Enlaces accesibilidad

El precio del alquiler obliga al 54% de los españoles a mudarse a un piso más pequeño, compartir o irse a las afueras

  • El 66% de los hogares destina más del 30% de sus ingresos al alquiler y la mayoría se sobreendeuda
  • Aumentan los hogares que piden ayuda a familiares o amigos para llegar fin de mes: pasa del 5,5% al 8,5%
Una madre con sus hijas.
Una madre con sus hijas. GETTY IMAGES
RTVE.es

Más de la mitad de los españoles, el 53,7%, ha tenido que abandonar su hogar para pagar menos alquiler en el último año. Mudarse a una vivienda más pequeña y económica (16,3%), empezar a compartir piso (12,7%) y trasladarse a las afueras (12,1%) son las tres salidas más frecuentes para aquellos obligados a tomar esta decisión.

Estas son algunas de las conclusiones del V Observatorio Cofidis de Economía, Sostenibilidad y Nuevas Tendencias que analiza los hábitos de consumo y gasto de los hogares de nuestro país en 2026.

El informe concluye que el elevado coste de un techo cada vez complica más la vida a los españoles. Así, una parte relevante sufre para afrontar algún imprevisto o se ve incapaz de ahorrar algo a fin de mes. En este panorama, el apoyo de la familia o los amigos cobra especial importancia.

Más de la mitad de los hogares, endeudados de más por el alquiler

Pagar la renta de una casa exige más del 30% de sus ingresos a un 66% de los encuestados y la mayoría destina más del 35%, el tope recomendado para evitar endeudarse de más.

Este esfuerzo se consigue, hasta en el 26% de los casos, reduciendo otras partidas del presupuesto. También aumenta el número de hogares -del 5,5% al 8,5%- que pide ayuda a familiares o amigos para llegar fin de mes.

Los salarios cada vez resisten menos la presión de los precios disparados de la vivienda: pasan del 70% al 60% los hogares que pueden pagar la renta con una sola nómina.

Además, tanto inquilinos como propietarios han pedido préstamos o recurrido a ahorros para afrontar gastos.

Más hogares con ingresos bajos

Sin embargo, el ritmo de subida del precio de un techo no se contagia a los salarios. Así, uno de cada 8 hogares vive con 1.000 euros al mes o menos: este indicador casi se ha duplicado en tres años y ha pasado del 6,7% en 2023 al 12,2% en 2026. Además, el 37,6% no supera los 2.000 euros mensuales, mientras que solo un 18,3% se declara por encima de los 4.000.

Con esta preeminencia de nóminas bajas, el informe pone el énfasis en "la estructura económica" del hogar". De estos, un 34,3% vive con una sola fuente de ingresos, lo que debilita para asumir subidas de precios o imprevistos. Así, "la capacidad económica percibida" del 31,6% de los encuestados es "muy ajustada" frente a un 14,6% considerada como "alta".

En cambio, en Andalucía, Canarias, Murcia o Comunidad Valenciana hay más situaciones de tensión económica.

Un 24% de los hogares no ahorra nada

Si se necesita más para el alquiler y el salario no sube, es lógico que sea más difícil guardar dinero a final de mes. El estudio señala que el 24% de los hogares no ahorra nada y un 32,4%, menos del 10%. Un 14,7% -1 de cada 7- admite haber recibido apoyo económico externo en el último año. De este porcentaje, casi la mitad lo ha utilizado para necesidades básicas como la alimentación y los suministros -un 46,6%- mientras que un 23,5% lo ha destinado al alquiler o a la hipoteca.

Canarias, Comunidad Valenciana y Murcia son los territorios con más hogares que han recibido ayuda económica y superan a la media nacional.

Un 26% no puede afrontar un imprevisto de 5.000 euros

Si surge algún gasto inesperado, un 26% de los hogares no podría asumir uno de 5.000 euros y, el 11%, ni siquiera afrontaría el desembolso de 1.000 euros. Un 7,2% incluso tendría dificultades para uno de 500, lo que refleja la fragilidad financiera extrema de una parte considerable de la población.

El sobrecoste de vivir solo, una elección que muchos no pueden permitirse

Por territorios, Asturias, Cantabria y País Vasco lideran el porcentaje de hogares con capacidad de ahorro, por encima del 81%, mientras Canarias, Andalucía y Murcia cierran la clasificación con alrededor del 70%.

Cuidar el medio ambiente es una decisión condicionada por el coste. Así, el 56% de los hogares considera el precio una barrera para comprar opciones sostenibles en alimentación. La mayor parte de los encuestados se muestra abierta a adoptar estos hábitos si permite un ahorro a largo plazo (35,8%) o inmediato (21,2%). Solo el 11,3% se niega a cualquier cambio en este aspecto.