Fin del IVA reducido a la luz y el gas del plan anticrisis por la guerra en Irán: ¿cuánto se notará en la factura?
- En cambio, continúan en vigor las rebajas fiscales a los carburantes hasta el 30 de junio
- Fuentes del Ministerio de Economía avanzan que evaluarán su continuidad o adaptación más allá de esa fecha
La rebaja de impuestos al consumo de luz y gas natural deja de estar en vigor desde este lunes, 1 de junio, pero, ¿por qué?, ¿y cuánto se notará en las facturas del mes?
En los últimos meses, se ha aplicado un IVA (impuesto sobre el valor añadido) del 10%, en lugar del 21% habitual, y un impuesto especial sobre la electricidad reducido al 0,5%. El Gobierno activó la medida como respuesta al encarecimiento de la energía como consecuencia de la guerra en Oriente Medio y la vinculó a la evolución de los precios. Como el Índice de Precios de Consumo (IPC) de abril confirmó que la inflación de luz y gas se había moderado, la rebaja decayó automáticamente. Así se establecía en el real decreto-ley 7/2026 en respuesta a la crisis promulgado en marzo.
¿Cuánto se notará en la factura?
Ambos gravámenes vuelven a sus tasas normales. Es decir, el IVA pasará de estar del 10% reducido al 21% habitual y el impuesto especial sobre la electricidad recuperará el tipo del 5,11%, en lugar el 0,5% que se ha aplicado en los últimos dos meses.
De acuerdo con el gestor de suministros Selectra, esto combinado supone un incremento del 14,97% en precio total de la factura, aunque el aumento total dependerá siempre del gasto que hayamos hecho. En una factura de unos 50 euros antes de impuestos, el importe total será de 63 euros tras aplicar los tipos normales, unos ocho euros más de lo que hubiera costado con IVA e impuesto especial reducido.
La electricidad marcará la diferencia en un momento en el que los hogares comienzan a encender los aires acondicionados para combatir las altas temperaturas del verano y no necesitarán ya energía para calentarse. La reducción de impuesto se aplicaba también al gas natural, briquetas, pellets y leña.
En cuanto a la electricidad, se beneficiaban los contratos con una potencia contratada inferior a 10kw, con independencia del nivel de tensión del suministro y la modalidad de contratación, lo que en la práctica se extendía a la gran mayoría de hogares en España. De acuerdo con las compañías energéticas, la mayoría de las viviendas requieren entre 3,45 kW y 5,75 kW, mientras las grandes que cuenten además con climatización eléctrica y muchos electrodomésticos requerirían a partir de 6,9 kW.
Dentro de la factura eléctrica, sí continuará en vigor la suspensión temporal del impuesto sobre el valor de la producción de la energía eléctrica.
Se mantiene la rebaja a los carburantes
En cambio, la rebaja fiscal de los carburantes se mantiene hasta el 30 de junio para la gasolina y el diésel, puesto que la inflación para su categoría continuó por encima del 15% en abril respecto al mismo mes del año anterior, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Así, durante el mes de junio, se aplicará el tipo reducido del impuesto sobre hidrocarburos, el IVA al 10% en gasolinas, gasóleos y biocarburantes, y la devolución parcial del gasóleo profesional, algo que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha confirmado que las gasolineras han trasladado a sus precios de forma generalizada. Tras monitorizar más de 10.500 estaciones de servicio, la CNMC ha concluido que solo 52 instalaciones se desviaron de su comportamiento esperado en más de 10 céntimos por litro.
Por su parte, fuentes del Ministerio de Economía han recalcado que el escudo que desplegó el Gobierno está cumpliendo su función de proteger el poder adquisitivo de los hogares y la competitividad de las empresas, y han avanzado que evaluarán su continuidad o adaptación más allá del 30 de junio. Para ello, prevén volverse a reunir con los agentes sociales en las próximas semanas, así como con sectores económicos para analizar los efectos.
Asimismo, estas mismas fuentes han subrayado que la inflación de los carburantes sin la rebaja habría sido del 28,9%, según el INE, pero el plan de respuesta ha permitido reducir ese impacto en 16 puntos porcentuales. El efecto sobre la inflación general sería de casi un punto.