El Gobierno sostiene que hay un intento por "derribar" a Sánchez tras la sucesión de causas judiciales en su entorno
- Óscar Puente: "No vamos a doblegarnos ante los intentos de nadie de perturbar nuestra democracia"
- Apunta que hay que dejar trabajar a la justicia, pero denuncia "mañas" contra el Ejecutivo
El Gobierno sostiene que hay una estrategia para "derribar" al Ejecutivo de Sánchez y esta se sustenta en las causas judiciales que salpican al PSOE y al hermano y mujer del presidente. "En el entorno de estas investigaciones hay intereses claros que se están traduciendo en informaciones privilegiadas y determinadas acciones para derribar al Gobierno", ha denunciado el ministro de Transportes, Óscar Puente, preguntado por los periodistas en el Congreso.
"No vamos a doblegarnos ante los intentos de nadie de perturbar nuestra democracia a través de métodos y formas que no son democráticos", ha remarcado Puente, que ha señalado al PP por haber utilizado "información privilegiada" este miércoles en la sesión de control de la Cámara Baja.
Se refería el ministro a la información periodística publicada a primera hora del miércoles que avanzaba la personación de la Guardia Civil en Ferraz para recabar una serie de documentos sobre la trama liderada por Santos Cerdán y Leire Díez para supuestamente socavar las investigaciones judiciales contra el PSOE.
"Esto habla muy a las claras de cuál es el sentido y el trabajo que algunos están haciendo para derribar al Gobierno. No con una convocatoria electoral, sino con otras mañanas y otras herramientas. El PSOE no lo va a consentir ni tolerar", ha remarcado Puente. Hasta ahora, los ministros del ala socialista y los cargos del partido habían guardado cierta prudencia a la hora de valorar la cascada de causas judiciales que sacuden al PSOE.
A los pormenores de la trama urdida por Cerdán y Díez, conocidos este miércoles, se suma la imputación del expresidente Zapatero hace dos semanas por, supuestamente, liderar una red ilícita de tráfico de influencias. Han sido 15 días en los que el partido del Gobierno se ha levantado prácticamente a diario con informaciones periodísticas sobre graves casos de corrupción vinculados a la propia formación o a destacados dirigentes de la misma.
Y esa sucesión de causas judiciales, según el PSOE y el Ejecutivo, no es una simple coincidencia. El primero en incidir en esta idea fue el ministro para la Transformación, Óscar López, este miércoles cuando señaló: "Sobre el calendario, cuando más mayor se hace uno, menos cree en las coincidencias". En la misma línea, este jueves, el líder de los socialistas catalanes, Salvador Illa, ha remarcado: "Ser socialista no es ser ingenuo. Respetamos y respeto la justicia, pero sé distinguir una casualidad de lo que no es una casualidad".
El Gobierno y el PSOE pasan al ataque
Pero ha sido Puente el encargado de subir el tono. Aunque el ministro de Transportes ha insistido en que hay que "dejar que la justicia esclarezca" si Cerdán y Díez montaron una trama con el fin de torpedear las causas judiciales bajo el paraguas del propio partido, ha puesto en cuestión la investigación liderada por el juez Santiago Pedraz al destacar que dos de las personas referidas en el auto han desmentido algunos de los datos recogidos en el mismo.
Lo ha dicho en referencia al intento de soborno al fiscal José Grinda, al que la trama habría intentado comprar con 300.000 euros, según el juez. Según una información de la Cadena SER, el entorno del fiscal habría desmentido este extremo. El segundo de los casos es el de la abogada de Koldo García, Leticia de la Hoz, a la que el magistrado señala como la persona que la trama usó para intentar sobornar con 50.000 euros a Carmen Pano, la mujer que declaró haber llevado 90.000 euros a Ferraz.
"Lo que no se tiene que esclarecer son el calendario, las filtraciones, la utilización de una causa declarada secreta por formaciones políticas en la misma sesión de control del Parlamento. Eso daña la imagen de la justicia, la imagen de las investigaciones y la presunción de imparcialidad que tienen que tener estas investigaciones", ha remarcado Puente. Y al igual que el ministro de Transportes ha señalado que "mucha gente" en la calle considera que no es una casualidad, fuentes del PSOE han ahondado en la misma idea.
En Ferraz están convencidos de que el estallido del caso Leire en vez de desmovilizar a la militancia, ha tenido el efecto contrario. "La militancia está fuerte, considera que esto es una operación de acoso y derribo contra el presidente del Gobierno", sostienen estas voces, que además dan por amortizada la crisis. "Pasó hace un año y ya echamos a los responsables", defienden.
En la sede nacional del PSOE también han pasado al ataque. La secretaria de Organización del partido, Rebeca Torró, ha publicado este jueves un mensaje en redes sociales para negar cualquier implicación de la formación en la trama Cerdán-Díez. "El PSOE no ha ordenado, amparado ni cooperado en ninguna de las conductas delictivas que se podrían desprender del auto conocido ayer", ha defendido.
El partido, según Torró, dará las "explicaciones pertinentes" cuando se levante el secreto de sumario y pueda analizar "en profundidad" los detalles de la causa. "Mientras tanto: respeto absoluto a la Justicia y máxima colaboración. El Partido Socialista tiene el compromiso firme de actuar con contundencia ante cualquier comportamiento irregular, como siempre hemos demostrado", concluye el post.
En el PSOE destacan que la actitud del partido en todo momento ha sido la de colaborar con la Justicia. Fuentes de la formación recuerdan que el Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid mantiene abierta una investigación por estos mismos hechos desde hace más de un año y "la mayoría de las personas que aparecen citadas en el auto [de Pedraz] ya han declarado. Además, el PSOE aportó la información y documentación que se le requirió en su momento".
"No resulta fácil de entender que existan dos procedimientos sobre los mismos hechos, pero en todos ellos, el PSOE ha colaborado y colabora con cuanta información y documentación se le requiere", ahondan.
Una "bomba de racimo"
La línea oficial defendida en La Moncloa y en el PSOE se sitúa, sin embargo, a un abismo de distancia de lo expresado por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, que este jueves, en una entrevista en la COPE ha definido como "bomba de racimo" toda la información acumulada por los juzgados, la Guardia Civil y la Policía sobre los casos que cercan al partido.
Page ha criticado la estrategia del búnker, la de intentar aislar al partido y al Ejecutivo ante la avalancha de causas. Acaban siendo "una prisión, o en terminología actual, una sauna", ha advertido, si bien ha remarcado que no es el único que piensa así en el partido.
"Si alguien piensa que el PSOE está en encefalograma plano, se equivoca. Hay muchísima gente, no solo muy honrada, muy trabajadora, mucha gente joven con muchas ganas, mucha gente que sabe que finalmente van a llegar momentos difíciles, pero que muchos nos estamos cuidando de mantener este espacio de consensos mayoritarios que fue la socialdemocracia", ha defendido.