraníes a la agencia Reuters, las conversaciones entre ambos países sobre un acuerdo preliminar de paz se habían intensificado.
Teherán había contestado a las anteriores amenazas de Trump. A través de X, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, ha señalado las consecuencias de lo que denomina "estrategias erróneas y decisiones impulsivas": "Harán explotar la infraestructura energética y los mercados y crearán un pantano interminable en el que estarás atrapado durante años. Verás un Irán diferente", ha afirmado. Previamente, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán había afirmado que el alto el fuego acordado el pasado 8 de abril había quedado prácticamente "sin efecto" debido a los recientes ataques.
Anoche, Irán respondió a los ataques estadounidenses en la República Islámica con bombardeos contra bases estadounidenses en Kuwait, Jordania y Baréin, además de anunciar el cierre del estrecho de Ormuz. La peor escalada militar entre ambos estados desde el alto el fuego.
¿Qué es la isla de Jarg, y por qué Trump pretendía atacarla?
Con una superficie de 24 km², esta isla del Golfo Persa maneja aproximadamente el 90% de las exportaciones de petróleo crudo de Irán, que es el tercer mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Por ende, supone uno de los principales sustentos económicos del país, donde es conocida como la “Isla Prohibida” debido a su difícil acceso y a los estrictos controles militares. Su terminal permite cargar hasta siete millones de barriles al día.
Una de las principales ventajas de esta isla es su situación geográfica. Alejada del estrecho de Ormuz, a casi 500km de distancia, está rodeada de aguas profundas que permiten un adecuado atraque de los buques petroleros.
Vista satelital de la isla de Kharg, situada en el golfo Pérsico, frente a la costa de Irán Gallo Images / Orbital Horizon / Getty
En marzo y abril Estados Unidos atacó este enclave, lo que Trump denominó en su momento como uno de los bombardeos "más poderosos de la historia de Oriente Medio", donde se destruyeron minas navales y búnkeres de misiles, pero se mantuvo la estructura petrolera, aunque Estados Unidos amenazó que ese sería su siguiente paso.
A pesar de su importancia, la captura de la isla no supondría un impacto económico inmediato para Irán, debido a que las exportaciones de petróleo del país ya se han visto reducidas por la guerra.
Según explicaba el excomandante del Mando Central de los Estados Unidos (CENTCOM), Joseph Votel, en una entrevista con el medio digital The War Zone, EE.UU. requeriría de 800-1000 soldados para tomar el control de Jarg, aunque mantener esta operación requeriría apoyo logístico continuo, y ponía en duda que esto ofreciese una ventaja táctica significativa.