El papa apela a una Iglesia atenta a la "diversidad" de las ciudades en una fiesta musical y futbolera en el Bernabéu
- "Hoy la Iglesia de Madrid ha hecho un golazo", lanza en un baño de masas con monólogos, magia y procesiones
- Sigue en directo la visita del papa León XIV a España en RTVE Play
En su penúltima parada en la intensísima agenda del papa en Madrid, y tras varios discursos con fuerte carácter social y político, León XIV ha hablado este lunes en clave interna y se ha dirigido a la propia Iglesia en su aparición ante unas 70.000 personas en el Estadio Santiago Bernabéu. Entre el entregado público, fieles y sacerdotes de la Iglesia madrileña que han celebrado durante varias horas una gran fiesta religiosa, musical, y con múltiples guiños futboleros, incluso de la mano del propio pontífice.
"Hoy la Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre", ha arrancado el pontífice, entre vítores y cánticos -tanto deportivos como religiosos- del público. Ya entrando en materia, el papa se ha preguntado si el mensaje cristiano "llega a los núcleos más profundos de las ciudades, allí donde se gestan los nuevos relatos y paradigmas". Dar una respuesta "puede ser difícil", ha admitido, pero para lograrlo, la Iglesia debe buscar la "comunión en la diversidad", ha señalado citando el Nuevo Testamento.
"Edificar juntos, transformando la diversidad en un recurso y haciendo de la escucha y del diálogo el terreno común", ha añadido, en este caso en una referencia a su recién publicada encíclica Magnifica Humanitas.
Ha reclamado "no dispersarnos ni encerrarnos cada uno en el grupo o en el entorno en el que ya nos sentimos seguros, entre personas que siempre cantan la misma melodía", y en su lugar apostar por lo sinfónico, "el arte de la polifonía, es decir, de la unidad en la diversidad".
Se trata de un guiño al carácter musical de la jornada, una celebración de las tres diócesis de la Comunidad de Madrid -Madrid, Getafe y Alcalá de Henares- en la que han actuado artistas como David Bustamante, Diana Navarro, Daniel Diges o Íñigo Quintero y en el que el protagonista -más allá del papa, obviamente-, ha sido el himno "Alza la mirada", interpretado por un coro de un millar de voluntario seguidos a viva voz -y entre lágrimas en algunos casos- por los decenas de miles de fieles congregados en el estadio.
En esta fiesta no ha faltado la magia, de la mano del ilusionista Jorge Blass, quien ha llevado a cabo un particular truco de cartas con naipes de la Virgen de la Almudena o del Pontífice, el humor con el monologuista Santi Rodríguez y, por supuesto, múltiples referencias futbolísticas. La más llamativa, una representación de varias jugadas y un gol por parte de los bailarines del himno, con narración incluida de Manolo Lama y Paco González, mientras el público coreaba los clásicos cantos futboleros que se oyen el resto del año en el Bernabéu o entonaba el mítico "Siuu" con el que celebraba los tantos Cristiano Ronaldo.
Una Iglesia sensible a "cambios culturales y tensiones sociales"
A apenas siete kilómetros de distancia, prácticamente a la misma hora en la que Bad Bunny comienza estos días su explosiva misa pagana en el estadio del eterno rival, el Metropolitano del Atlético de Madrid, León XIV levantaba un fervor similar por parte del público congregado en las gradas y pista del Real Madrid.
Entre gritos de "contigo, León, un solo corazón", "papa León, te queremos un montón" o "esta es la juventud del papa", el pontífice ha llegado como una auténtica estrella del fútbol en un estadio hasta los topes, abarrotado de abanicos para combatir el sofocante calor y cientos de banderas. De España, sobre todo, pero también del Vaticano y de países como Venezuela, Colombia o Perú.
Una diversidad de nacionalidades del público de Madrid al que se ha referido precisamente León XIV. "Madrid es una gran ciudad donde conviven tradiciones y almas diferentes", ha señalado, en un mensaje extrapolable a otras urbes. "En las grandes ciudades, más que en otros lugares, a veces nos parece que ya no tenemos los mapas para movernos con seguridad", ha afirmado, por lo que ha llamado a "volver a aprender el arte espiritual de ser cordiales, sin el cual incluso el anuncio del Evangelio corre el riesgo de convertirse en una repetición impersonal".
Ha hecho una apelación directa a los sacerdotes: "El hecho de deteneros regularmente con vuestro pueblo para interpretar la vida de los barrios, los cambios culturales, las tensiones sociales y las prácticas eclesiales a la luz del evangelio enriquecerá y consolará vuestro ministerio".
El acto, presentado por Christian Gálvez y Patricia Pardo, ha dado lugar a llamativas imágenes como la procesión de dos pasos de la Semana Santa madrileña por el césped del Berbabéu, el Cristo de Medinaceli y la Virgen de la Almudena.
Antes, DJ Pulpo ha amenizado la tarde pinchando éxitos de ayer, hoy y siempre, de Chayanne a Ana Mena pasando por la Danza Kuduro. Pero el momento álgido ha sido sin duda la interpretación del himno de la visita ‘Alza la mirada’ de la mano de Bustamante, Diana Navarro y Daniel Diges.
Entre los asistentes, el recién reelegido presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, y varios socios de honor del Real Madrid, equipo del que León XIV se ha declarado seguidor justo antes de llegar a España. El club blanco no ha perdido ocasión y ha sacado a la venta una camiseta en la que se lee "León" en la parte superior y "XIV" como dorsal. Aunque se podía ver en el escaparate de la tienda del Bernabéu, no ha triunfado entre los asistentes, quizá por falta de tiempo -se ha puesto a la venta este mismo lunes- o por su prohibitivo precio -195 euros-.
El Real Madrid pone a la venta una edición limitada de camisetas con el nombre de León XIV, con un precio de 195 euros EFE/ Rodrigo Jiménez
Un papa "inteligente" y "cercano"
Mercedes era una de las invitadas al estadio por parte de Cáritas. De León XIV aprecia el enfoque social que le ha dado a este viaje, con detalles como la visita al centro de atención de personas sin hogar CEDIA, puesto en marcha precisamente por la organización a la que pertenece.
Esta bilbaína pero afincada en la sierra de Madrid desde hace años ya vivió en primera persona la última visita papal a España, la de Benedicto XVI en 2011. "Esta está mejor organizada y hay más gente, muchos jóvenes", comenta entre el bullicio de gente a la entrada del estadio. Sobre un papa y otro, dice que Joseph Ratzinger era "más espiritual, más teólogo" y Robert Prevost "más concreto". "Se nota que tiene una inteligencia enorme", añade.
Desde más lejos, desde Murcia, ha viajado Conchi. Su visita a Madrid es exprés: no pudo venir el fin de semana para asistir a la vigilia ni a la misa de Cibeles, por lo que ha conducido junto a su marido y su hija a la capital para poder ver al pontífice en el Bernabéu y se vuelve esta misma noche.
"Merece la pena, ¿viene el papa a España y no venimos a verlo?", dice. Sobre León XIV, afirma que es "muy cercano", parecido a Juan Pablo II. "Al principio pensaba que pecaba un poco de discreto, de prudente, pero en esta visita le he visto cercano, hablando con la gente", señala.
Ellas, junto a los decenas de miles de asistentes al acto aguardaban con ganas la llegada del papa, que no se ha hecho ver en el estadio hasta pasadas las 19. Antes, han seguido entre gritos y rezos la retransmisión de la misa en la catedral de la Almudena y han ensayado, animados por los presentadores, "cómo se canta un gol en el Bernabéu". Un gol, que tal y como ha celebrado León XIV, se ha marcado la Iglesia madrileña al llenar el estadio como si fuera un día de partido.